Panamá, una Caja de Pandora
Según la mitología griega, Prometeo, se robó el fuego del cielo y se lo dio al hombre. Zeus se encolerizó y decidió arrojar todos los males contra la humanidad. Entonces creó a Pandora, que significa todos los dones. Epimeteo aceptó a Pandora como su mujer, y ésta llegó al mundo con un cofre que le habían donado los dioses. Se le prohibió, sin embargo, abrir dicho cofre, pero la curiosidad pudo más que ella y levantó la tapa de la caja. En ese instante se escaparon multitud de pequeños monstruos alados. Eran las enfermedades, la envidia, la ira, la venganza y todas las maldiciones de una edad de Oro. Percatándose de lo sucedido, Pandora quiso cerrar la caja pero se dio cuenta, entonces, que dentro de ella quedaba una criatura ALADA, BLANCA Y LUMINOSA. Su nombre LA ESPERANZA. Pandora la dejó escapar también para que el hombre se resarciera de los males escapados.
En Panamá, el cofre de Pandora lo destapó la dictadura militar en 1968 y sus estragos aún se sienten en varias partes del país donde los niños no tienen zapatos para ir al colegio, ni uniformes, ni cutarras, y mucho menos comida en sus barriguitas. Piden calzado, aunque sean usados, y mientras una persona humilde, un Sr. Díaz regala cien pares de zapatos nuevos, las arcas de los bancos se llenan de plata, y esta llenura de millones no les permite abrir la boca para ofrecer, cada uno de los más de cien bancos que hay, mil pares de calzados para los niños del interior que al llegar a sus chozas, se sientan en el suelo para quitarse las piedrecitas de la planta de los pies.
El fondo de privatizaciones llegó a B/.824 millones que están depositados en un fondo fiduciario en el Banco Nacional. De los mismos sólo se pueden utilizar los intereses. Pero cuánto paga el Banco Nacional por esta suma importante que lo mantiene, igual que los fondos del SS. capitalizado con creces? La tasa es de 6%? Lo dudo. Al mismo compás, 50% del presupuesto nacional se destina al pago de la deuda externa.
El Ombusman es casi un cero a la izquierda. La Corte Suprema acaba de decapitarlo y este personaje que con tanta exigencia fue escogido, como procurador de los derechos humanos no podrá investigar a aquellos miembros del poder Judicial y del Ministerio Público que abusen de esos derechos. Bueno, que se entretenga investigando porqué hay tanto desempleo, porqué la gente de Curundú y Brooklincito viven en semejante miseria.
La Corriente del Niño está haciendo lo que se pronosticó con antelación. Sequías, cosechas perdidas casi como los desastres que salieron de la Caja de Pandora, pero a los panameños no nos importa. Queremos carnavales con culecos, con muchas reinas, con inversiones de fuegos de artificios, con fastuosidad en los vestuarios. Sobre todo, esto ya no es un día (el martes únicamente) que se mantiene como festivo. Son cinco, y que nadie llore...
Yo sueño con la parte luminosa que quedó en el cofre de Pandora. ¡Esperanza! En ocho años hemos avanzado bastante. Tenemos libertad de expresión, vivimos en una democracia bastante regular; miles de hectáreas y bienes regalados (la ARI); Colón está mejorando con sus puertos, mejores carreteras y sobre todo en cada corazón panameño se siente la alegría de recibir el Canal de Panamá, apenas a vuelta de la esquina.
En Panamá, el cofre de Pandora lo destapó la dictadura militar en 1968 y sus estragos aún se sienten en varias partes del país donde los niños no tienen zapatos para ir al colegio, ni uniformes, ni cutarras, y mucho menos comida en sus barriguitas. Piden calzado, aunque sean usados, y mientras una persona humilde, un Sr. Díaz regala cien pares de zapatos nuevos, las arcas de los bancos se llenan de plata, y esta llenura de millones no les permite abrir la boca para ofrecer, cada uno de los más de cien bancos que hay, mil pares de calzados para los niños del interior que al llegar a sus chozas, se sientan en el suelo para quitarse las piedrecitas de la planta de los pies.
El fondo de privatizaciones llegó a B/.824 millones que están depositados en un fondo fiduciario en el Banco Nacional. De los mismos sólo se pueden utilizar los intereses. Pero cuánto paga el Banco Nacional por esta suma importante que lo mantiene, igual que los fondos del SS. capitalizado con creces? La tasa es de 6%? Lo dudo. Al mismo compás, 50% del presupuesto nacional se destina al pago de la deuda externa.
El Ombusman es casi un cero a la izquierda. La Corte Suprema acaba de decapitarlo y este personaje que con tanta exigencia fue escogido, como procurador de los derechos humanos no podrá investigar a aquellos miembros del poder Judicial y del Ministerio Público que abusen de esos derechos. Bueno, que se entretenga investigando porqué hay tanto desempleo, porqué la gente de Curundú y Brooklincito viven en semejante miseria.
La Corriente del Niño está haciendo lo que se pronosticó con antelación. Sequías, cosechas perdidas casi como los desastres que salieron de la Caja de Pandora, pero a los panameños no nos importa. Queremos carnavales con culecos, con muchas reinas, con inversiones de fuegos de artificios, con fastuosidad en los vestuarios. Sobre todo, esto ya no es un día (el martes únicamente) que se mantiene como festivo. Son cinco, y que nadie llore...
Yo sueño con la parte luminosa que quedó en el cofre de Pandora. ¡Esperanza! En ocho años hemos avanzado bastante. Tenemos libertad de expresión, vivimos en una democracia bastante regular; miles de hectáreas y bienes regalados (la ARI); Colón está mejorando con sus puertos, mejores carreteras y sobre todo en cada corazón panameño se siente la alegría de recibir el Canal de Panamá, apenas a vuelta de la esquina.