Patrioteros y falsos profetas
Los demagogos PRD siguen haciendo todo tipo de declaraciones que casi siempre contradicen lo que han dicho y hecho en ocasiones anteriores. Lo triste es que poco les importa el mal ejemplo que dan a todos los ciudadanos, principalmente a los jóvenes.
El año pasado dirigentes de la Juventud PRD anunciaron que conmemorarían el día de los mártires. No vimos ni escuchamos nada en los medios de comunicación que informara sobre la ejecución de tales actos. Este año han hecho el mismo anuncio y se supone que llevaron a cabo un acto a las 5 p.m. en el Teatro Balboa. No hemos visto reseña del mismo. No obstante, este grupo señaló que no temían discutir sobre el CMA y dieron como un hecho que éste no sería una base disfrazada porque así lo había señalado el presidente Pérez.
Por su parte, el presidente en su charla de miercolito, dos días antes del día glorioso, por primera vez hizo referencia a la existencia de los mártires del 9 de enero de 1964. Luego aprovechó la oportunidad para indicar que había instruido a los negociadores del CMA que se aseguraran de que no se encubriera una base militar en el acuerdo. Sin embargo, ningún funcionario gubernamental participó en los actos de recordación de la insigne fecha.
No podemos ignorar las incoherencias de todo tipo en que incurren los dirigentes y miembros del PRD sin importarles un bledo la veracidad o la sinrazón de lo que dicen y hacen. Por sus frutos los conoceréis reza la sentencia bíblica. La determinación de la veracidad con que hablan y actúan las figuras públicas es importantísima para "econometrizar" sus principios éticos y morales. ¿O no?
Por la misma razón, nos hemos referido en distintas instancias a los antecedentes nebulosos de muchos de los que son voceros del oficialismo. En este sentido hemos podido constatar que algunos de estos notorios voceros no se han quedado en sus antecedentes sino que irrumpen a la luz pública con otras actuaciones escandalosas que de inmediato tratan de ocultar o descartar por arte de birlibirloque. Los dos casos más recientes implican supuesta violencia en el ambiente familiar y causar un serio accidente automovilístico, presuntamente, en estado de embriaguez. Los describimos con el cuidado de presumir su inocencia. Aunque debemos destacar el caso de un ciudadano, muy amigo del presidente, a quien se le presume su inocencia en 89 a 129 casos, dependiendo del informe que se lea.
Pero lo importante no es la identidad de estos personajes ni los alegatos de su inocencia o no, sino no soslayar el análisis frío y objetivo de asuntos que tienen gran significación. Por ejemplo, en el caso del CMA no se trata de sólo decir que éste no disfraza una base militar y que los que se le oponen no tienen la razón. Lo correcto es presentar a la ciudadanía toda la información cabalmente y con lujo de detalles para que ella decida.
No se puede negar que la ciudadanía está muy lejos de haber sido informada con minuciosidad lo que conlleva el CMA. Si se llegara a aprobar, en éste laborarían militares gringos y de otras nacionalidades. Por lo tanto, el sueño de todos los panameños de que al mediodía del último día de este siglo no habrá militares en nuestro suelo sería sólo eso, un sueño, una quimera. El propio Torrijos sentenció al referirse a las enmiendas senatoriales que se agregaron a los Tratados de 1977, sin la aprobación de los panameños, que quedábamos bajo el paraguas del Pentágono y que este hecho exigiría un manejo sabio y prudente por parte de nosotros.
Sometemos a consideración de la Nación, que la aprobación del CMA no es consistente con el espíritu, la intención y la letra de los tratados pertinentes. Estaríamos facilitando una nueva invasión, cruzando el puente de las Américas. Esto no es sabio ni prudente. Tampoco es aconsejable bajo ningún punto de vista, mucho menos el económico. El sólo complejo HowardKobbe podría generar mucho más de los 200 millones de dólares anuales que se alega que producirá el CMA. Y hablando de detalles, ¿cuántos panameños se emplearían en éste? Se supone que nos pagarán alquiler por el uso de edificios y residencias, pero no nos reconocerán anualidad alguna por dejar de desarrollar terrenos cuyo valor asciende a 1,500 millones de dólares. Nos parece tan lógico. Debemos decir NO al CMA.
