Panamá y la CSS
Soy una ciudadana común y corriente, trabajadora incansable y funcionaria de la Caja de Seguro Social (CSS). ¿Por qué me dirijo a ustedes? Porque ya es hora que nos sentemos a reflexionar y pensemos qué es lo mejor para Panamá, para quienes somos y vivimos en esta hermosa tierra.
Todos deseamos una buena calidad de vida, estar saludables, tener un ingreso familiar aceptable que nos permita comprar lo necesario: buenos alimentos, casa, transporte, cubrir los gastos médicos que son costosos, darle a nuestros hijos(as) lo mejor, incluso, una excelente educación que es fundamental para ser exitosos. Quienes pagamos cuotas a la CSS debemos estar conscientes que eso representa el esfuerzo que a diario ponemos a nuestro trabajo. Lo hacemos con la esperanza de recibir un sinnúmero de beneficios como atención médica, medicamentos, exámenes de laboratorio y otras pruebas diagnósticas, pagos de licencia por gravidez y una jubilación honrosa que nos garantice un nivel de vida bueno e independencia hasta el día de nuestra muerte.
La CSS es una institución que debemos amar y defender a toda costa, porque nos pertenece y de ella recibimos mucho más de lo que otros países vecinos reciben de su sistema de seguridad social, incluso, más desarrollados y ricos que el nuestro. Si nosotros(as) no hacemos nada por cuidarla y defenderla, y permitimos que la corrupción se adueñe de ella, llegará el día en que perderemos todo lo que este organismo nos brinda.
Las irregularidades administrativas que cada día se denuncian públicamente en los medios de comunicación a nivel de instancias superiores como lo es la Junta Directiva de la CSS, son motivos suficientes para que peleemos para que se investigue y se pruebe de una vez por todas que esas declaraciones son verdaderas. ¿Por qué un Director Nacional de Servicios y Prestaciones Médicas se ha atrevido a denunciar actos tan serios y delicados hacia la máxima autoridad de la CSS? No creo que represente algún "beneficio personal", al contrario, indica que cuando una persona tiene como guía valores y principios bien fundamentados como lo son la honestidad y transparencia, ante cualquier acto sucio que vaya en contra de esto, se atreve a manifestarlo. Debemos tener valor y fortaleza para defender todo lo bueno que nos rodea y pertenece.
El amor al prójimo, a la familia, a nuestro trabajo, a nuestra Caja y por supuesto a Panamá, nos debe llevar a ser personas felices, exitosas; porque el amor es la mayor fuerza que nos transporta en el recorrer de la vida. Sin amor no somos nadie, somos seres desdichados y así como damos, recibimos. Dejemos el miedo a un lado, defendamos nuestros valores, luchemos para que la corrupción se acabe. Sé que sí se puede lograr si todos(as) aportamos esfuerzo para erradicarla. ¡Amemos Panamá y a la CSS!
Todos deseamos una buena calidad de vida, estar saludables, tener un ingreso familiar aceptable que nos permita comprar lo necesario: buenos alimentos, casa, transporte, cubrir los gastos médicos que son costosos, darle a nuestros hijos(as) lo mejor, incluso, una excelente educación que es fundamental para ser exitosos. Quienes pagamos cuotas a la CSS debemos estar conscientes que eso representa el esfuerzo que a diario ponemos a nuestro trabajo. Lo hacemos con la esperanza de recibir un sinnúmero de beneficios como atención médica, medicamentos, exámenes de laboratorio y otras pruebas diagnósticas, pagos de licencia por gravidez y una jubilación honrosa que nos garantice un nivel de vida bueno e independencia hasta el día de nuestra muerte.
La CSS es una institución que debemos amar y defender a toda costa, porque nos pertenece y de ella recibimos mucho más de lo que otros países vecinos reciben de su sistema de seguridad social, incluso, más desarrollados y ricos que el nuestro. Si nosotros(as) no hacemos nada por cuidarla y defenderla, y permitimos que la corrupción se adueñe de ella, llegará el día en que perderemos todo lo que este organismo nos brinda.
Las irregularidades administrativas que cada día se denuncian públicamente en los medios de comunicación a nivel de instancias superiores como lo es la Junta Directiva de la CSS, son motivos suficientes para que peleemos para que se investigue y se pruebe de una vez por todas que esas declaraciones son verdaderas. ¿Por qué un Director Nacional de Servicios y Prestaciones Médicas se ha atrevido a denunciar actos tan serios y delicados hacia la máxima autoridad de la CSS? No creo que represente algún "beneficio personal", al contrario, indica que cuando una persona tiene como guía valores y principios bien fundamentados como lo son la honestidad y transparencia, ante cualquier acto sucio que vaya en contra de esto, se atreve a manifestarlo. Debemos tener valor y fortaleza para defender todo lo bueno que nos rodea y pertenece.
El amor al prójimo, a la familia, a nuestro trabajo, a nuestra Caja y por supuesto a Panamá, nos debe llevar a ser personas felices, exitosas; porque el amor es la mayor fuerza que nos transporta en el recorrer de la vida. Sin amor no somos nadie, somos seres desdichados y así como damos, recibimos. Dejemos el miedo a un lado, defendamos nuestros valores, luchemos para que la corrupción se acabe. Sé que sí se puede lograr si todos(as) aportamos esfuerzo para erradicarla. ¡Amemos Panamá y a la CSS!