"Pecaminosas y perniciosas"
Hay alianzas que deprimen y dan pena, que sin tener fuego, queman; que no son ni serias ni buenas, que refrendan infamias y traiciones. A ver si logran subsistir, aunque sea traicionándose a sí mismos. Hay alianzas en las que una parte quiere ir acompañado, y el otro pretende sobrevivir, aún a costa de ahogarlo. Es tan difícil llenar la cuota.
Hay alianzas que delatan ocultos antecedentes y vínculos de épocas pretéritas, aunque no lo creíamos posible...
Hay alianzas clonadas al calor, de los palos y golpes recibidos de manos y patadas de antiguos adversarios, a los que ahora algunos traidores ven como potables compañeros.
Hay alianzas que hacen recordar los torturados y asesinados y por ende, se ilustran con tinta de sangre en caricaturas.
Hay alianzas que pronostican nuevas traiciones venideras. Cuántas deslealtades han incubado.
Hay alianzas en las que ambos se perjudican mutuamente. Hay alianzas inmorales, que se refutan a sí mismas, que desnudan tanto descaro.
Hay una alianza que la forma de justificarla da risa, aunque también dan ganas de llorar.
Hay alianzas incoherentes, que golpean la conciencia, la frente, la memoria y el concepto de la historia.
Hay alianzas diabólicas, para nada populares y que ponen en evidencia a los que han perdido la muy poca veracidad que alguna vez tuvieron, los que hoy, desvergonzados, se alquilan al mejor postor, que resultaron ser aquellos que indultan y protegen al criminal, al ladrón y al torturador.
Hay alianzas que provocan el horror y el dolor frente a un mutuo suicidio programático, que duran muy poco, quizás hasta la próxima elección.
Hay alianzas que delatan ocultos antecedentes y vínculos de épocas pretéritas, aunque no lo creíamos posible...
Hay alianzas clonadas al calor, de los palos y golpes recibidos de manos y patadas de antiguos adversarios, a los que ahora algunos traidores ven como potables compañeros.
Hay alianzas que hacen recordar los torturados y asesinados y por ende, se ilustran con tinta de sangre en caricaturas.
Hay alianzas que pronostican nuevas traiciones venideras. Cuántas deslealtades han incubado.
Hay alianzas en las que ambos se perjudican mutuamente. Hay alianzas inmorales, que se refutan a sí mismas, que desnudan tanto descaro.
Hay una alianza que la forma de justificarla da risa, aunque también dan ganas de llorar.
Hay alianzas incoherentes, que golpean la conciencia, la frente, la memoria y el concepto de la historia.
Hay alianzas diabólicas, para nada populares y que ponen en evidencia a los que han perdido la muy poca veracidad que alguna vez tuvieron, los que hoy, desvergonzados, se alquilan al mejor postor, que resultaron ser aquellos que indultan y protegen al criminal, al ladrón y al torturador.
Hay alianzas que provocan el horror y el dolor frente a un mutuo suicidio programático, que duran muy poco, quizás hasta la próxima elección.