default

Pacto MAMI y la simbología mireyista


Los acontecimientos políticos se suceden vertiginosamente. Hay varios hechos, conjeturas y acciones de los protagonistas políticos que me llevaron a plasmar el título de este escrito:
Creo que sí hubo un pacto entre Martincito y el Toro que resultó en una salvada de cara para este último, cuando fue el segundo aspirante "parlacénico" más votado en el PRD, a cambio de su renuncia a dicha curul. Recuerdo que en una votación anterior el Toro salió bien mal parado, si mal no recuerdo fue para la elección de delegados. Pero, seguidamente Mireya se sale con la inocentada de que ella será inmune porque la ley especifica que ella debe ser diputada "parlacénica". El hecho de que esta posición no convenza a nadie, poco le importa; no obstante, mis malos pensamientos ocasionados por el Mami, me llevan a percibir una implementación del no descartable pacto.
Igual digo del runrún de que el PRD mandó a sus miembros para que asistieran a la concentración de Josemigue el día 25 de los corrientes en la Plaza Porras. Igual hizo Jeidi Bazán en la campaña presidencial de 1960. Envió a todos sus amigos a asistir a una manifestación de Dicky Arias en Colón. La asistencia fue monstruosa, pero el resultado fue que Dicky perdió bien mal en Colón.
Adicionalmente, la movida más bellaca la ha adelantado el Tribunal Electoral (TE) cuando interpretó que una propaganda de Endara violaba la ley electoral porque aparecían los símbolos de "propiedad única" del Partido Arnulfista. Confieso que la leguleyada me ha confundido porque me parece que interpretan que el propio Fufo es un símbolo del Partido Arnulfista. (Creo recordar que las culebritas las usó Nicosia como disidente y Toti Suárez usó otro de los símbolos, no sé si el del cántaro, también en disidencia).
Con eso de las interpretaciones acabarán con cualquiera. Prácticamente niegan la existencia de historia política de Endara. Mi posición es que el arnulfismo como tal, como filosofía, no ha existido en el presente gobierno, a juzgar por sus acciones. A esta administración, sin lugar a dudas, se le debe denominar "mireyista". ¿Quién puede alegar que Onasis García, los Escalona, Afú, Cigarruista y compañía ilimitada son arnulfistas?
Pichulo fue arnulfista de verdad desde su niñez. ¿Y qué decir de Alejandro Posse, quien hace poco fue ministro de Mireya?
Pero cuando Cuchungo protesta con sinceridad, demostrando su carácter, con ira, sale Martincito diciendo que "Endara debe ser más serio". No es una invención, ni una locura, especular, percibir, que la trama y la cama del Mami están hechas. Sólo me resta recomendar a la ciudadanía que sigan con ojos de gavilán todas las actividades del Mami.
Por ahora me abstendré de entrar en más detalles respecto a las actuaciones del TE. Llamémosle astucia interpretativa la forma en que quieren arrinconar a Endara. Sin embargo, si tal "sagacidad" continúa y no da señas de corregirse, entonces deberán airearse, sin contemplaciones, las astutas proclividades tribunalicias.
A Pichulo debo hacerle varias recomendaciones: Continúe siendo como es, hablando de manera franca. Quizás debe limar algunas expresiones ásperas que son producto precisamente de su sinceridad tomando en cuenta la importancia del tema o de la persona de que se trate. Además, es hora de que se divulgue su programa de gobierno, o propuestas, como ahora le llaman. Tengo entendido que está listo para esculpirlo en el mármol. De mi parte, no sé cómo, voy a ver si consigo una copia por debajo de la mesa. Estoy ansioso, curioso, de ver sus propuestas anticorrupción y económicas, ya que sus ejecutorias después de la invasión son ampliamente conocidas y admiradas.
Se me quedaba en el tintero. La táctica martinesca de afirmar que hay dos candidatos arnulfistas estoy seguro que es producto de las recomendaciones de sus asesores, que incluyen centenares de indultados, amnistiados y perdonados.
Reitero enfáticamente, hay un candidato mireyista que bien quisiera que lo denominaran arnulfista. En cuanto a Endara, no se puede negar que el mireyismo lo expulsó. Resta ver qué decir de su arnulfismo, si es que los tribunalicios se dejan de interpretaciones que, en mi opinión, no son más que bellaquerías que niegan los hechos históricos. Me imagino que interpretan como histórico el proselitismo ilimitado de nuestra primera mandataria.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América