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Panamá y la integración latinoamericana


El propósito de integrar a la América Latina como un conjunto de pueblos que viven en comunidad política, económica y cultural, se ha fortalecido con dos acontecimientos ocurridos la semana pasada: Por una parte la visita del Presidente electo de México a Buenos Aires que se inscribe en una gira por Chile, Brasil y Uruguay, como muestra de "la voluntad de acercamiento de formar parte del desarrollo de América Latina"; y por otra, los preparativos para la reunión de Presidentes de América del Sur, convocada por el Presidente del Brasil Fernando Henrique Cardoso. Ambos hechos son aleccionadores y proyectan una imagen de identidad e integración de la región, que le imprime una nueva dimensión a la presencia de Latinoamérica en el escenario internacional.
La idea fuerza del presidente Vicente Fox durante la gira realizada por el Cono Sur, según destacan los medios informativos bonaerenses, a los cuales he tenido acceso, gracias a la atención dinámica del embajador argentino Ernesto Pfirter, es fundamentalmente la integración de México con el Mercosur, de modo de crear una nueva estrategia regional que, según explicó Jorge Castañeda, posible Canciller de Fox, no apunta a desnivelar la balanza en desmedro de los Estados Unidos, sino a tender un puente entre el Sur y el Norte. Fox reconoce que el socio principal de México son los Estados Unidos pero quiere mantener una relación privilegiada con América Latina.
El proceso en marcha se traduce en negociaciones concretas para una integración más formal y profunda, según indicó Fox durante una conferencia de prensa en compañía del presidente argentino Fernando de la Rúa, en la residencia de Olivos. Fox dejó entrever, además, algo a lo que los gobernantes panameños no son muy adictos, y es que el virtual acuerdo entre el Mercosur y México, si cuadra, dependerá de los gobiernos, pero, a su vez, estará sujeto a los encuentros que, en forma paralela, mantienen los empresarios de su país y de los que visita. En una reiteración de propósitos, con clara resonancia mundial, Fox dijo categóricamente que "en los hechos iremos demostrando paso a paso nuestra voluntad de compromiso con América Latina, con el Mercosur y, en particular, con la Argentina.
La vocación integracionista de Fox tiene claros antecedentes. Según las fuentes citadas por Atilio Bleta, de la redacción de "Clarín", Fox se desenvolvió como un pez en el agua al exponer sus planes amparado de la solidaridad de funcionarios argentinos que compartieron con él, la pertenencia a un grupo político y académico formado por dirigentes mexicanos y argentinos que suscribieron en San Pablo, a comienzos del 98, un documento que se conoció con el nombre de "Grupo Latinoamericano", que los motivaba a caminar juntos como un andarivel equidistante del "neoliberalismo y la izquierda", que reflejaba la preocupación de estos dirigentes por el equilibrio fiscal, pero a la vez, la necesidad de elevar el gasto público en Latinoamérica para atender a la cuestión social.
En los encuentros del "Grupo Latinoamericano" que se realizaron en Buenos Aires, Santiago de Chile, México, Estados Unidos y España, participaron, entre otros, además de Fox, el actual Presidente de Chile Ricardo Lagos, el Vicepresidente argentino Chacho ¡lvarez, el creador del plan real, el brasileño Ciro Gómez, quien se perfila con posibilidades de ser el primer mandatario brasileño, Roberto Mangabeira Unger, Dante Caputo, Jorge Castañeda y el senador chileno Carlos Ominami.
El proceso integracionista que comenzó por inciativa de Bolívar en el Congreso Anfitriónico de Panamá, y que debió continuar en Tacubaya, ha renacido en Buenos Aires y en Brasilia. Todo indica que seguirá progresando, y que no quedará inconcluso como el de 1826. El presidente argentino Fernando de la Rúa, asistirá a la toma de posesión de Fox, hará una visita oficial a México el 4 y 5 de septiembre, estará en la Asamblea del Milenio en Nueva York, irá en visita oficial a Canadá y culminará su gira con la visita a la República Popular China, actuando con la transparencia de un espejo en el cual se deben mirar los escasos gobiernos que como el de Panamá, mantienen la posición antihistórica de no tener relaciones diplomáticas normales con un país que tiene 1,250 millones de habitantes.
La nación de Buenos Aires nos da cuenta de que el presidente del Brasil Fernando Henrique Cardoso, Presidente Pro Témpore del Mercosur invitó a sus pares de América del Sur a una reunión de presidentes, que tendrá lugar en Brasilia los días 31 de agosto y 1 de septiembre próximos. En un artículo analítico publicado en el diario bonaerense, por Vicente Guillermo Arnaud, titulado "Hacia una zona de libre comercio hemisférica", se le da singular relieve al hecho de que Cardoso señala que América del Sur cuenta con mecanismos subregionales, que son germen de una integración regional más comprensiva: En lo político, el Tratado de Cooperación Amazónico y el Tratado de la Cuenca del Plata, y en el ámbito económico-comercial, el Mercosur y la Comunidad Andina, que "vienen trabajando intensamente con el objeto de llegar a un acuerdo que posibilite la creación de una zona de libre comercio en nuestra región".
La iniciativa del Presidente Cardoso, tal como se presenta en documentos oficiales de la Cancillería brasileña, que tuve oportunidad de conocer por la obligante cooperación del Encargado de Negocios Zenik Krawctschuk, se fundamenta en el entendimiento de que la América del Sur posee características específicas - proyectos, temas, problemas - que merecerían un tratamiento adecuado en un foro propio, con miras a la superación de desafíos comunes a los países de la región. Los países participantes serán Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Brasil sugirió 4 grandes temas para el programa, a saber: democracia, comercio, infraestructura de integración, drogas y delitos conexos. La reunión de Presidentes de América del Sur, culminaría con la Declaración de Brasilia, que reflejará los consensos resultantes, las recomendaciones y líneas de acción acordadas, previéndose la creación de un organismo de monitoreo de la implementación de las decisiones emanadas de la reunión. La Cancillería Brasileña ha estimado importante resaltar que la Reunión de Presidentes de América del Sur, no propone crear mecanismos o foros que sustituyan o compitan con los ya existentes, como el Grupo de Río y la Conferencia Iberoamericana. En concordancia con los planteamientos hechos por de la Rúa y Fox en Buenos Aires, es bueno recordar que en su discurso en la Cumbre Económica del Mercosur en Río de Janeiro el 7 de mayo del 2000, Cardoso explicó que para Brasil, el Mercosur es esencial, pero no aislado, y que es necesario que progresivamente haya mecanismos de integración con todos los países, incluyendo México y América Central, "en preparación de un gran mercado hemisférico". Nadie osará negar, que Panamá, tiene por derecho propio un lugar en este proceso de integración por su relación histórica y geográfica con los estados de la región, siendo como es que según los geógrafos e historiadores, Panamá pertenece geográficamente a la América Central, históricamente a la América del Sur y geopolíticamente al Pacífico y el Caribe. El puente entre el Sur y el Norte que ha tenido un punto de arranque en el Cono Sur, marca el inicio de una nueva jornada de ascenso en la conciencia continental latinoamericana.

101 años de Panamá América

 
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