Paisanos de la ACP ya cañonean, ¿segunda invasión?
HEMOS LEÍDO que el Gobierno y el Tribunal Electoral hacen reuniones para estructurar este referéndum en el 2005; empero, la ciudadanía no ha sido preparada...
ALOS PANAMEÑOS nos satisfizo apreciar a nuestro presidente supervisando de cerca a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y sus proyecciones sobre la modernización de la vía interoceánica, sobre todo, cuando nunca observamos gesto parecido en la administración anterior.
Sin embargo, al mismo instante, preocupa ver en las escenas proyectadas por esta noticia, a los mismos rostros y apellidos de los caballeros de siempre, hoy asesores del presidente Torrijos, especialistas en estos asuntos, pero son a la vez, ¡y es lo delicado!, también menos que asesores "subordinados" desde mucho tiempo atrás del actual administrador Alemán Zubieta y la Junta Directiva de la ACP. Además comparten, y lo han reiterado a través de sus escritos y declaraciones públicas, el concepto final sobre la modernización del Canal ya decidido en el seno de la ACP (aunque insisten en que aún los estudios no han concluido), expresado con la anuencia y apoyo de dicha entidad a nivel internacional por el prestigioso "Discovery Chanel", además en el Congreso de EU y en la Universidad de Georgetown, en Washington, por el Ing. Guillermo Quijano en representación de la Junta Directiva.
Hay que señalar seria y constructivamente, la inconveniencia que para este tema de tanta trascendencia para la economía, desarrollo y crecimiento de Panamá, nuestro máximo dirigente esté escuchando por un solo oído y mirando con ojo único. Y lo que sería riesgoso e incomprensible, consistiría en que para esta decisión de gran calado, trascendencia y repercusiones, la que involucraría el destino del bienestar de los tres millones de panameños y sus proles por nacer, surja sólo del criterio y consenso de los quince cerebros de la ACP, por destacados, privilegiados y brillantes que éstos sean. ¡Y así como van las cosas, va a ocurrir!, porque el "menú" que ya han preparado estos funcionarios como la materia corazón del referéndum, pronto pasará "raudo y veloz" sin modificaciones de fondo por el Consejo de Gabinete, (porque los ministros y diputados son políticos y no técnicos), y al unísono como un misil con destino al Tribunal Electoral, por la Asamblea de Diputados. Luego ya el pueblo asediado por la pobreza ante las urnas, ávido de soluciones y reivindicaciones económicas y empleos prometidos en el bombardeo previo al referéndum, aprobaría el proyecto de los quince sabios.
Por consiguiente, considero importante sugerirle a nuestro apreciado mandatario, situado en el fiel de la balanza de las grandes decisiones históricas, que para estas reuniones también se deje acompañar de otros rostros y apellidos que gozan de gran aceptación y prestigio en la comunidad, muy ponderados y respetados además por sus conocimientos, talentos, equilibradas y sensatas opiniones sobre este tema y otros enfoques también certeros y válidos, como por ejemplo, el peligro de hipotecar las finanzas públicas y utilidad que genere la operación del Canal durante los próximos 25 años, desacelerando el desarrollo social y bienestar de los panameños.. Y con el refuerzo del talento de estos ciudadanos, organizar e iniciar la amplia consulta y orientación nacional que tanto el Estado y ACP han venido por años prometiendo antes del referéndum, ¡pero que nunca llega.
