Plan Juliao, un mal negocio
El ministro de Economía, Víctor Juliao ha hecho una propuesta económica escandalosamente inconveniente para el país, como supuesta única vía de solución para la crisis financiera del gobierno. Pese al lenguaje técnico, en realidad la propuesta es muy clara para cualquier persona inteligente.
Juliao propone que este año tomemos los B/.1,300 millones del llamado Fondo Fiduciario (producto de las privatizaciones de empresas públicas y las áreas revertidas), más una cifra no estimada (que podría llegar a B/.500 millones) de la venta del 49% de las acciones estatales de Cable & Wireless, y los destinemos a cancelar unos B/,1,600 millones de deuda externa en Bonos Brady, para que de esta manera el país se "ahorre" B/,117 millones anuales hasta el 2,004, que sumarían un total aproximado de ahorro de 584 millones.
¿La pescaron? Cambiar de 1,500 a 1,600 millones que hoy Panamá posee en capital por una promesa futura de 500 millones. Una resta elemental indica que perderíamos (para siempre) en ese "negocio" mil millones.
¿No me cree? Veamos: "Para la Dirección de Crédito Público del MEF (Ministerio de Economía y Finanzas), es términos reales, entre el presente año hasta el 2,004, el servicio de la deuda disminuiría B/.117.0 millones de dólares por año, lo que se traduciría en B/.584.0 millones de dólares (sic) durante los próximos cinco años" (El Panamá América, 20/2/00).
Evidentemente un mal negocio. Es como pedirle a un trabajador que destine todos sus escasos ahorros actuales al pago de una hipoteca, porque de esta manera su monto bajará en el futuro. Hay que agregar que no existe una garantía clara que el servicio de la deuda a largo plazo (más allá del 2,004) no seguirá incrementándose.
Pese a que, a lo largo de la presente década, el país ha gastado en el servicio de la deuda externa (capital más intereses) nada menos que 8,681.9 millones de dólares (¡), la deuda siguió incrementándose. Con intereses que promedian el 6% anual, la deuda crece a un ritmo de entre 120 y 160 millones al año. El saldo de la deuda externa al 1 de enero de 1990 era de 3,891.3 millones de dólares, al 31 de diciembre de 1999 subió hasta 5,411.8 millones.
La otra promesa de Juliao es que, si adoptamos su plan, Panamá mejoraría su calificación (grado de inversión) a los ojos del capital extranjero, que correría a invertir aquí solucionando el problema del desempleo. Ya los panameños estamos cansados de escuchar lo mismo. Cuando se reformó el Código de Trabajo prometieron que lloverían las inversiones sin que los índices de pobreza y desempleo hayan disminuido significativamente.
Por todo esto, los socialistas señalamos que frente al fraude de la deuda externa el único recurso que nos queda a los países pobres es el NO PAGO. Y en vez de continuar la desnacionalización de la economía, como propone Juliao, hay que renacionalizar el Fondo Fiduciario para invertirlo directamente en la creación de empleos y el combate a la pobreza.
Juliao propone que este año tomemos los B/.1,300 millones del llamado Fondo Fiduciario (producto de las privatizaciones de empresas públicas y las áreas revertidas), más una cifra no estimada (que podría llegar a B/.500 millones) de la venta del 49% de las acciones estatales de Cable & Wireless, y los destinemos a cancelar unos B/,1,600 millones de deuda externa en Bonos Brady, para que de esta manera el país se "ahorre" B/,117 millones anuales hasta el 2,004, que sumarían un total aproximado de ahorro de 584 millones.
¿La pescaron? Cambiar de 1,500 a 1,600 millones que hoy Panamá posee en capital por una promesa futura de 500 millones. Una resta elemental indica que perderíamos (para siempre) en ese "negocio" mil millones.
¿No me cree? Veamos: "Para la Dirección de Crédito Público del MEF (Ministerio de Economía y Finanzas), es términos reales, entre el presente año hasta el 2,004, el servicio de la deuda disminuiría B/.117.0 millones de dólares por año, lo que se traduciría en B/.584.0 millones de dólares (sic) durante los próximos cinco años" (El Panamá América, 20/2/00).
Evidentemente un mal negocio. Es como pedirle a un trabajador que destine todos sus escasos ahorros actuales al pago de una hipoteca, porque de esta manera su monto bajará en el futuro. Hay que agregar que no existe una garantía clara que el servicio de la deuda a largo plazo (más allá del 2,004) no seguirá incrementándose.
Pese a que, a lo largo de la presente década, el país ha gastado en el servicio de la deuda externa (capital más intereses) nada menos que 8,681.9 millones de dólares (¡), la deuda siguió incrementándose. Con intereses que promedian el 6% anual, la deuda crece a un ritmo de entre 120 y 160 millones al año. El saldo de la deuda externa al 1 de enero de 1990 era de 3,891.3 millones de dólares, al 31 de diciembre de 1999 subió hasta 5,411.8 millones.
La otra promesa de Juliao es que, si adoptamos su plan, Panamá mejoraría su calificación (grado de inversión) a los ojos del capital extranjero, que correría a invertir aquí solucionando el problema del desempleo. Ya los panameños estamos cansados de escuchar lo mismo. Cuando se reformó el Código de Trabajo prometieron que lloverían las inversiones sin que los índices de pobreza y desempleo hayan disminuido significativamente.
Por todo esto, los socialistas señalamos que frente al fraude de la deuda externa el único recurso que nos queda a los países pobres es el NO PAGO. Y en vez de continuar la desnacionalización de la economía, como propone Juliao, hay que renacionalizar el Fondo Fiduciario para invertirlo directamente en la creación de empleos y el combate a la pobreza.