El año pasado dirigentes de la Juventud PRD anunciaron que conmemorarían el día de los mártires. No vimos ni escuchamos nada en los medios de comunicación que informara sobre la ejecución de tales actos. Este año han hecho el mismo anuncio y se supone que llevaron a cabo un acto a las 5 p.m. en el Teatro Balboa. No hemos visto reseña del mismo. No obstante, este grupo señaló que no temían discutir sobre el CMA y dieron como un hecho que éste no sería una base disfrazada porque así lo había señalado el presidente Pérez.
Por su parte, el presidente en su charla de miercolito, dos días antes del día glorioso, por primera vez hizo referencia a la existencia de los mártires del 9 de enero de 1964. Luego aprovechó la oportunidad para indicar que había instruido a los negociadores del CMA que se aseguraran de que no se encubriera una base militar en el acuerdo. Sin embargo, ningún funcionario gubernamental participó en los actos de recordación de la insigne fecha.
No podemos ignorar las incoherencias de todo tipo en que incurren los dirigentes y miembros del PRD sin importarles un bledo la veracidad o la sinrazón de lo que dicen y hacen. Por sus frutos los conoceréis reza la sentencia bíblica. La determinación de la veracidad con que hablan y actúan las figuras públicas es importantísima para "econometrizar" sus principios éticos y morales. ¿O no?
Por la misma razón, nos hemos referido en distintas instancias a los antecedentes nebulosos de muchos de los que son voceros del oficialismo. En este sentido hemos podido constatar que algunos de estos notorios voceros no se han quedado en sus antecedentes sino que irrumpen a la luz pública con otras actuaciones escandalosas que de inmediato tratan de ocultar o descartar por arte de birlibirloque. Los dos casos más recientes implican supuesta violencia en el ambiente familiar y causar un serio accidente automovilístico, presuntamente, en estado de embriaguez. Los describimos con el cuidado de presumir su inocencia. Aunque debemos destacar el caso de un ciudadano, muy amigo del presidente, a quien se le presume su inocencia en 89 a 129 casos, dependiendo del informe que se lea.
Pero lo importante no es la identidad de estos personajes ni los alegatos de su inocencia o no, sino no soslayar el análisis frío y objetivo de asuntos que tienen gran significación. Por ejemplo, en el caso del CMA no se trata de sólo decir que éste no disfraza una base militar y que los que se le oponen no tienen la razón. Lo correcto es presentar a la ciudadanía toda la información cabalmente y con lujo de detalles para que ella decida.
No se puede negar que la ciudadanía está muy lejos de haber sido informada con minuciosidad lo que conlleva el CMA. Si se llegara a aprobar, en éste laborarían militares gringos y de otras nacionalidades. Por lo tanto, el sueño de todos los panameños de que al mediodía del último día de este siglo no habrá militares en nuestro suelo sería sólo eso, un sueño, una quimera. El propio Torrijos sentenció al referirse a las enmiendas senatoriales que se agregaron a los Tratados de 1977, sin la aprobación de los panameños, que quedábamos bajo el paraguas del Pentágono y que este hecho exigiría un manejo sabio y prudente por parte de nosotros.
Sometemos a consideración de la Nación, que la aprobación del CMA no es consistente con el espíritu, la intención y la letra de los tratados pertinentes. Estaríamos facilitando una nueva invasión, cruzando el puente de las Américas. Esto no es sabio ni prudente. Tampoco es aconsejable bajo ningún punto de vista, mucho menos el económico. El sólo complejo HowardKobbe podría generar mucho más de los 200 millones de dólares anuales que se alega que producirá el CMA. Y hablando de detalles, ¿cuántos panameños se emplearían en éste? Se supone que nos pagarán alquiler por el uso de edificios y residencias, pero no nos reconocerán anualidad alguna por dejar de desarrollar terrenos cuyo valor asciende a 1,500 millones de dólares. Nos parece tan lógico. Debemos decir NO al CMA.