Hemos leído que el Gobierno y el Tribunal Electoral hacen reuniones para estructurar este referéndum en el 2005; empero, la ciudadanía no ha sido preparada ni abastecida de información básica e imprescindible. Vale decir, entonces, que se establecería en la práctica y ad honorem, una "Junta Directiva del Closet", ¡no para la confrontación ni polemizar con nadie!, sino para que el Sr. Presidente tenga a su alcance otro espejo donde asomarse y reflexionar o encontrarse con otro crisol de pensamientos y diferentes criterios a donde recurrir, en búsqueda de la "Verdad y Conveniencia Nacional". Porque sería ya demasiado tarde cuando los cañonazos propagandísticos y económicos de la ACP comiencen a rugir, ¡como ya se sienten! y nos bombardeen por casi todos los medios. Entonces, ¡ya para qué dilapidar B/. 6 millones, recursos y tiempo, en un simulacro burlesco y estéril llamado referéndum! Me estoy refiriendo a personalidades como el ex presidente Jorge Illueca, el Defensor del Pueblo, Monseñor Ariz, el ex ministro y ex administrador del Canal, Fernando Manfredo; el ex administrador Federico Guardia, el ex diputado Jacobo Salas; Tomás Drohan, ex Ing. Jefe del Canal después de 30 años; el constitucionalista Humberto Ricord; un campesino que represente a la organización CCCE, y un representante de los nueve mil trabajadores que hacen funcionar nuestro Canal.
Sería conveniente meditar hasta encontrar una respuesta de valor y efectos positivos a nivel nacional y no sectaria negativa para privilegiar a pocos, alrededor de la sugerencia siguiente: ¡No hace falta un "Referéndum" para dirimir en las urnas si queremos o no una tercera línea o juego de esclusas, porque los sondeos indican que el 95% de los panameños está de acuerdo con el ensanche del Canal! Sin embargo, y es la sentencia superior, lo que los panameños necesitamos y esperamos nos lo reconozca así y honre nuestro presidente Martín Torrijos, y el "Tribunal Electoral", es que defienda también los intereses sagrados del pueblo, ¡haciendo una pausa para la reflexión y consulta!, así como la ACP defiende y se inclina por favorecer los intereses creados de las navieras, empresarios, comerciantes y capitalistas, políticos; y se nos pregunte y permita expresarnos en la consulta del referéndum antes que cualquier otro tema: Si nuestra posición geográfica, recursos naturales, ríos y lagos y viejo Canal representan valores inconmensurables, ¿quién debe pagar los B/. 8 mil millones por el ensanche que hace falta, el pueblo o las navieras o los países dueños de las mismas? ¡Allí está el detalle!
(*) El autor es un cotizante joven de la Caja de Seguro Social.
ALOS PANAMEÑOS nos satisfizo apreciar a nuestro presidente supervisando de cerca a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y sus proyecciones sobre la modernización de la vía interoceánica, sobre todo, cuando nunca observamos gesto parecido en la administración anterior.
Sin embargo, al mismo instante, preocupa ver en las escenas proyectadas por esta noticia, a los mismos rostros y apellidos de los caballeros de siempre, hoy asesores del presidente Torrijos, especialistas en estos asuntos, pero son a la vez, ¡y es lo delicado!, también menos que asesores "subordinados" desde mucho tiempo atrás del actual administrador Alemán Zubieta y la Junta Directiva de la ACP. Además comparten, y lo han reiterado a través de sus escritos y declaraciones públicas, el concepto final sobre la modernización del Canal ya decidido en el seno de la ACP (aunque insisten en que aún los estudios no han concluido), expresado con la anuencia y apoyo de dicha entidad a nivel internacional por el prestigioso "Discovery Chanel", además en el Congreso de EU y en la Universidad de Georgetown, en Washington, por el Ing. Guillermo Quijano en representación de la Junta Directiva.
Hay que señalar seria y constructivamente, la inconveniencia que para este tema de tanta trascendencia para la economía, desarrollo y crecimiento de Panamá, nuestro máximo dirigente esté escuchando por un solo oído y mirando con ojo único. Y lo que sería riesgoso e incomprensible, consistiría en que para esta decisión de gran calado, trascendencia y repercusiones, la que involucraría el destino del bienestar de los tres millones de panameños y sus proles por nacer, surja sólo del criterio y consenso de los quince cerebros de la ACP, por destacados, privilegiados y brillantes que éstos sean. ¡Y así como van las cosas, va a ocurrir!, porque el "menú" que ya han preparado estos funcionarios como la materia corazón del referéndum, pronto pasará "raudo y veloz" sin modificaciones de fondo por el Consejo de Gabinete, (porque los ministros y diputados son políticos y no técnicos), y al unísono como un misil con destino al Tribunal Electoral, por la Asamblea de Diputados. Luego ya el pueblo asediado por la pobreza ante las urnas, ávido de soluciones y reivindicaciones económicas y empleos prometidos en el bombardeo previo al referéndum, aprobaría el proyecto de los quince sabios.
