Planificación de la seguridad del Estado
La elaboración de nuevas estrategias nacionales en el marco de la globalización, el nuevo papel de las relaciones internacionales, la búsqueda de metas de transparencia y eficiencia en la órbita de la gestión pública, los mecanismos adecuados para concretar una reforma política profunda, las propuestas que el país necesita diseñar en la era del conocimiento y los aportes de la investigación y la tecnología al desarrollo, son algunos de los temas que deben incluirse en la agenda de trabajo para definir el rumbo del país.
Pero frente a la realidad trágica de los ataques terroristas a las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York y a las instalaciones del Pentágono en Washington, es importante que las autoridades nacionales se actualicen y actúen con una visión proactiva, planificando la seguridad del Estado mediante la creación de un organismo de carácter permanente, de naturaleza técnica y con autonomía propia administrativa, que tenga la capacidad y responsabilidad fundamental de salvaguardar la seguridad e integridad de todos los panameños. Para tal efecto es necesario la conformación de un Centro de Coordinación de Inteligencia que analice los factores de riesgo y amenaza para el país, y centralice la investigación y recolección de la información, su procesamiento, evaluación y cálculo de probabilidad de ocurrencia sobre cualquier evento crítico o grave que pueda afectar a Panamá.
En la medida en que esta clase de iniciativas se concrete con la mirada dirigida a los desafíos que plantean los tiempos actuales, estaremos más cerca los panameños de visualizar y afrontar el futuro del país sobre bases ciertas y confiables. Si por el contrario, los gobernantes improvisan y hacen ver que todo es calma en torno a un Consejo de Seguridad que está escaso en conocimiento, liderazgo, idoneidad y experiencia, entonces estamos obligados a seguir dudando sobre la capacidad de respuesta que tiene este país frente a una crisis que puede, sin lugar a duda, lesionar el más íntimo y valioso de nuestro patrimonio: la paz.
Pero frente a la realidad trágica de los ataques terroristas a las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York y a las instalaciones del Pentágono en Washington, es importante que las autoridades nacionales se actualicen y actúen con una visión proactiva, planificando la seguridad del Estado mediante la creación de un organismo de carácter permanente, de naturaleza técnica y con autonomía propia administrativa, que tenga la capacidad y responsabilidad fundamental de salvaguardar la seguridad e integridad de todos los panameños. Para tal efecto es necesario la conformación de un Centro de Coordinación de Inteligencia que analice los factores de riesgo y amenaza para el país, y centralice la investigación y recolección de la información, su procesamiento, evaluación y cálculo de probabilidad de ocurrencia sobre cualquier evento crítico o grave que pueda afectar a Panamá.
En la medida en que esta clase de iniciativas se concrete con la mirada dirigida a los desafíos que plantean los tiempos actuales, estaremos más cerca los panameños de visualizar y afrontar el futuro del país sobre bases ciertas y confiables. Si por el contrario, los gobernantes improvisan y hacen ver que todo es calma en torno a un Consejo de Seguridad que está escaso en conocimiento, liderazgo, idoneidad y experiencia, entonces estamos obligados a seguir dudando sobre la capacidad de respuesta que tiene este país frente a una crisis que puede, sin lugar a duda, lesionar el más íntimo y valioso de nuestro patrimonio: la paz.