Panameñismo y la etnia negra
Una de las principales satisfacciones de mi vida pública ha sido la oportunidad de reforzar mis vínculos con las distintas comunidades étnicas en nuestro país. Entre estos grupos, la comunidad afropanameña se distingue por su número de integrantes y la calidad de su aporte al desarrollo nacional. En el transcurso de mi caminar como funcionario y candidato, he tenido el privilegio de establecer nexos de sincera amistad y genuino respeto con prominentes profesionales, artistas, deportistas y dirigentes cívicos y religiosos de la etnia negra. Este acercamiento ha contribuido a superar las suspicacias que hacia el Panameñismo sentían algunos miembros de la comunidad afropanameña.
Al iniciar mi gestión como Ministro de Relaciones Exteriores, la Cámara de Comercio Afro-Panameña me brindó valiosa orientación sobre la conveniencia de reforzar los vínculos de Panamá con los Estados del Caribe y algunos países africanos como Sudáfrica, Nigeria y Gabón. Recomendé a la Presidenta de la República el nombramiento del Dr. Osmond A. Nicholas, reconocido médico panameño y Presidente de dicha Cámara, como miembro del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores. En su condición de Embajador, Nicholas se ocupó de estrechar los lazos entre el Gobierno y las comunidades afropanameñas de Panamá y Estados Unidos (EU). Gracias a esas gestiones, se hacen anualmente, en Nueva York y Washington, importantes encuentros de panameños residentes en EU.
El número de afropanameños que viajan a Panamá también ha aumentado considerablemente y alcanzó cifras sin precedentes con motivo de la conmemoración del Centenario de la República.
Durante mi gestión ministerial, con el apoyo de la comunidad afropanameña logramos la apertura de nuestra Embajada en Sudáfrica y una oficina comercial y consular sudafricana en panameña.
Me complace haber apoyado la aprobación y promulgación de la Ley No. 28 de 2000, que dispone la acuñación de una moneda con la imagen de la educadora afropanameña Sara Sotillo; la Ley No. 16 de 2002, que regula el derecho de admisión; la Ley No. 2 de 2004, que denomina Estadio Nacional "Rodney Carew" a ese coliseo; y, sobre todo, la Ley No. 9 de 2000, que establece la celebración del "Día de la Etnia Negra Nacional" el 30 de mayo. Esta ley, iniciativa del Sr. Claral Richards, afropanameño residente en Puerto Armuelles, Chiriquí, fue presentada a la Asamblea Legislativa por el Legislador arnulfista Osman Gómez y sancionada, tras su aprobación, por la Presidenta Mireya Moscoso, el 30 de mayo de 2000.
Como Vicepresidente del Comité Nacional del Centenario fue muy grato organizar jornadas de conmemoración de la etnia negra nacional en 2001 y 2002. En dichas actividades participaron como conferencistas intelectuales afropanameños radicados en el extranjero, como el Dr. Carlos "Cubena" Wilson, escritor y catedrático de Español en San Diego State University (California) y el Dr. Arturo Lindsay, catedrático de Arte en Spelman College (Atlanta, Georgia).
Muy satisfactorio fue también condecorar a ocho afropanameños, el 30 de mayo de 2001, con la Orden "Vasco Núñez de Balboa" en el grado de "Gran Caballero", por sus significativas contribuciones al engrandecimiento del país. Recibieron este honor las profesoras Patricia de Lewis y Constancia de Hayes, la Dra. Marion Clarke de Martin, el Rev. Reynaldo Karamañites y los Dres. Carlos "Cubena" Wilson, Karl Austin, Reinaldo Austin y Newton Osborne. Así, en el marco del Centenario de la República, el Gobierno adoptó la propuesta de la Conferencia Internacional contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que en 2001 instó a los Estados a facilitar "la participación de los afrodescendientes en todos los aspectos de la sociedad, y en el adelanto y el desarrollo económico de sus países", y a promover "el conocimiento y el respeto de su patrimonio y su cultura".
