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Perspectivas electorales en México


Puede que el PRI no gane las elecciones de julio próximo, pero sigue siendo la fuerza política omnipresente de México, no importa quién sea el triunfador. De hecho, los candidatos favoritos y sus colectivos emergieron de la matriz del PRI.
En reciente evento en San Luis Potosí, donde se congregó un caleidoscopio de personalidades de todas las tendencias, fuimos testigos privilegiados de un franco diálogo multicolor. De todo había, desde un gobernador de Estado, hasta ministros y diputados del Congreso Nacional, periodistas, encuestadores, profesores, investigadores, sociólogos, intelectuales y estudiantes.
De aquel rico intercambio de altísimo nivel, sobre una mesa de cerveza y café, donde se entremezclaban intervenciones doctas con las intuitivas, concluimos que el gubernamental Partido Acción Nacional (PAN), con su candidato Felipe Calderón, ganará las elecciones presidenciales por estrecho margen; seguido por el Partido Revolucionario Democrático (PRD) que candidatiza a Andrés López Obrador; y luego por el PRI que abandera a Roberto Madrazo.
¿Por qué una victoria del oficialismo, pese a las severas críticas contra el presidente Vicente Fox? Por el crecimiento económico, discreto pero sostenido, de cerca del 3%, en el que no cuentan las multimillonarias remesas de los mexicanos en Estados Unidos, pese a ser el primer bien de exportación después del petróleo. El hecho es que el dinero está fluyendo a raudales hacia los gobiernos estatales y municipales. Por doquier hay fastuosas obras de infraestructura que significan prosperidad y dinero.
Otra razón es la estabilidad, por más que la prosperidad siga siendo desigual. La clase media ha crecido y se ha fortalecido, a partir de los presidentes Salinas y Zedillo, del PRI, que hicieron de México lo que es hoy, con la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá; y con su resuelta apuesta por la globalización. Sin embargo, los escándalos y el desgaste de siete décadas en el poder dieron margen a otras fuerzas, especialmente al PAN, que es de derecha, mientras que la izquierda, parapetada en el PRD, se mantiene cerca como segunda fuerza. El PRI, en cambio, ha de conformarse con gobernaciones, municipios, diputados y senadores y con su papel como factor determinante.
¿Se decide algo en estas elecciones? No. Todas las tendencias están precisadas a seguir por la senda económica trazada por el PRI, incluyendo a las izquierdas, inconformes con su candidato, de quien dicen que "no se ayuda ni se deja ayudar".

101 años de Panamá América

 
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