Pobreza y educación
Para nosotros, la pobreza es una consecuencia de la carencia de educación. Si solucionamos la última, remediaremos también la primera. Porque, de ese modo, cada cual estará apto para proveer a su propia salida de la pobreza. Así de simple.
Podemos invertir millones en ayuda alimentaria y en nuevas industrias y actividades generadoras de riqueza y trabajo, y aún así el esfuerzo tendrá un magro impacto en las tasas de desempleo y pobreza, porque los pobres no están preparados para aprovechar las oportunidades.
Por el contrario, derramar recursos en bolsas de alimentos y otras formas de paternalismo no harán otra cosa que inhibir la creatividad y la iniciativa propia, difundiendo el mal, en vez de resolverlo. Lo ideal y edificante es que cada quien provea con su esfuerzo a su solución y gane el pan con el sudor de su frente. El trabajo dignifica, la dádiva degrada.
Claro que hay casos extremos de pobreza que no pueden esperar y en los que se precisa un mínimo de solidaridad humana y misericordia que justifica las donaciones y ayudas. Pero esa no es la solución. Por eso, cuanto antes, hay que sentar las bases para enseñar a los afectados a superar por sí mismo su condición. Las alternativas para hacerlo son infinitas.
Podemos invertir millones en ayuda alimentaria y en nuevas industrias y actividades generadoras de riqueza y trabajo, y aún así el esfuerzo tendrá un magro impacto en las tasas de desempleo y pobreza, porque los pobres no están preparados para aprovechar las oportunidades.
Por el contrario, derramar recursos en bolsas de alimentos y otras formas de paternalismo no harán otra cosa que inhibir la creatividad y la iniciativa propia, difundiendo el mal, en vez de resolverlo. Lo ideal y edificante es que cada quien provea con su esfuerzo a su solución y gane el pan con el sudor de su frente. El trabajo dignifica, la dádiva degrada.
Claro que hay casos extremos de pobreza que no pueden esperar y en los que se precisa un mínimo de solidaridad humana y misericordia que justifica las donaciones y ayudas. Pero esa no es la solución. Por eso, cuanto antes, hay que sentar las bases para enseñar a los afectados a superar por sí mismo su condición. Las alternativas para hacerlo son infinitas.