Panamá es una nación de gran diversidad cultural, un rasgo que mi propuesta de gobierno reconoce y recomienda potenciar. Vemos reflejada esa diversidad en la presencia de varias comunidades, que no sólo han convivido históricamente en paz y concordia, sino que además han mantenido cordiales y fructíferas relaciones entre sí. En aras de un país mejor, propongámonos firmemente preservar ese espíritu de tolerancia y armonía social e inspirémonos en él para seguir construyendo la sociedad democrática e incluyente en que todos queremos vivir.
Al iniciar mi gestión como Ministro de Relaciones Exteriores, la Cámara de Comercio Afro-Panameña me brindó valiosa orientación sobre la conveniencia de reforzar los vínculos de Panamá con los Estados del Caribe y algunos países africanos como Sudáfrica, Nigeria y Gabón. Recomendé a la Presidenta de la República el nombramiento del Dr. Osmond A. Nicholas, reconocido médico panameño y Presidente de dicha Cámara, como miembro del Consejo Nacional de Relaciones Exteriores. En su condición de Embajador, Nicholas se ocupó de estrechar los lazos entre el Gobierno y las comunidades afropanameñas de Panamá y Estados Unidos (EU). Gracias a esas gestiones, se hacen anualmente, en Nueva York y Washington, importantes encuentros de panameños residentes en EU.
El número de afropanameños que viajan a Panamá también ha aumentado considerablemente y alcanzó cifras sin precedentes con motivo de la conmemoración del Centenario de la República.
Durante mi gestión ministerial, con el apoyo de la comunidad afropanameña logramos la apertura de nuestra Embajada en Sudáfrica y una oficina comercial y consular sudafricana en panameña.
Me complace haber apoyado la aprobación y promulgación de la Ley No. 28 de 2000, que dispone la acuñación de una moneda con la imagen de la educadora afropanameña Sara Sotillo; la Ley No. 16 de 2002, que regula el derecho de admisión; la Ley No. 2 de 2004, que denomina Estadio Nacional "Rodney Carew" a ese coliseo; y, sobre todo, la Ley No. 9 de 2000, que establece la celebración del "Día de la Etnia Negra Nacional" el 30 de mayo. Esta ley, iniciativa del Sr. Claral Richards, afropanameño residente en Puerto Armuelles, Chiriquí, fue presentada a la Asamblea Legislativa por el Legislador arnulfista Osman Gómez y sancionada, tras su aprobación, por la Presidenta Mireya Moscoso, el 30 de mayo de 2000.
Como Vicepresidente del Comité Nacional del Centenario fue muy grato organizar jornadas de conmemoración de la etnia negra nacional en 2001 y 2002. En dichas actividades participaron como conferencistas intelectuales afropanameños radicados en el extranjero, como el Dr. Carlos "Cubena" Wilson, escritor y catedrático de Español en San Diego State University (California) y el Dr. Arturo Lindsay, catedrático de Arte en Spelman College (Atlanta, Georgia).
Muy satisfactorio fue también condecorar a ocho afropanameños, el 30 de mayo de 2001, con la Orden "Vasco Núñez de Balboa" en el grado de "Gran Caballero", por sus significativas contribuciones al engrandecimiento del país. Recibieron este honor las profesoras Patricia de Lewis y Constancia de Hayes, la Dra. Marion Clarke de Martin, el Rev. Reynaldo Karamañites y los Dres. Carlos "Cubena" Wilson, Karl Austin, Reinaldo Austin y Newton Osborne. Así, en el marco del Centenario de la República, el Gobierno adoptó la propuesta de la Conferencia Internacional contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, que en 2001 instó a los Estados a facilitar "la participación de los afrodescendientes en todos los aspectos de la sociedad, y en el adelanto y el desarrollo económico de sus países", y a promover "el conocimiento y el respeto de su patrimonio y su cultura".
Panamá es una nación de gran diversidad cultural, un rasgo que mi propuesta de gobierno reconoce y recomienda potenciar. Vemos reflejada esa diversidad en la presencia de varias comunidades, que no sólo han convivido históricamente en paz y concordia, sino que además han mantenido cordiales y fructíferas relaciones entre sí. En aras de un país mejor, propongámonos firmemente preservar ese espíritu de tolerancia y armonía social e inspirémonos en él para seguir construyendo la sociedad democrática e incluyente en que todos queremos vivir.