Participación y ambiente
A finales de marzo, en México, el Instituto de Tecnología del Agua de ese país puso en funcionamiento el Sistema de Información Geográfica Gobernanza del Agua (SIGGA), una herramienta cibernética sencilla y accesible para los ciudadanos interesados en conocer la situación de ese recurso en su comunidad.
Cualquiera que tenga acceso a Internet o a un software libre podrá utilizar ese ágil y fácil traductor de datos. Con el SIGGA, la población puede informarse y ser parte en la toma de decisiones, fortaleciendo las políticas públicas en el lugar. Por ahora, este sistema se focaliza en el municipio de Veracruz, cuya población es de unos 600 mil habitantes, aproximadamente.
La información suministrada por fuentes oficiales es llevada a ese portal en Internet, haciéndose más accesible y permitiendo visualizar aspectos sobre el desarrollo urbano, la disponibilidad del agua, y cómo y por dónde crece la ciudad.
El gobierno mexicano reconoce así que la participación ciudadana es necesaria en la gestión pública. Lo hace, a pesar de lo inmenso de su territorio y población; y de llevar a cuestas problemas ambientales más serios que otras naciones en la región, sin mencionar la hecatombe social y jurídica que sufre por el narcotráfico. Ese ejemplo podría ser motivo de inspiración para que las autoridades ambientales y del IDAAN en Panamá puedan diseñar herramientas similares al SIGGA y ponerlas en marcha, inicialmente, en distritos pequeños como, por ejemplo, Penonomé o Chitré, que no exceden de los 150 mil habitantes entre ambos. Sería una forma de integrar a la ciudadanía a la toma de decisiones en materia de ambiente y tecnología.