Perspectivas del sector exportable
Para el presente año las perspectivas de crecimiento siguen siendo inciertas. Sobre estas bases, estimaciones privadas, encuentran que en el año 2001 el aumento de las exportaciones será menor que en el año anterior. Si esto es así y si la actividad económica y el consumo interno no se recuperan, las importaciones serán también menores, por lo que el déficit comercial puede mantenerse sin cambios sustanciales. El resultado del balance comercial no es en sí mismo un problema. Una economía puede mantener por años un balance comercial negativo si obtiene divisas y capital por su comercio de servicios o si tiene un flujo constante de capitales de largo plazo del exterior.
En el caso de Panamá, la situación es compleja porque, la economía debe dedicar una importante masa de recursos a pagar servicios de la deuda externa pública y privada. Por otra parte, los ingresos de capital de largo plazo han sufrido una fuerte contracción y no puede esperarse un flujo importante y continuo en el futuro inmediato. En cuanto a los capitales de más corto plazo, dirigidos preferentemente a colocaciones financieras, los flujos dependen no sólo de las condiciones internas sino de factores como la tasa internacional o el grado atractivo que despierten los mercados periféricos en general.
En este contexto, la única alternativa para evitar un aumento del endeudamiento o un ajuste del sector externo, es incrementar las exportaciones. Las posibilidades de exportación están determinadas, en gran medida, por la demanda externa, pero también por la composición de la oferta exportable y las políticas comerciales públicas y privadas.
Las políticas públicas de promoción de exportaciones tropiezan en la actualidad con una restricción innegable como es la falta de recursos fiscales. Pero aun en estas condiciones es posible estimular el incremento y la diversificación de la oferta exportable mediante medidas crediticias y de alivio arancelario. También es fundamental mejorar el funcionamiento de los sistemas de promoción de los productos en los mercados externos.
Se trata, en suma, de superar el perfil exportador actual, muy concentrado en productos de bajo valor agregado y cuyos precios sufren fuertes y frecuentes fluctuaciones en el mercado externo, creando incertidumbre y volatilidad en los ingresos de divisas. Crear los incentivos adecuados para la exportación, resulta pues la tarea prioritaria que debe asignarse este gobierno para salir de la crisis económica actual.
En el caso de Panamá, la situación es compleja porque, la economía debe dedicar una importante masa de recursos a pagar servicios de la deuda externa pública y privada. Por otra parte, los ingresos de capital de largo plazo han sufrido una fuerte contracción y no puede esperarse un flujo importante y continuo en el futuro inmediato. En cuanto a los capitales de más corto plazo, dirigidos preferentemente a colocaciones financieras, los flujos dependen no sólo de las condiciones internas sino de factores como la tasa internacional o el grado atractivo que despierten los mercados periféricos en general.
En este contexto, la única alternativa para evitar un aumento del endeudamiento o un ajuste del sector externo, es incrementar las exportaciones. Las posibilidades de exportación están determinadas, en gran medida, por la demanda externa, pero también por la composición de la oferta exportable y las políticas comerciales públicas y privadas.
Las políticas públicas de promoción de exportaciones tropiezan en la actualidad con una restricción innegable como es la falta de recursos fiscales. Pero aun en estas condiciones es posible estimular el incremento y la diversificación de la oferta exportable mediante medidas crediticias y de alivio arancelario. También es fundamental mejorar el funcionamiento de los sistemas de promoción de los productos en los mercados externos.
Se trata, en suma, de superar el perfil exportador actual, muy concentrado en productos de bajo valor agregado y cuyos precios sufren fuertes y frecuentes fluctuaciones en el mercado externo, creando incertidumbre y volatilidad en los ingresos de divisas. Crear los incentivos adecuados para la exportación, resulta pues la tarea prioritaria que debe asignarse este gobierno para salir de la crisis económica actual.