Panamá y la crisis de liquidez
La disminución en curso de las actividades económicas de los grandes países industriales, en especial de Estados Unidos, en cualquier momento podrían aumentar dramáticamente los marcadores depresivos que ya se notan desde hace un tiempo en la economía, en la banca y en las conciencias panameñas.
En primer lugar, nuestras exportaciones de bienes y servicios podrían mermar. Y en segundo lugar, los financiamientos comerciales a favor de Panamá administrados desde las capitales bancarias y financieras extranjeras sufrirían una reducción en el mejor de los casos; o probablemente, un paro abrupto. Y tercero, el costo del crédito internacional podría subir paralelamente a la reducción mencionada en la disponibilidad de crédito. Hay otras tragedias en curso. A saber:
Los fondos y los ahorros de individuos y de sociedades panameños que han sido invertidos en carteras de valores en países extranjeros, hoy han perdido valor. Por lo tanto, la situación del miedo nacional estaría mermando, mientras leemos estas líneas, la confianza financiera de las víctimas creadas por la fatalidad en curso.
Es cierto lo que se dice aquí en Panamá. Es verdad que Panamá es un país con mucha liquidez institucional y corporativa. No así la población de asalariados, estudiantes y amas de casa. Estas tres categorías no tienen muchos ahorros.
Entonces, ¿cuál es el problema?
Respondo: Se trata de una cosa muy sencilla. Que el Tesoro Nacional garantice los pequeños ahorros de la gente, en especial los de la Caja de Ahorros y del Banco Nacional. Además, que el Tesoro Nacional cuide la liquidez bancaria para que las empresas estratégicas, aquellas que dan empleo, puedan usufructuar del crédito y del financiamiento básico para mantener al país a flote hasta que lleguen mejores tiempos.
No he oído todavía a ningún alto dignatario anticipar las medidas de protección nacional frente a los eventuales golpes que la crisis mundial de liquidez pueda infligir aún más al ya golpeado pueblo panameño.
www.flaviovelasquez.com