Políticos indiscretos
Algunos candidatos a cargos de elección popular suelen solicitar cortesía de sala a diversas instituciones para visitarlas, hacerse conocer personalmente por sus miembros y dirigirles la palabra para exponer su programa de acción en caso de resultar electos.
Eso nos parece correcto y que merecen ser escuchados. Desventuradamente, hay casos en que el huésped al comparecer, se presenta acompañado de otras personas que son sus seguidoras y, además, llegan con fotógrafo. Con ese montaje, al publicarse la foto respectiva, darán la impresión de que cuentan con el apoyo de los integrantes de la entidad visitada. En tales casos, los que accedieron a dar la cortesía al candidato visitante, al ver su fotografía en la prensa, se sentirán usados y, con justa razón, molestos con quien abusó de su gentileza. Luego, llegado el día de las elecciones, aquellos votarán por cualquier otro candidato y no por quien astutamente los usó. En consecuencia, la prudencia aconseja que los interesados en cortesías de sala se abstengan de recurrir a la fanfarria, porque eso no paga.