default

Panamá vs. México


El apresuramiento innecesario por firmar un Tratado de Libre Comercio con México puede conducirnos a otro costoso error cometido contra el sector productivo panameño. Según informes recibidos, las autoridades pretenden realizar la última ronda de negociaciones en los próximos días para proceder con su firma en el mes de junio.
Todavía la industria y el agro panameño no se han podido recuperar del golpe recibido con la decisión de bajar los aranceles al quince por ciento, y ahora el Gobierno Nacional pretende reducirlos a cero con un país que tiene condiciones de costo y mercado mucho más favorables para la producción.
Además, a juzgar por lo avanzado hasta ahora, los hermanos mejicanos nos llevan una amplia ventaja en la negociación; pues el libre comercio que ellos proponen excluye entre otros productos el banano y los mariscos que son precisamente aquellos en los que Panamá podría obtener algún beneficio. Y, como si esto fuera poco, exigen también que el valor de contenido nacional de los productos incluidos sea superior al 35%, lo que constituye una limitación para la mayoría de las industrias panameñas que importan una buena parte de su materia prima.
Resulta muy difícil para nuestros negociadores enfrentarse a los veteranos aztecas porque carecen del músculo y de la experiencia necesaria en la mesa de negociación, y más aún porque la principal motivación de los gobernantes parece ser simplemente el capricho de exhibir un tratado sin medir las graves consecuencias que tendrá sobre el empleo y por tanto sobre la pobreza. En estas condiciones no es posible conseguir la equidad que debe fundamentar una relación bilateral justa y conveniente para ambas partes.
Los panameños ya hemos estado acostumbrados a perder en estos acuerdos y por ello mostramos al mundo el sector agrícola e industrial más raquítico de la región. Además por ello exhibimos índices de desempleo que avergüenzan a una población capaz y trabajadora.
Los legisladores que aspiran a la reelección y los candidatos a la Presidencia de la República deberían opinar sobre este sensible tema porque les tocará lidiar con sus consecuencias. Este no parece el momento más oportuno para embarcarnos en una aventura tan peligrosa para el bienestar del pueblo panameño.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América