Perderemos nuestra identidad
Somos un país pequeño con limitaciones de trabajo, de economía, de inversiones, de mercado propio por la pobre población con que contamos. Los candidatos presidenciales cada cinco años nos prometen incentivar las inversiones extranjeras porque las nuestras no alcanzan a desarrollar completamente nuestra economía para dar vida digna a nuestros coterráneos. Es así como hemos tratado de abrir nuestro país entero a ciudadanos de otros linderos, buscando que dejen el dinero en bolsillos panameños. Sin embargo, creo que hemos equivocado los caminos para lograrlo.
No me opongo a las inversiones extranjeras, al contrario; pero veo con preocupación que ese dinero de afuera está barriendo con las posibilidades de muchos panameños que ven mermadas sus posibilidades de invertir sus escuálidas entradas para mejorarlas a expensa de trabajo honrado.
Cuando se le entregó una gran porción de tierra a los que construyeron el Corredor Sur para desarrollarla económicamente, también se les dio permiso para rellenar el mar y robarle gran parte del mismo. Hace unos días escuchaba un programa de radio donde comentaban sobre la construcción de montones de grandes edificios en esa área y en otras más. Los panameños nos preguntamos de dónde viene ese dinero para construir grandes y abundantes rascacielos, lujosos y sumamente costosos cuya adquisición está limitada a pocos panameños y a muchos extranjeros. Mientras más de ellos vengan a comprar, más encarecen su valor y se aleja la posibilidad de que los panameños los adquiramos con nuestras escuálidas entradas. ¿Dónde viviremos?
Hablando de Punta Pacífica, me pregunto si el Gobierno ha obligado a los promotores de dichos proyectos a buscar inmediatamente una salida de esa área al resto de la ciudad. Como veo la situación, se necesitará urgentemente una salida por el mar, pero debiera empezar ya para que esté listo cuando se ocupe la gran cantidad de edificios, ya sea de apartamentos o de oficinas.
Boquete es un pueblo que, viéndolo rápidamente, ha crecido, se han construido hoteles, pueblitos y demás yerbas aromáticas. Pero está siendo invadido por extranjeros que traen mucho dinero y que está encareciendo el pueblo. Lo que antes estaba al alcance de los lugareños, ahora no lo está. Cuando comían en un restaurante con dos o tres balboas, ahora deben ir a una fonda para lograr lo mismo porque los otros lugares han aumentado sus precios. Son situaciones que benefician en cierto aspecto pero perjudican en otros y no sabemos qué hacer. La situación se está escapando de nuestras manos y los panameños perdemos hegemonía sobre nuestro territorio.
Existe una gran cantidad de extranjeros comprando tierra en Panamá y la están pagando a precios increíbles. Me pregunto, qué harán nuestros campesinos que no pueden competir con ellos y que sólo saben cultivar la tierra o criar ganado. En la provincia de Panamá se vende tierras a "tutiplein" (como se dice) y la mayor parte es adquirida por personas ajenas a nuestras costumbres y tradiciones. Si me alcanzara el espacio me gustaría analizar qué vamos a hacer cuando nuestro territorio no nos pertenezca más. Los panameños que tienen finca las venden a buen precio y algunas son utilizadas para narcotráfico. Ya Costa Rica ha pasado por esto y allá se dificulta conseguir tierras porque está copado por extranjeros.
No sufro de xenofobia, pero el país no estira y los panameños nos veremos desplazados hasta arrinconarnos en una pobreza o necesidad que traerá grandes problemas. No hay control en la venta de apartamentos ni tierras y es peligroso dejarlo a la libre oferta y demanda. El gobierno debe adelantarse a lo que viene y no esperar a que llegue para tratar de solucionar el problema. ¿Podremos sobrevivir a la invasión extranjera o tendremos que emigrar como lo han hecho mis paisanos santeños en busca de nuevas tierras hasta invadir el país? Ojo con este problema futuro que ya empieza.
No me opongo a las inversiones extranjeras, al contrario; pero veo con preocupación que ese dinero de afuera está barriendo con las posibilidades de muchos panameños que ven mermadas sus posibilidades de invertir sus escuálidas entradas para mejorarlas a expensa de trabajo honrado.
Cuando se le entregó una gran porción de tierra a los que construyeron el Corredor Sur para desarrollarla económicamente, también se les dio permiso para rellenar el mar y robarle gran parte del mismo. Hace unos días escuchaba un programa de radio donde comentaban sobre la construcción de montones de grandes edificios en esa área y en otras más. Los panameños nos preguntamos de dónde viene ese dinero para construir grandes y abundantes rascacielos, lujosos y sumamente costosos cuya adquisición está limitada a pocos panameños y a muchos extranjeros. Mientras más de ellos vengan a comprar, más encarecen su valor y se aleja la posibilidad de que los panameños los adquiramos con nuestras escuálidas entradas. ¿Dónde viviremos?
Hablando de Punta Pacífica, me pregunto si el Gobierno ha obligado a los promotores de dichos proyectos a buscar inmediatamente una salida de esa área al resto de la ciudad. Como veo la situación, se necesitará urgentemente una salida por el mar, pero debiera empezar ya para que esté listo cuando se ocupe la gran cantidad de edificios, ya sea de apartamentos o de oficinas.
Boquete es un pueblo que, viéndolo rápidamente, ha crecido, se han construido hoteles, pueblitos y demás yerbas aromáticas. Pero está siendo invadido por extranjeros que traen mucho dinero y que está encareciendo el pueblo. Lo que antes estaba al alcance de los lugareños, ahora no lo está. Cuando comían en un restaurante con dos o tres balboas, ahora deben ir a una fonda para lograr lo mismo porque los otros lugares han aumentado sus precios. Son situaciones que benefician en cierto aspecto pero perjudican en otros y no sabemos qué hacer. La situación se está escapando de nuestras manos y los panameños perdemos hegemonía sobre nuestro territorio.
Existe una gran cantidad de extranjeros comprando tierra en Panamá y la están pagando a precios increíbles. Me pregunto, qué harán nuestros campesinos que no pueden competir con ellos y que sólo saben cultivar la tierra o criar ganado. En la provincia de Panamá se vende tierras a "tutiplein" (como se dice) y la mayor parte es adquirida por personas ajenas a nuestras costumbres y tradiciones. Si me alcanzara el espacio me gustaría analizar qué vamos a hacer cuando nuestro territorio no nos pertenezca más. Los panameños que tienen finca las venden a buen precio y algunas son utilizadas para narcotráfico. Ya Costa Rica ha pasado por esto y allá se dificulta conseguir tierras porque está copado por extranjeros.
No sufro de xenofobia, pero el país no estira y los panameños nos veremos desplazados hasta arrinconarnos en una pobreza o necesidad que traerá grandes problemas. No hay control en la venta de apartamentos ni tierras y es peligroso dejarlo a la libre oferta y demanda. El gobierno debe adelantarse a lo que viene y no esperar a que llegue para tratar de solucionar el problema. ¿Podremos sobrevivir a la invasión extranjera o tendremos que emigrar como lo han hecho mis paisanos santeños en busca de nuevas tierras hasta invadir el país? Ojo con este problema futuro que ya empieza.