Partidas circuitales
El empeño del actual presidente de la Asamblea Nacional en resucitar la partidas de dinero que en el pasado manejaron ellos, no sólo causa irritación sino indignación. ¿Hasta cuándo van los señores diputados a derrochar los dineros del pueblo para beneficio personal? La misión de ellos no es la de convertirse en benefactores de los respectivos circuitos que los eligieron sino, exclusivamente, la de legislar. Ellos no tienen por qué recibir sumas de dinero, sustanciales o no, para invertirlas en sus circuitos conforme consideren y a su libre albedrío.
El simple hecho de mencionar en la actualidad esas dos palabras en el seno de la Asamblea Nacional, alarma a la comunidad, le crispa los nervios y le procura una amarga reminiscencia del daño del pasado ante su posible resurrección.
Desearíamos saber cuál de los actuales miembros del Partido Revolucionario Democrático que aspiran a lograr su candidatura para regir los destinos del país en el próximo quinquenio, se atrevería a declarar públicamente que apoya al presidente de la Asamblea en la reaparición del malabarismo de las fatídicas y aborrecibles llamadas partidas circuitales.