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Política ¿asunto de mujeres?


Si uno mira las listas de candidatos de los distintos partidos políticos panameños, puede llegar a considerar que la política no es cosa de mujeres. Los hombres ocupan la absoluta mayoría de los cargos electivos y dejan relegadas a las mujeres a una pequeña minoría en las listas. Basta con revisar los nombres de los legisladores para advertir que de los 71 miembros de la Asamblea, sólo seis son mujeres.
Y no se trata de un fenómeno nuevo, por el contrario, en los dos últimos procesos electorales (1994 y 1999) las estadísticas evidencian que la participación femenina en cargos de elección popular no ha superado el 10% de las postulaciones, pese a que "ellas" representan el 50% del electorado activo y cuentan con una ley de cuotas que les garantiza un mínimo de 30% de participación en cargos de elección popular (Ley 22 de 14 de julio de 1997).
Pero como vemos, los años pasan y algunas cosas no cambian en la sociedad. Han transcurrido 57 años desde que las mujeres panameñas alcanzaron plenamente en 1946, los derechos políticos, entre ellos el derecho al voto, tiempo en que su participación y presencia en el ámbito de la política ha ido avanzando muy lentamente.
Todo esto, en un país que paradójicamente tiene por primera vez en su historia a una mujer como Presidenta de la Nación y que a lo largo de sus cien años como República ha tenido figuras del nivel de Clara González de Berhinger, Sara Sotillo, Elida Campodónico de Crespo, Thelma King, Josefina Oller, Stella Sierra, Gumercinda Páez, entre otras destacadas defensoras de los derechos políticos de las panameñas.
¿Cömo se explica esto? ¿obedece a un criterio de discriminación o es que a las mujeres no les interesan los cargos políticos?
La abogada, escritora, ex Magistrada de la Corte Suprema de Justicia y ex directora del Registro Público, Mariblanca Satff Wilson, tiene una respuesta a estos interrogantes. Para ella, la baja representatividad de la mujer en la esfera política no se debe a que no tenga interés y capacidad en participar, sino que está fundamentada en una diversidad de obstáculos.
Se trata de trabas estructurales e ideológicas "enraizadas en actitudes y prácticas discriminatorias que impiden su efectiva participación en igualdad de derechos y de oportunidades que los hombres".
Staff interpreta que los partidos políticos son espacios altamente discriminatorios, ya que han sido concebidos y diseñados desde la perspectiva masculina, en el que las mujeres no son tomadas en cuenta para ser incorporadas en cargos directivos o de alta responsabilidad.
"Ellos deben considerar la posibilidad de examinar su estructura y sus procedimientos, a fin de eliminar todas las barreras que discriminan directa o indirectamente la participación de la mujer; establecer iniciativas que permitan a las mujeres participar plenamente en todas las estructuras internas de adopción de decisiones y en los procesos de nombramiento por designación o elección; incorporar los aspectos de género a sus programas políticos, a fin de que las mujeres puedan participar en la dirección de los partidos en igualdad con los hombres", señaló.
Para Staff el hecho de que por primera vez en 100 años de República, una mujer logró llegar al sillón presidencial, inicialmente se estimó como un avance político para las mujeres panameñas y muchas personas pensaron que con ella se abrían las puertas para una mayor participación política de la población femenina. Sin embargo, el tiempo demostró lo contrario, pues la tan criticada administración Moscoso, echó por tierra las esperanzas de las mujeres panameñas, logrando que la imagen de la mujer en la política haya descendido a sus niveles más bajos, al punto que será muy difícil a corto plazo, recuperar lo alcanzado con grandes sacrificios desde que adquirimos los derechos políticos en 1946.
"El asunto no es elegir mujeres por ser mujeres, sino elegirlas porque han demostrado profesionalismo y capacidad en sus proyectos, en cualquier aspecto en que se hayan desempeñado; escogerlas porque nos representarán activamente (sin demagogias) con voz y voto en el debate político, porque lucharán junto a sus comunidades por el respeto a la dignidad y a los derechos humanos y por la solución de sus problemas", recalcó.
