Otros puntos fundamentales (II Parte)
¿Qué defectos le podemos encontrar a los cambios de zonificación, al cambio de leyes que permiten la construcción de torres en todo el litoral y en la zonas revertidas? Los permisos de construcción deben considerar la densidad de lo que se puede construir en un lugar y tomando en cuenta las construcciones del entorno, la cantidad de zonas verdes y, sobre todo, el bienestar de los habitantes del área (hay leyes que especifican las normas de construcción ). Antes, hay que hacer, por supuesto, una planificación sobre la eliminación de aguas servidas, de calles que estén adaptadas a la cantidad de circulación de autos prevista, zonas de estacionamiento suficientes y agua potable, y la electricidad necesaria.
No tengo necesidad de exponer lo que en realidad se ha hecho, todos lo sabemos: planificación inexistente, destrucción de barrios históricos, y todo esto con los permisos correspondientes del MIVI y su directora.
¿Qué pasó con las zonas revertidas? Los ocupantes antes del 2000, con todos sus defectos y los reproches que les podamos hacer con razón o no, nos legaron un entorno intacto con una flora y fauna tropical conservada sin excepción. Ríos y quebradas limpios, árboles suntuosos, animales en abundancia con un medio en el que podían prosperar; se vendieron las casas de militares y civiles que los panameños hemos transformado en hogares acogedores confiando en que el concepto de "ciudad jardín", que sirvió para entusiasmar a mucha gente, fuera mantenido.
¿Qué tenemos hoy? Se han construido calles en donde miles de autos circulan entre las casas, poniendo en peligro a los niños que juegan por allí; se han cambiado las leyes para "legalizar" la destrucción sin freno y para construir lo impensable (torres, hoteles, "malls"), todo esto sin haber previsto lo necesario y renegando de lo prometido a los propietarios, quienes ahora despiertan no en un jardín, sino en una "pesadilla de construcciones de nunca acabar" y con la convicción de haber sido engañados y que sus propiedades han perdido su valor.
¿En el litoral, las islas? La misma canción, los mismos músicos desorejados que hacen bailar al pueblo al son de la música que dice "todo se ha perdido en el negro olvido", porque cuando terminen de destruirlo todo se darán cuenta que han acabado con nuestro "oro verde"; que los turistas no vienen a ver torres y que lo que podíamos ofrecerles, ya no lo tenemos.