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Peregrinaje a cárcel dominicana


Los partidos políticos dominicanos están seriamente cuestionados, al haber sido beneficiarios de parte del dinero dilapidado por la gerencia del quebrado Banco Intercontinental (Baninter). El dinero fue recibido por la alta dirección política para, supuestamente, la realización de actividades de promoción electoral.
Se trataba de dinero depositado por los ahorristas del banco, que era sustraído y entregado a políticos. De ese mismo dinero se prestaba, sin cargos de interés y sin papeles, a las empresas del presidente del banco, a sus amigos, a gentes de la Iglesia católica, a casi todos los miembros del Congreso Nacional, a secretarios de Estado, y como promoción se invertían millones de dólares para ganar adeptos en los medios de comunicación y fuera de ellos.
La racionalidad política, sin embargo, es extraña. Hasta el momento ningún partido político de los que ha pasado por la presidencia de la República se ha preocupado por solicitar transparencia ni exigir que los responsables del delito sean procesados adecuada e imparcialmente por los tribunales de justicia.
Lo que la sociedad ha visto es la formación, cada día, de una fila de personas de sonoros nombres públicos que acuden al palacio de Justicia, donde se encuentran detenidos Ramón Báez Figueroa, presidente del Baninter, y sus asistentes de más confianza: Marcos Báez Cocco y Vivian Lubrano de Castillo.
La solidaridad es más que evidente, lo mismo que el silencio sobre la denuncia formulada por el Gobernador del Banco Central, en el sentido de que esas personas protagonizaron un fraude por 55 mil millones de pesos (2.200 millones de dólares).
El presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Hatuey Decamps, acudió a la cárcel, y allí calificó de "vagabundería" la acción de las autoridades monetarias de haber incluido su nombre entre los que recibieron dinero de Baninter. No cuestionó ni se refirió al fraude.
Horas antes, el presidente del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, la principal fuerza de la oposición, acudió a la misma cárcel a visitar al señor Báez Figueroa, y al salir de allí cuestionó el procedimiento utilizado por el Gobierno para intervenir los medios de comunicación del Grupo Baninter y que estuvieron siempre al servicio del acusado. El ex presidente Leonel Fernández criticó la divulgación que hizo el Banco Central de su nombre como beneficiario del dinero que manejaba Baninter, pero no hizo ningún cuestionamiento al fraude denunciado por las autoridades.
La secretaria de Estado y presidenta del Gabinete Social, que maneja los programas del Gobierno para combatir la pobreza, Peggy Cabral Vda. Peña Gómez, acudió a la misma cárcel a expresar su solidaridad al banquero. No hizo ninguna mención de la denuncia hecha por su Gobierno.
La dirección del Partido Reformista Social Cristiano, encarnada en el doctor Donald Reid Cabral, acudió también al mismo lugar, y como ocurrió con todos los demás visitantes, era claro que ninguno quiso abordar el tema, y la presencia allí parecía un mentís a la denuncia de las autoridades monetarias.
La denuncia del Banco Central incluye las justificaciones de Báez Figueroa sobre la forma en que se diluyó el dinero de los depositantes y que ha obligado a las autoridades a poner 41 mil millones (el 50% del presupuesto nacional) para tapar el hueco de Baninter.
Según Báez Figueroa, él pagó el 33% de los gastos de salud del extinto líder del PRD José Francisco Peña Gómez, él compró jeepetas al ex presidente Leonel Fernández y al presidente Hipólito Mejía, pagó los gastos de teléfonos celulares de funcionarios civiles y militares, pagó una mensualidad al ex presidente Fernández, compró 10 relojes Rolex que distribuyó el coronel Pepe Goico, contribuyó con la campaña electoral del PRD para las elecciones legislativas, pagó mítines políticos, hizo donaciones a otros partidos, compró los juguetes que donaba a niños pobres el ex presidente Balaguer, pagó el alquiler de aviones que usaban Leonel Fernández e Hipólito Mejía, pagó parte de los gastos de la Cumbre de Presidentes del 2002, pagó mensualidades a 70 generales, ayudó a la Iglesia Católica, al ex candidato presidencial Danilo Medina y al presidente del PRD Hatuey Decamps, donó dinero para la Fundación del doctor Leonel Fernández, entre otros aportes. Todas estas entregas, y otras que no habrá mencionado, eran parte del encanto del banquero y son la única explicación de los peregrinajes a la cárcel del Palacio de Justicia.
* Periodista dominicano.
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