Por cada 100 hombres que resultan electos para ocupar cargos político hay sólo 11 mujeres. De acuerdo con la Comisión de Postulaciones, un total de 15,665 postulaciones fueron formalizadas y aceptadas por el Tribunal Electoral en 1999, provenientes tanto de partidos políticos como de libre postulación. De este total, 4,670 correspondían a postulaciones para cargos principales, de los cuales el total de mujeres postuladas para cargos principales fue de 626, lo que porcentualmente representa un 13.4%.
En igual forma, para las 5,387 postulaciones para cargos suplentes, 1,022 corresponden a mujeres, para totalizar un 19%, en contraste con el 81% que representó la participación masculina.
El desglose de las cifras respecto a mujeres postuladas y que efectivamente participaron como candidatas en las elecciones generales de 1999, es el siguiente:
Una vez escrutados los votos emitidos por los electores el 2 de mayo de 1999, las proclamaciones obtenidas por el género femenino, fueron del siguiente orden:
En resumen, del gran total de 760 cargos principales disputados, 85 fueron proclamados a favor de la féminas. Mientras que de los 906 cargos suplentes disputados en esa contienda, 137 fueron obtenidos por mujeres.
Porcentualmente hablando, tenemos que de las proclamaciones efectuadas, 11.2% correspondieron a mujeres en los cargos principales, y 88.8% a los hombres. Y, en los cargos suplentes, 15.2% correspondió al género femenino y el 84.8% al masculino.
(Datos extraídos de la "Evaluación de la Participación de las Mujeres en el Proceso Electoral Panameño", realizada por el magistrado del Tribunal Electoral Dennis Allen).
Martinelli: La segunda vicepresidenta Roxana Méndez señaló que existe interés en el partido de que haya participación de la mujer y prueba de ello es que la única nómina presidencial con una mujer. Explicó que dentro de la propuesta de este partido, se incluye la participación de la mujer en las actividades productivas e incluso en las tenencias de tierras, que actualmente están orientadas al sector masculino.
Además, hay que efectuar una campaña de formación, planificación y si es necesario una legislación para garantizar la participación y reconocimiento de los derechos de la mujer. Indicó que para ello han efectuado convocatorias públicas a mujeres que tengan los requisitos de responsabilidad ciudadana.
Torrijos Martín Torrijos, reconoce que las mujeres constituyen el segmento más educado de la población, sin embargo, aún ocupan espacios insuficientes en las actividades económico-productivas-sociales y de gobierno.
Torrijos promete a que partir del 1 de septiembre de 2004 impulsará el cumplimiento de la Ley 4 de Igualdad de Oportunidades. Para ello fortalecerá las estructuras gubernamentales potenciadoras de la participación femenina. Destacó que evaluará el valor del trabajo hogareño en las cuentas nacionales, lo que incluye cambiar algunas preguntas en el censo y otros instrumentos estadísticos. También promete incentivar la participación de las mujeres en todos los ámbitos de manera que sus puntos de vista y capacidad de trabajo sean tomados en cuenta.
Alemán Alemán promete que durante su gobierno promoverá programas para apoyo a las mujeres emprendedoras de la mediana y pequeña empresa, a través del perfeccionamiento de la tecnología financiera.
Señala que impulsará y fortalecerá la inserción laboral de mujeres en áreas de carreras tecnológicas, gerenciales, y no tradicionales. También destaca que durante su gestión fortalecerá los programas de alfabetización de mujeres de las comarcas indígenas del país. Como apoyo a las mujeres pobres, Alemán promete que promoverá el incremento de subsidios y becas escolares para los hijos e hijas de estas madres humildes del país.
Endara Endara ha dicho que las mujeres tendrán participación notable en los puestos de mando y jurisdicción dentro de su gobierno.
Considera que las mujeres en Panamá están bien capacitadas y cuentan con diplomas y estudios, y sin embargo, se les sigue discriminando su papel dentro de la sociedad.
Dentro de todos los aspectos sociales de su programa de gobierno, Endara promete que abarcará el papel de la mujer con el principal objetivo de ayudar a las más pobres y a la mujer profesional.
Las mujeres representan en Panamá casi la mitad de la población y eso es un punto importante que el candidato resalta para dedicar gran parte de su gestión presidencial para darle prioridad a las del sexo femenino.

101 años de Panamá América

 
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