Organos del Estado vs. Corrupción
Las acciones corruptas del Poder Judicial son tan transparentes en nuestro país, que están causando críticas al nivel internacional. Estos actos en la Corte Suprema de Justicia son un cáncer político que destruye las normas constitucionales. La extralimitación de poderes por partes de sus miembros está causando un caos en nuestra sociedad.
Es imperativo recordarle al Poder Judicial que "no fueron electos" por votos populares y por lo tanto, es el pueblo que tiene el poder y el derecho de pedir al Legislativo para que expulse a aquellos miembros del Judicial que no cumplan con las leyes establecidas en la Constitución Nacional y el sistema democrático. Es la misma Constitución que bajo su manto de estatutos otorga al pueblo la justicia requerida y la protección en contra de la injusticia y los actos inconstitucionales cometidos por cualquier poder estatal.
Ningún miembro o miembros del Organo Judicial tiene el derecho de ejercer el poderío corrupto en contra del pueblo o en contra de otro poder del Estado. La Constitución contiene las regulaciones necesarias para mantener el balance en una sociedad democrática.
En el Tribunal Electoral ya existen las normas y reglamentos en cuanto al sistema político electoral se refiere, y si alguien tiene que trabajar con nueva leyes o normas, esto le correspondería al Legislativo. Por lo tanto, el poder invasor, corrupto e inconstitucional de la Corte es intolerable, y como ciudadano de este país no puedo hacer caso omiso de lo que está sucediendo en esa institución.
La arrogancia, la revancha política o las agendas ocultas o personales no tienen ningún negocio en la Corte. La justicia imparcial y justa es la que debe reinar en este Organo. Es triste pensar que la malicia de un miembro o miembros de esta institución estén manchando el honor de nuestra nación.
El Poder Judicial debe de actuar solamente cuando el pueblo mismo pide justicia, si éste (el pueblo) ve que existe la corrupción en el Organo Legislativo durante elecciones populares o para evitar que existan manipulaciones corruptas entre delegados o aspirantes para la presidencia del país. Un ciudadano, o el pueblo en general, tiene el derecho de pedir la justicia requerida para evitar o eliminar actos corruptos en cualquier Organo del Estado; es nuestro derecho bajo la Constitución y por lo tanto, es necesario recordarle nuevamente a la Corte Suprema de Justicia que el término "Suprema" no significa poder absoluto o poder corrupto. En Panamá no existe el poder dictatorial militar o poderes marxista socialista o poderes de un rey que se imponen a la voluntad del pueblo.
Por esta razón, quizás sería necesario pedir con determinación que un miembro o miembros del Judicial renuncien a sus funciones y permitan que el Ejecutivo, mediante el congreso en la Asamblea Legislativa electo por el pueblo, nombre a nuevos miembros en el Poder Judicial y elimine de una vez y para siempre a todos los corruptos que piensan que están por encima de las leyes y quizás creen que son dictadores judiciales en un país democrático.
Es imperativo recordarle al Poder Judicial que "no fueron electos" por votos populares y por lo tanto, es el pueblo que tiene el poder y el derecho de pedir al Legislativo para que expulse a aquellos miembros del Judicial que no cumplan con las leyes establecidas en la Constitución Nacional y el sistema democrático. Es la misma Constitución que bajo su manto de estatutos otorga al pueblo la justicia requerida y la protección en contra de la injusticia y los actos inconstitucionales cometidos por cualquier poder estatal.
Ningún miembro o miembros del Organo Judicial tiene el derecho de ejercer el poderío corrupto en contra del pueblo o en contra de otro poder del Estado. La Constitución contiene las regulaciones necesarias para mantener el balance en una sociedad democrática.
En el Tribunal Electoral ya existen las normas y reglamentos en cuanto al sistema político electoral se refiere, y si alguien tiene que trabajar con nueva leyes o normas, esto le correspondería al Legislativo. Por lo tanto, el poder invasor, corrupto e inconstitucional de la Corte es intolerable, y como ciudadano de este país no puedo hacer caso omiso de lo que está sucediendo en esa institución.
La arrogancia, la revancha política o las agendas ocultas o personales no tienen ningún negocio en la Corte. La justicia imparcial y justa es la que debe reinar en este Organo. Es triste pensar que la malicia de un miembro o miembros de esta institución estén manchando el honor de nuestra nación.
El Poder Judicial debe de actuar solamente cuando el pueblo mismo pide justicia, si éste (el pueblo) ve que existe la corrupción en el Organo Legislativo durante elecciones populares o para evitar que existan manipulaciones corruptas entre delegados o aspirantes para la presidencia del país. Un ciudadano, o el pueblo en general, tiene el derecho de pedir la justicia requerida para evitar o eliminar actos corruptos en cualquier Organo del Estado; es nuestro derecho bajo la Constitución y por lo tanto, es necesario recordarle nuevamente a la Corte Suprema de Justicia que el término "Suprema" no significa poder absoluto o poder corrupto. En Panamá no existe el poder dictatorial militar o poderes marxista socialista o poderes de un rey que se imponen a la voluntad del pueblo.
Por esta razón, quizás sería necesario pedir con determinación que un miembro o miembros del Judicial renuncien a sus funciones y permitan que el Ejecutivo, mediante el congreso en la Asamblea Legislativa electo por el pueblo, nombre a nuevos miembros en el Poder Judicial y elimine de una vez y para siempre a todos los corruptos que piensan que están por encima de las leyes y quizás creen que son dictadores judiciales en un país democrático.