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¿Patria Nueva o Parche Nuevo?


El pasado 2 de mayo los panameños expresaron su voluntad en las urnas y escogieron lo que consideraron que era quizás la mejor opción electoral; y quienes no apoyábamos esa fórmula sólo nos quedaba aceptar el veredicto del pueblo con hidalguía y convicción democrática, pero con el compromiso con nuestra patria y nuestras convicciones de seguir vigilantes de las acciones del nuevo gobierno como debe hacer toda oposición responsable.
Me había propuesto dejar que el nuevo gobierno cumpliera por lo menos unos 100 días de ejercicio de ese poder que le confirió mayoritariamente el pueblo panameño para entonces poder hacer una evaluación de sus primeros cien días, pero como ciudadano responsable y preocupado por mi país, no puedo guardar silencio ante las pretendidas reformas a la Constitución, que de ninguna manera llenan las expectativas de nuestro pueblo, ya que muchos no podrán expresar su opinión en tan corto tiempo y las mismas terminarán convirtiéndose en otro parche más.
Siempre dije que el tiempo daría la razón, lo que nunca me imaginé, fue que el Señor Presidente Electo sería blanco de tantas criticas, cuando ni siquiera ha asumido la presidencia. Producto quizás de los malos asesores, que le han dicho que este es el momento de volver a emparchar la Constitución a la medida de sus huestes y no de reformarla a cabalidad, como estoy seguro, que es la voluntad de la mayoría de este pueblo.
No logro asimilar cómo un partido PRD, que durante la mayor parte de la campaña política prácticamente quiso obviar el importantísimo tema de reformas a la Constitución ahora que se sabe que tendrá la mayoría en la Asamblea Legislativa, decide que hay que hacer los cambios a nuestra Carta Magna, con la complicidad del actual gobierno y un apuro quizás nunca antes visto en la historia republicana.
Durante la pasada campaña, mi posición frente al tema de la Constitución, al igual que la del Partido Solidaridad, fue la de que el país requiere de cambios profundos y no cosméticos, para poder lograr una verdadera transformación y modernización del Estado. Que dichos cambios sólo se pueden lograr mediante el llamado a una Asamblea Constituyente paralela.
La Constitución Política de cualquier país es el documento que rige la vida de todos sus ciudadanos, de allí, la necesidad que sea un documento ampliamente consultado, y en el que todos los sectores expresen sus ideas y contribuyan al enriquecimiento de la misma.
Lamento muchísimo que la esperanza libremente expresada en las urnas, hace unas cuantas semanas, comience a ser traicionada por quien prometió una "Patria Nueva". Y digo, que comienza a ser traicionada, porque a todas luces, lo que se le está presentando a nuestro pueblo no es más que un pequeño caramelo. Que luego terminará indigestándonos a todos, porque no son sino reformas cosméticas, hechas a la medida de los futuros gobernantes.
¿Cómo es posible, que ahora quince días son más que suficientes para discutir algo tan serio como unas reformas a la Constitución? Sin embargo, en su momento no hubo igual voluntad política, ni tiempo para aprobar la quinta papeleta. Consultar al pueblo que es el soberano, si quiere reformar la Constitución por la vía de una Asamblea Constituyente paralela.
Espero que el resto de los conciudadanos, se den cuenta que esto es una gran bofetada a la inteligencia de nuestro pueblo. Si las intenciones del PRD y de la Señora Presidenta, fuesen sanas, por qué razón no se propone simplemente instituir una Asamblea Constituyente paralela como otro método de reformar nuestra Constitución, para que luego el nuevo presidente haga un llamado patriótico a todos los panameños y panameñas para que expresen sin premuras de tiempo, el tipo de Constitución que en verdad deseamos.
Si el Señor Presidente Electo quiere en verdad hacer una "Patria Nueva", justo sería que permitiera que todos podamos participar de manera democrática, en una amplia discusión de un tema tan serio como lo es la reforma de la Constitución. No deje que sea una Asamblea tan cuestionada por enormes actos de corrupción, decida el futuro de todos.
De no hacerlo así, sólo estaría demostrándonos que "Si se puede" seguir jugando con la voluntad de un pueblo, y que la pretendida "Patria Nueva" que tanto le vendieron al pueblo panameño, estará construida con el mismo material carcomido y las mismas prácticas negativas de la patria vieja.
*Miembro de los Profesionales de Solidaridad

101 años de Panamá América

 
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