Por consiguiente, considero importante sugerirle a nuestro apreciado mandatario, situado en el fiel de la balanza de las grandes decisiones históricas, que para estas reuniones también se deje acompañar de otros rostros y apellidos que gozan de gran aceptación y prestigio en la comunidad, muy ponderados y respetados además por sus conocimientos, talentos, equilibradas y sensatas opiniones sobre este tema y otros enfoques también certeros y válidos, como por ejemplo, el peligro de hipotecar las finanzas públicas y utilidad que genere la operación del Canal durante los próximos 25 años, desacelerando el desarrollo social y bienestar de los panameños.. Y con el refuerzo del talento de estos ciudadanos, organizar e iniciar la amplia consulta y orientación nacional que tanto el Estado y ACP han venido por años prometiendo antes del referéndum, ¡pero que nunca llega.
Hemos leído que el Gobierno y el Tribunal Electoral hacen reuniones para estructurar este referéndum en el 2005; empero, la ciudadanía no ha sido preparada ni abastecida de información básica e imprescindible. Vale decir, entonces, que se establecería en la práctica y ad honorem, una "Junta Directiva del Closet", ¡no para la confrontación ni polemizar con nadie!, sino para que el Sr. Presidente tenga a su alcance otro espejo donde asomarse y reflexionar o encontrarse con otro crisol de pensamientos y diferentes criterios a donde recurrir, en búsqueda de la "Verdad y Conveniencia Nacional". Porque sería ya demasiado tarde cuando los cañonazos propagandísticos y económicos de la ACP comiencen a rugir, ¡como ya se sienten! y nos bombardeen por casi todos los medios. Entonces, ¡ya para qué dilapidar B/. 6 millones, recursos y tiempo, en un simulacro burlesco y estéril llamado referéndum! Me estoy refiriendo a personalidades como el ex presidente Jorge Illueca, el Defensor del Pueblo, Monseñor Ariz, el ex ministro y ex administrador del Canal, Fernando Manfredo; el ex administrador Federico Guardia, el ex diputado Jacobo Salas; Tomás Drohan, ex Ing. Jefe del Canal después de 30 años; el constitucionalista Humberto Ricord; un campesino que represente a la organización CCCE, y un representante de los nueve mil trabajadores que hacen funcionar nuestro Canal.
Sería conveniente meditar hasta encontrar una respuesta de valor y efectos positivos a nivel nacional y no sectaria negativa para privilegiar a pocos, alrededor de la sugerencia siguiente: ¡No hace falta un "Referéndum" para dirimir en las urnas si queremos o no una tercera línea o juego de esclusas, porque los sondeos indican que el 95% de los panameños está de acuerdo con el ensanche del Canal! Sin embargo, y es la sentencia superior, lo que los panameños necesitamos y esperamos nos lo reconozca así y honre nuestro presidente Martín Torrijos, y el "Tribunal Electoral", es que defienda también los intereses sagrados del pueblo, ¡haciendo una pausa para la reflexión y consulta!, así como la ACP defiende y se inclina por favorecer los intereses creados de las navieras, empresarios, comerciantes y capitalistas, políticos; y se nos pregunte y permita expresarnos en la consulta del referéndum antes que cualquier otro tema: Si nuestra posición geográfica, recursos naturales, ríos y lagos y viejo Canal representan valores inconmensurables, ¿quién debe pagar los B/. 8 mil millones por el ensanche que hace falta, el pueblo o las navieras o los países dueños de las mismas? ¡Allí está el detalle!
(*) El autor es un cotizante joven de la Caja de Seguro Social.