Panamá, MERCOSUR y reformas sociales
El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) no posee el mapa del paraíso, pero sí tiene entre sus manos un poderoso instrumento de integración y una oportunidad histórica para alcanzar una sintonía particular entre sus pueblos y gobiernos. Desde su fundación hace 14 años, ha creado un espacio democrático y económico para combatir la pobreza, la exclusión social y el desempleo. Si bien aún falta por traducir los proyectos en beneficios reales y medibles y muchas de las ventajas esperadas no se han materializado, el balance de la última cumbre presidencial del MERCOSUR en Asunción, Paraguay, permitió renovar los compromisos originales.
Uno a uno los mandatarios presentes coincidieron en que no hay integración económica sin integración social y que hay que llenar de ciudadanía al Mercosur. Es decir, demostrarle a la población de los países que son miembros plenos (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), los que son miembros asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) y los que aspiran alcanzar un acuerdo comercial, como es el caso de México y Panamá, que se trata de un proyecto vivo, viable y trascendente.
El interés del MERCOSUR en Panamá quedó demostrado en la invitación especial girada por la presidencia rotativa del bloque de integración regional al presidente Martín Torrijos para que los acompañara en la vigésimo octava cumbre de jefes de Estado. El MERCOSUR mira a Panamá como un socio comercial importante. La presencia en el MERCOSUR está acorde con la proyección de la política de comercio exterior panameña y dentro de los planes de desarrollo nacional que apuntan a la generación de empleos de calidad. Panamá puede convertirse en una plataforma de negocios de los países miembros del bloque sudamericano. La actual coyuntura internacional es muy favorable sobre todo si se ejecuta el proyecto de ampliación del canal, una iniciativa que favorecerá aún más las perspectivas del comercio hemisférico.
Ese aspecto lo planteó en forma clara el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al saludar la asistencia de Panamá a la cumbre de Asunción, en la persona del primer vicepresidente y canciller Samuel Lewis Navarro, y destacar que con el canal istmeño América latina cuenta con un elemento indispensable para conformar un polo de desarrollo del comercio continental. El presidente de Brasil Luis Inácio Lula da Silva, también se mostró complacido por la presencia de Panamá en la cita cimera y dijo que el Mercosur aportará beneficios para los nuevos socios del mecanismo de integración. El presidente de Chile, Ricardo Lagos, afirmó que con la participación de Panamá, el Mercosur tiene un pie en América Central y el Caribe. Un aspecto que reconoció el presidente de Colombia Álvaro Uribe, quien anunció que para mediados del 2008 entrará en funcionamiento un gasoducto que unirá a Venezuela, Colombia y Panamá.
La reciente cumbre dedicó especial atención a la agenda social, bajo el principio de que la gobernabilidad democrática reposa en la justicia social. Uno de esos aspectos tiene que ver con las reformas a los sistemas de seguridad social para garantizar la estabilidad financiera de esas instituciones y el desarrollo económico de los Estados. Una decisión que, en palabras del presidente rotativo del bloque sudamericano, el mandatario de Uruguay, Tabaré Vásquez, es impostergable y demanda sacrificios de todos los sectores.
Sobre ese mismo aspecto, Enrique V. Iglesias, presidente del BID dijo que los gobiernos latinoamericanos "lejos de renunciar a las reformas, deben profundizarlas". Acerca de la decisión del gobierno panameño de reformar el sistema de seguridad social, estimó que era un asunto "ineludible". "Es comprensible que esa decisión ofrezca resistencia. Cuando hay que hacer reformas estructurales, se afecta a la población en su conjunto", añadió. Expresó su confianza en que el gobierno panameño alcanzará los consensos necesarios para superar la actual coyuntura.
En América Latina existen demandas por reformas sociales. La realidad indica que hay que darle un mayor contenido social a las políticas. En ese proceso de reformas, las instituciones del Estado juegan un papel determinante. Por eso, dentro de los cambios estructurales que impulsan los gobierno deben promoverse reformas de los Órganos del Estado y estimular una mayor participación ciudadana en esos procesos transformadores.
(*) Editora de la columna Las Américas del Wall Street Journal.www.aipenet.com
Uno a uno los mandatarios presentes coincidieron en que no hay integración económica sin integración social y que hay que llenar de ciudadanía al Mercosur. Es decir, demostrarle a la población de los países que son miembros plenos (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), los que son miembros asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) y los que aspiran alcanzar un acuerdo comercial, como es el caso de México y Panamá, que se trata de un proyecto vivo, viable y trascendente.
El interés del MERCOSUR en Panamá quedó demostrado en la invitación especial girada por la presidencia rotativa del bloque de integración regional al presidente Martín Torrijos para que los acompañara en la vigésimo octava cumbre de jefes de Estado. El MERCOSUR mira a Panamá como un socio comercial importante. La presencia en el MERCOSUR está acorde con la proyección de la política de comercio exterior panameña y dentro de los planes de desarrollo nacional que apuntan a la generación de empleos de calidad. Panamá puede convertirse en una plataforma de negocios de los países miembros del bloque sudamericano. La actual coyuntura internacional es muy favorable sobre todo si se ejecuta el proyecto de ampliación del canal, una iniciativa que favorecerá aún más las perspectivas del comercio hemisférico.
Ese aspecto lo planteó en forma clara el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al saludar la asistencia de Panamá a la cumbre de Asunción, en la persona del primer vicepresidente y canciller Samuel Lewis Navarro, y destacar que con el canal istmeño América latina cuenta con un elemento indispensable para conformar un polo de desarrollo del comercio continental. El presidente de Brasil Luis Inácio Lula da Silva, también se mostró complacido por la presencia de Panamá en la cita cimera y dijo que el Mercosur aportará beneficios para los nuevos socios del mecanismo de integración. El presidente de Chile, Ricardo Lagos, afirmó que con la participación de Panamá, el Mercosur tiene un pie en América Central y el Caribe. Un aspecto que reconoció el presidente de Colombia Álvaro Uribe, quien anunció que para mediados del 2008 entrará en funcionamiento un gasoducto que unirá a Venezuela, Colombia y Panamá.
La reciente cumbre dedicó especial atención a la agenda social, bajo el principio de que la gobernabilidad democrática reposa en la justicia social. Uno de esos aspectos tiene que ver con las reformas a los sistemas de seguridad social para garantizar la estabilidad financiera de esas instituciones y el desarrollo económico de los Estados. Una decisión que, en palabras del presidente rotativo del bloque sudamericano, el mandatario de Uruguay, Tabaré Vásquez, es impostergable y demanda sacrificios de todos los sectores.
Sobre ese mismo aspecto, Enrique V. Iglesias, presidente del BID dijo que los gobiernos latinoamericanos "lejos de renunciar a las reformas, deben profundizarlas". Acerca de la decisión del gobierno panameño de reformar el sistema de seguridad social, estimó que era un asunto "ineludible". "Es comprensible que esa decisión ofrezca resistencia. Cuando hay que hacer reformas estructurales, se afecta a la población en su conjunto", añadió. Expresó su confianza en que el gobierno panameño alcanzará los consensos necesarios para superar la actual coyuntura.
En América Latina existen demandas por reformas sociales. La realidad indica que hay que darle un mayor contenido social a las políticas. En ese proceso de reformas, las instituciones del Estado juegan un papel determinante. Por eso, dentro de los cambios estructurales que impulsan los gobierno deben promoverse reformas de los Órganos del Estado y estimular una mayor participación ciudadana en esos procesos transformadores.
(*) Editora de la columna Las Américas del Wall Street Journal.www.aipenet.com