Planificación de la seguridad nacional
En todas las naciones del mundo más adelantadas, el crecimiento y el progreso han traído como en un "mal matrimonio", como seguramente apuntaría el desaparecido general Torrijos, un alto incremento en los niveles de delincuencia y violencia con su secuela de inseguridad, dolor y luto en muchas familias.
Nuestro país, que parece estar arrancando motores para colocarse entre los de primer nivel, no escapa a esa situación y así podemos ver, ya sin sorpresa, que la inseguridad ciudadana alcanza un alto índice en los medidores de la estadística correspondiente. Ese es tal vez uno de los más angustiosos problemas que confronta el actual gobierno y que, no obstante, ha tratado de acabar desde el comienzo de su gestión con resultados un tanto limitados; sin embargo, la actitud gubernamental ha sido firme y decidida en cuanto a la implementación de acciones adecuadas en un marco de respeto de los derechos ciudadanos de todos los panameños.
Juzgando que tal vez no se ha dado el mejor enfoque a la problemática, cumpliendo instrucciones del jefe del Ejecutivo, el ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, promovió días atrás, poco antes del comienzo de las fiestas del carnaval, un seminario-taller sobre Planificación de la Seguridad Nacional, del cual ha resultado un nuevo y moderno enfoque más determinado con una nueva dinámica de trabajo, programas de gran impacto y, lo más importante, con participación más significativa por parte de la comunidad; una política que se estará implementando.
Las nuevas políticas o estrategias para el combate de la delincuencia y la inseguridad ciudadana incluirán la integración de los distintos estamentos de seguridad del Estado, los sistemas de justicia y penitenciario, una absoluta coordinación interinstitucional y el compartimiento de la información entre todos los entes que componen este esfuerzo nacional que lidera Gobierno y Justicia, y que habrá de extenderse a todas las cárceles del país, a través de Juntas Técnicas para cada una de ellas, buscando así tener influencia sobre estos sitios donde parece iniciarse la cadena de profesionalización de la delincuencia, a través de lo que se ha dado en señalar como verdaderas escuelas del delito.
Esta iniciativa comprueba la preocupación constante que embarga a los altos ejecutivos de la administración del presidente Torrijos por darle una despedida final a la inseguridad que hoy existe entre los panameños.
Es importante señalar que en este nuevo esfuerzo, el país cuenta con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, a través de su embajador S.E. William Eaton, quien también participó en las reuniones del seminario-taller, junto con el ministro Delgado Diamante, el viceministro Severino Mejía, los titulares de Educación, Belgis Castro; y Desarrollo Social, María Roquebert, así como representantes de Aduanas, la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y otros estamentos de la seguridad del Estado.