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Panorama 2009: Los primeros codazos


EN LOS LADOS de Cambio Democrático, del Sr. Martinelli, no hay sorpresa. Antes de las pasadas elecciones, ya era conocida su aspiración de volver a correr en el 2009. Otra cosa es si logrará abanderar la supuesta coalición de oposición que integrarían su partido, Solidaridad, MOLIRENA, el Liberal y el Partido Panameñista. En la pasada contienda, entre los partidos mencionados, CD sólo superó en votos al Liberal. Por tanto, será muy difícil que sus "hermanos mayores" le cedan el cetro de la oposición.
Solidaridad fue el segundo partido más votado en mayo del 2004, pero sus votos los aportó el expresidente Endara. Sin él son un cascarón. Su caudal electoral real apenas si ronda la cuota de subsistencia. Y, como sus credenciales como partido de oposición inspiran muchas suspicacias, y el expresidente Endara optó por crear su propia tolda electoral, no sorprende su movida de aupar la candidatura del Sr. Vallarino. Que puedan vendérsela a sus potenciales aliados, eso es harina de otro costal. La carta del banquero, dados sus antecedentes tránsfugas, y su aspiración de que se la sirvan en bandeja de plata, bien podría resultarles en un fiasco. Sin embargo, y por lo pronto, esa es su carta para el 2009.
El Partido Liberal, por su escuálido respaldo electoral, desde hace buen rato busca a quien arrimarse. De momento, pareciera que su unión o fusión con Solidaridad es la alternativa preferida de su dirigencia. Pero también creo posible que terminen mancuernándose con el PRD si en el próximo, o futuros cambios de gabinete, les ofrecen un nicho en el gobierno.
MOLIRENA, aunque lograra poner la casa en orden, ni por alucinación podría aspirar a poner la cabeza de una eventual alianza de oposición. Ni CD ni los panameñistas los secundarían en esa aventura. ¿Cuánto valen, electoralmente hablando? Objetivamente muy poco. Y sus eventuales aliados se lo harán saber cuando llegue el momento.
Como demostró la última contienda, la fuerza electoral del Partido Arnulfista, rebautizado Panameñista, ha mermado dramáticamente. Hasta las elecciones del 2004 su liderazgo al momento de conformar alianzas electorales era indiscutido. Para el 2009 le será prácticamente imposible encabezar la oposición. Sus divisiones internas, que son profundas, y difícilmente desaparecerán con el escogimiento de una nueva dirigencia, le impedirán "someter" a sus eventuales aliados. Varios de ellos, ya lo demostraron al excluirlos inicialmente de la denominada Coordinadora de Oposición, no están dispuestos a hacerles la segunda.
En las pasadas elecciones, el PRD fue el partido más votado, pero sus seguidores incondicionales sólo aportaron un 60% de ese total; y como muchos de ellos han pasado a las filas de los desencantados, su caudal electoral real debe andar por los 300, 000 electores. Y, por tanto, está muy lejos de correr como favorito en las próximas elecciones.
Para las elecciones del 2009, como pintan las cosas al momento presente, la contienda luce muy abierta. Ello explica el prematuro reparto de codazos para ocupar posiciones en el partidor. Tanto en los predios del partido del gobierno como en los de la oposición hay la convicción de que la coyuntura es favorable para comenzar a agitar las aguas. Los aspirantes del lado del partido gobernante calculan que debido al rápido y progresivo deterioro que acusa el Sr. Torrijos, hay condiciones para disputarle y quitarle el control del PRD. Y como el próximo año elegirán las autoridades partidarias, la campaña, aparentemente interna, es, en realidad, la plataforma de lanzamiento para el 2009. Si Torrijos y sus seguidores son desbancados de la jefatura del PRD, sólo hay que sumar 2 más 2 para saber quién será su candidato.
En el lado de la llamada oposición, la reaparición del Sr. Vallarino busca contrarrestar la ventaja inicial que, según algunas encuestas, parece tener el Sr. Martinelli.
Solidaridad y los liberales, bien podrían unirse en torno al primero, para buscar luego el apoyo del Panameñista y de MOLIRENA. Si eso ocurriera, tanto el expresidente Endara como el Sr. Martinelli, que reciben el mayor respaldo en las encuestas, bien podrían tomar otro rumbo y correr separadamente, o unidos.
El sistema electoral panameño, que privilegia a los partidos con el monopolio de las candidaturas presidenciales y con los recursos del subsidio electoral les da la ventaja el momento de decidir candidaturas y alianzas; y la suma y resta de partidos en un bando o en otro, se estima factor decisivo para determinar quien alcanza el solio presidencial. Y como en este momento lo que está sobre el tapete es quién controla los partidos, no deber sorprender, por tanto, que, de manera aparentemente prematura, haya comenzado la repartidera de codazos.

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