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Política exterior del Cambio


Panamá tiene una larga historia en materia de relaciones internacionales. Hemos jugado papel protagónico en el comercio internacional y como punto estratégico desde las ferias de Portobelo, pasando por la construcción del ferrocarril transístmico hasta la expansión del Canal. Panameños como Harmodio Arias Madrid y Galileo Solís, entre muchos otros, demostraron su capacidad como negociadores dejando en alto el nombre del istmo.

La “Política Exterior del Cambio” va dirigida hacia un mejor uso de nuestras relaciones con el resto del mundo y beneficiando a todos los panameños. Los tratados de Libre Comercio deberán ser reorientados a promover el producto nacional en otros mercados, en especial, los del campo; y a incentivar la inversión de capital extranjero que permita la generación de nuevas plazas de trabajo. Se concluirá la negociación del TPC con Estados Unidos y serán afianzadas las excelentes relaciones con ese país y su gente, conscientes que allá también se vive una transición política y socioeconómica.

La integración regional será manejada bajo la óptica de lo que más convenga a los intereses nacionales, pero buscando siempre la convivencia pacífica con respeto mutuo. Será analizada responsablemente nuestra participación dentro del Parlamento Centroamericano y se tomará la correcta decisión en nuestra condición de buen vecino y con potestad de nación soberana.

A todos preocupa el manejo que tienen nuestras sedes consulares y diplomáticas en el exterior. Para ello, serán revisadas normas como el Decreto 75 de 1990 y puestas en práctica medidas para que los ingresos generados por los consulados de Marina Mercante panameños no sean causa de enriquecimiento desmedido de algunos, y que sus beneficios lleguen al resto de la población a través de obras de infraestructura como el metro. Igualmente se hará uso eficiente de toda misión panameña en el extranjero dotándolas con personal capacitado y equipo moderno de punta, y lideradas por empresarios y profesionales haciéndolas más competitivas y rentables.

En cuanto a las relaciones sino-panameñas, considerando que por los últimos 60 años Panamá ha mantenido excelentes relaciones con Taiwán, pero que igualmente vivimos tiempos de cambios, se hace necesario evaluar su conveniencia geopolítica y económica. En su momento, Sudáfrica debió tomar una decisión similar y felizmente para todas las partes involucradas hoy estos países disfrutan sus resultados con beneficios económicos para todos sus nacionales y en cordialidad.

Panamá deberá avocarse a aplicar la reciprocidad en asuntos como la Ley de Retorsión y contra la práctica de algunos países de colocarnos a su conveniencia en las “Listas Negras”. Nuestros mejores negociadores hallarán la fórmula para que la institucionalidad y la economía nacional no se vean afectadas. En el siguiente quinquenio serán definidas las políticas que regirán el destino de la humanidad por lo que resta de la primera mitad del siglo XXI y no podemos quedarnos atrás. Ricardo Martinelli y su equipo para el Cambio llevaran a la nave a puerto seguro.

101 años de Panamá América

 
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