Otro gol legislativo
"Cero y van dos", dice el refrán. En días pasados el presidente de la Asamblea Nacional, Pedro Miguel González, reconoció que le habían metido un "gol" con las reformas al Código de Comercio que permiten la salida del país a inversionistas extranjeros que sean declarados en quiebra. Dice no recordar exactamente las justificaciones para la aprobación del artículo "camarón", por lo cual ha prometido revisar la reforma durante el período legislativo que está por comenzar.
Pero hay otro "gol" que también merece revisión. Resulta que con la reforma a la ley de la CLICAC, hoy Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, se introdujo una norma que permite a los compradores de inmuebles no cumplir con sus contratos sin penalidad. Esa norma ha causado trastornos mayúsculos, ya que los bancos no están aceptando las promesas de compraventa y sus correspondientes depósitos, como garantía para los financiamientos para construcción de proyectos inmobiliarios, cosa que es acostumbrada aquí y en todos lados del mundo. Evidentemente, demasiados diputados están distraídos en menesteres distintos a los que deben. Corrijan para comenzar a salvar la cara de la Asamblea y concéntrense en su labor principal, que es legislar, pero analizando y estudiando las propuestas antes de aprobarlas. De otra forma, el electorado recordará sus actos en los próximos comicios y los sancionará con su voto.