PARLACEN sin razón de ser
Mientras la presidenta Moscoso anunciaba que se acogería a su derecho de integrarse como diputada al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), el ex presidente Florez de El Salvador - el mismo que sostuviera en Panamá un agrio intercambio verbal con el líder cubano Fidel Castro durante la celebración de la Cumbre de Presidentes hace dos años - renunciaba a su curul, manifestándose contra la existencia del organismo y la inmunidad que brinda a sus miembros, especialmente a ex mandatarios del Istmo que forman parte de él por derecho propio.
Escuchando al ex canciller panameño José Raúl Mulino en un programa radial de los colegas Mario Velásquez y Wilfi Jiménez, "Análisis de la Noticia" que trasmite KW Continente, se reafirmó nuestro convencimiento que ya hemos expuesto, que Panamá -igual que Costa Rica - debe salir cuanto antes del PARLACEN porque es un organismo inútil y costoso que ya cumplió con su razón de ser.
Explicaba el ex canciller Mulino que el PARLACEN nación a imagen y semejanza del Parlamento Europeo aunque con el objetivo distinto y mucho más limitado de servir como foro de discusión de las guerras civiles centroamericanas y sus secuelas. El hecho es que la guerra en el Istmo ha cesado desde hace varios años y el PARLACEN ha perdido con ello su razón de ser. Pese a eso, Mulino se muestra cauteloso en recomendar su extinción y más bien favorece un re-examen de su concepto para determinar si puede aun tener utilidad como foro de contacto entre las naciones del área.
Razonemos. Puede que haya sido un organismo útil en el pasado para prevenir conflictos entre países y para canalizar los esfuerzos de pacificación. Recordamos, por ejemplo, que entre Nicaragua y Honduras había mucha tensión armada, al igual que entre Costa Rica y Nicaragua, y entre El Salvador y Honduras de las cuales fue célebre su "guerra del fútbol". Pero, repetimos, eso ya es cosa del pasado.
Como foro de contacto, ninguna utilidad le queda. Mucho más efectivas son las constantes reuniones de mandatarios del istmo que suelen sucederse cada año bajo distinta temática que con parlamentarios a quienes nadie conoce, nadie respeta y nadie considera, y que ningún peso tienen en sus respectivos países; y menos aún a nivel regional.
c) Panamá quedaría como el único país del mundo en el que seguiría vigente, con la aprobación de la población, una Constitución de origen antidemocrático y de inspiración militarista.
De triunfar el SI al cambio de Constitución con la quinta papeleta, significaría que la población rechaza la Constitución militarista de 1972 y expresa que hay una voluntad clara y manifiesta de la población a favor de una nueva Constitución, elaborada por una Asamblea Nacional Constituyente, democrática, elegidos todos sus integrantes por sufragio universal, directo y secreto, para el objeto exclusivo de redactar la nueva Carta Magna, con la participación de constituyentes electos y en representación de todos los sectores que conforman la sociedad panameña. ¡Exijamos la quinta papeleta en las elecciones del 2 de mayo!
Escuchando al ex canciller panameño José Raúl Mulino en un programa radial de los colegas Mario Velásquez y Wilfi Jiménez, "Análisis de la Noticia" que trasmite KW Continente, se reafirmó nuestro convencimiento que ya hemos expuesto, que Panamá -igual que Costa Rica - debe salir cuanto antes del PARLACEN porque es un organismo inútil y costoso que ya cumplió con su razón de ser.
Explicaba el ex canciller Mulino que el PARLACEN nación a imagen y semejanza del Parlamento Europeo aunque con el objetivo distinto y mucho más limitado de servir como foro de discusión de las guerras civiles centroamericanas y sus secuelas. El hecho es que la guerra en el Istmo ha cesado desde hace varios años y el PARLACEN ha perdido con ello su razón de ser. Pese a eso, Mulino se muestra cauteloso en recomendar su extinción y más bien favorece un re-examen de su concepto para determinar si puede aun tener utilidad como foro de contacto entre las naciones del área.
Razonemos. Puede que haya sido un organismo útil en el pasado para prevenir conflictos entre países y para canalizar los esfuerzos de pacificación. Recordamos, por ejemplo, que entre Nicaragua y Honduras había mucha tensión armada, al igual que entre Costa Rica y Nicaragua, y entre El Salvador y Honduras de las cuales fue célebre su "guerra del fútbol". Pero, repetimos, eso ya es cosa del pasado.
Como foro de contacto, ninguna utilidad le queda. Mucho más efectivas son las constantes reuniones de mandatarios del istmo que suelen sucederse cada año bajo distinta temática que con parlamentarios a quienes nadie conoce, nadie respeta y nadie considera, y que ningún peso tienen en sus respectivos países; y menos aún a nivel regional.
c) Panamá quedaría como el único país del mundo en el que seguiría vigente, con la aprobación de la población, una Constitución de origen antidemocrático y de inspiración militarista.
De triunfar el SI al cambio de Constitución con la quinta papeleta, significaría que la población rechaza la Constitución militarista de 1972 y expresa que hay una voluntad clara y manifiesta de la población a favor de una nueva Constitución, elaborada por una Asamblea Nacional Constituyente, democrática, elegidos todos sus integrantes por sufragio universal, directo y secreto, para el objeto exclusivo de redactar la nueva Carta Magna, con la participación de constituyentes electos y en representación de todos los sectores que conforman la sociedad panameña. ¡Exijamos la quinta papeleta en las elecciones del 2 de mayo!