Por el adecentamiento de las instituciones públicas
Uno de los grandes retos que enfrenta el nuevo gobierno, recientemente iniciado, es el de trabajar, árduamente, para mantener las instituciones públicas, protegidas de la deshonestidad, la incapacidad y la corrupción a fin de lograr una mejor imagen de la patria y contribuir, efectivamente, a la solución de los problemas que confrontan las comunidades a lo largo y a lo ancho del territorio nacional.
Para nadie es un secreto que dentro de la administración gubernamental siempre ha habido instituciones que no han estado a la altura de sus responsabilidades; agencias estatales en donde, con mucha frecuencia, surgen malos manejos y deficiencias que afectan, notablemente el desarrollo de programas en beneficio del pueblo. Así vemos el caso de PARVIS, el tráfico de visas para indocumentados, botellas en la Asamblea Legislativa, el caso de COFINA, del Seguro Social y muchos más que han sido herencia del régimen perredista, y nos hablan de una falta de honestidad y eficiencia y que deben ser investigados por la presente administración, hasta las últimas consecuencias.
El país ha venido sufriendo una falta de credibilidad en sus instituciones y urge recobrarla en base al trabajo honesto y responsable de quienes tienen en sus manos la organización y funcionamiento de las mismas. Para ello, es necesario que se planifiquen políticas que lleven al funcionario, desde el más encumbrado hasta el más humilde, a comprender que él pertenece a la comunidad y que sólo su eficiencia, capacidad y honradez en el manejo de los recursos del Estado son la mejor credencial para el éxito en sus funciones.
Este es un momento propicio para llevar adelante una cruzada por el adecentamiento de las instituciones públicas, ya que se ha iniciado un nuevo régimen que está vivamente interesado en limpiar el andamiaje gubernamental del "juega vivo" de la deshonestidad y de la corrupción. Hay que salvar la imagen del país que está en los ojos del mundo, porque dentro de pocas semanas, revertirá el canal con todas sus áreas a manos panameñas y se inicia un nuevo milenio que debe encontrarnos en actitud positiva y responsable que nos permita salir adelante en esta empresa de tanta importancia para los destinos de la República.
En la ejecución de estas políticas para el adecentamiento de las instituciones del Estado, el gobierno de Doña Mireya Moscoso contará con el respaldo y la colaboración de un pueblo que es consciente que los intereses de la patria, están por encima del partidismo político y de la deshonestidad para el éxito en esta jornada, cuyo propósito fortalecerá los valores cívicos y morales tan indispensables para la estructuración de una administración de gobierno que aspira al progreso y desarrollo integral de la nación.
Para nadie es un secreto que dentro de la administración gubernamental siempre ha habido instituciones que no han estado a la altura de sus responsabilidades; agencias estatales en donde, con mucha frecuencia, surgen malos manejos y deficiencias que afectan, notablemente el desarrollo de programas en beneficio del pueblo. Así vemos el caso de PARVIS, el tráfico de visas para indocumentados, botellas en la Asamblea Legislativa, el caso de COFINA, del Seguro Social y muchos más que han sido herencia del régimen perredista, y nos hablan de una falta de honestidad y eficiencia y que deben ser investigados por la presente administración, hasta las últimas consecuencias.
El país ha venido sufriendo una falta de credibilidad en sus instituciones y urge recobrarla en base al trabajo honesto y responsable de quienes tienen en sus manos la organización y funcionamiento de las mismas. Para ello, es necesario que se planifiquen políticas que lleven al funcionario, desde el más encumbrado hasta el más humilde, a comprender que él pertenece a la comunidad y que sólo su eficiencia, capacidad y honradez en el manejo de los recursos del Estado son la mejor credencial para el éxito en sus funciones.
Este es un momento propicio para llevar adelante una cruzada por el adecentamiento de las instituciones públicas, ya que se ha iniciado un nuevo régimen que está vivamente interesado en limpiar el andamiaje gubernamental del "juega vivo" de la deshonestidad y de la corrupción. Hay que salvar la imagen del país que está en los ojos del mundo, porque dentro de pocas semanas, revertirá el canal con todas sus áreas a manos panameñas y se inicia un nuevo milenio que debe encontrarnos en actitud positiva y responsable que nos permita salir adelante en esta empresa de tanta importancia para los destinos de la República.
En la ejecución de estas políticas para el adecentamiento de las instituciones del Estado, el gobierno de Doña Mireya Moscoso contará con el respaldo y la colaboración de un pueblo que es consciente que los intereses de la patria, están por encima del partidismo político y de la deshonestidad para el éxito en esta jornada, cuyo propósito fortalecerá los valores cívicos y morales tan indispensables para la estructuración de una administración de gobierno que aspira al progreso y desarrollo integral de la nación.