Orates e indigentes causan molestias en Ave. B
El problema de los orates, indigentes y de los denominados "piedreros", pareciera un mal de nunca acabar, puesto que los espectáculos y situaciones que éstos ocasionan son frecuentes y verlos pulular por las calles se ha convertido en el pan nuestro de cada día.
Las autoridades del la Alcaldía de Panamá, que tiene que atender estos casos, aseguran que mantienen operativos para captar a estos individuos, sin embargo, no pueden retenerlos en contra de su voluntad, puesto que estarían violentando sus derechos.
Sin embargo, la ciudadanía percibe que no hay un trabajo efectivo por parte de las autoridades, pues cada vez se observan más enfermos y vagabundos en las calles.
Este sentir es corroborado por algunos residentes de los edificios ubicados entre las avenidas B y Balboa, donde antes funcionaba la terminal de buses del interior, pues la parte baja de este multifamiliar se ha convertido en refugio de "piedreros" y orates.
Carlos Rivera, residente del lugar, manifestó que estas personas acostumbran revisar las bolsas de basura, regando todos los desperdicios, lo que ha contribuido con el incremento del problemas con las alimañas.
Precisó que en varias ocasiones funcionarios del Municipio de Panamá han llegado al lugar, se llevan a los orates y "piedreros" y al cabo de unas horas están en el sitio nuevamente.
La señora Aura Ramírez, de avanzada edad, acotó que estos individuos producen malos olores y realizan sus necesidades fisiológicas en cualquier parte.
Por su parte, Héctor Herrera, quien también reside en los multifamiliares, expresó que casi a diario se registran robos a los automóviles, lo que está colmando la paciencia de los residentes del inmueble.
Dijo que ha denunciado el caso ante el municipio, sin embargo, el problema persiste.
Señaló que en varias ocasiones han solicitado a la Dirección de Aseo que recoja los desperdicios que estos sujetos mantienen en la calle, incluyendo colchones, cajetas y demás, pero cuando llegan sólo se llevan la basura y el resto de los objetos los dejan.
Como si fuera poco, mantienen relaciones sexuales con otras "piedreras", a cualquier hora, sin importarles que en el lugar hay niños, quienes en varias ocasiones han presenciado estos actos bochornosos. Aparte de que se bañan en el patio desnudos, ante la mirada de quien pase por el sitio o se asome al balcón.
Reveló que en el día hay alrededor de ocho sujetos y en horas de la noche se multiplican y sin importarles con los demás, consumen drogas y los olores se hacen insoportables. Ante la falta de solución a este dilema, los habitantes de los edificios no descartan que la situación llegue a mayores.
Las autoridades del la Alcaldía de Panamá, que tiene que atender estos casos, aseguran que mantienen operativos para captar a estos individuos, sin embargo, no pueden retenerlos en contra de su voluntad, puesto que estarían violentando sus derechos.
Sin embargo, la ciudadanía percibe que no hay un trabajo efectivo por parte de las autoridades, pues cada vez se observan más enfermos y vagabundos en las calles.
Este sentir es corroborado por algunos residentes de los edificios ubicados entre las avenidas B y Balboa, donde antes funcionaba la terminal de buses del interior, pues la parte baja de este multifamiliar se ha convertido en refugio de "piedreros" y orates.
Carlos Rivera, residente del lugar, manifestó que estas personas acostumbran revisar las bolsas de basura, regando todos los desperdicios, lo que ha contribuido con el incremento del problemas con las alimañas.
Precisó que en varias ocasiones funcionarios del Municipio de Panamá han llegado al lugar, se llevan a los orates y "piedreros" y al cabo de unas horas están en el sitio nuevamente.
La señora Aura Ramírez, de avanzada edad, acotó que estos individuos producen malos olores y realizan sus necesidades fisiológicas en cualquier parte.
Por su parte, Héctor Herrera, quien también reside en los multifamiliares, expresó que casi a diario se registran robos a los automóviles, lo que está colmando la paciencia de los residentes del inmueble.
Dijo que ha denunciado el caso ante el municipio, sin embargo, el problema persiste.
Señaló que en varias ocasiones han solicitado a la Dirección de Aseo que recoja los desperdicios que estos sujetos mantienen en la calle, incluyendo colchones, cajetas y demás, pero cuando llegan sólo se llevan la basura y el resto de los objetos los dejan.
Como si fuera poco, mantienen relaciones sexuales con otras "piedreras", a cualquier hora, sin importarles que en el lugar hay niños, quienes en varias ocasiones han presenciado estos actos bochornosos. Aparte de que se bañan en el patio desnudos, ante la mirada de quien pase por el sitio o se asome al balcón.
Reveló que en el día hay alrededor de ocho sujetos y en horas de la noche se multiplican y sin importarles con los demás, consumen drogas y los olores se hacen insoportables. Ante la falta de solución a este dilema, los habitantes de los edificios no descartan que la situación llegue a mayores.