Por la dignidad nacional
EL ALZA INDISCRIMINADA de las tárifas de servicios de electricidad con la que se viene castigando, durante el último lustro, al pueblo panameño, hace obligatorio que surjan movimientos, acciones, movilizaciones, protestas cívicas y exigencias de todos los sectores del pueblo panameño.
Pretender que se puede imponer un silencio sobre el descontento ascedente, mientras importantes figuras de los Organos del Estado nos enrostran con arrogancia sus acciones e interés en las compañías generadoras, transmisoras o distribuidoras de electricidad, es una concepción arbitraria, además de contraria al interés nacional y a la dignidad de los panameños.
Por ello, debemos multiplicar nuestros llamados a protestar por todos los medios ciudadanos posibles contra la política antipanameña, antipopular y antidemocrática de aquellos foráneos y sus cipayos locales que asfixian a la familia panameña, mientras ellos exportan decenas y decenas de millones de dólares en ganancias obtenidas con el sudor, la sangre y las lágrimas de la mayoría de lospanameños.
El primer pronunciamiento de el Movimiento por la Dignidad Nacional que reagrupa diversas organizaciones gremiales, sindicales, cívicas y a un número plural de ciudadanos, da mejores perspectivas de nuestro compromiso en defensa de nuestros derechos y su contenido así lo hace constar:
"El Movimiento por la Dignidad Nacional, surge como un organismo que busca coordinar con los más amplios sectores de la sociedad panameña, de manera democrática, independiente, participativa y respetando la identidad de cada organización y las personas que integren el movimiento.
Nos anima el objetivo de ser un mecanismo de lucha, de resistencia y de construcción para una vida digna, humana, justa, verdaderamente democrática, por la soberanía de nuestros pueblos y la dignidad nacional. Nos oponemos a todas las políticas económicas neoliberales que se han venido ejecutando en nuestro país, principal causa del aumento del desempleo, la violencia, el hambre, los niveles de desnutrición y los factores de exclusión y empobrecimiento.
Esta agenda de dominación llevó, sin consulta ni participación ciudadana, a la privatización del IRHE e INTEL, entre otras instituciones estatales. Las empresas eléctricas han venido aumentando sostenidamente las tarifas y ahora el aumento es del 30%. Esa sobre explotación sólo terminará cuando volvamos a retomar, renacionalizándolas, las empresas de servicios públicos estratégicos, pues esa será la única forma de poner coto a estos aumentos decididos por intereses que lucran con los derechos de la población.
Quienes integramos MODINA, somos de la opinión que sólo detendremos este aumento si nos organizamos y movilizamos de inmediato y volvemos a retomar las empresas que fueron vendidas en un 49%. Porque los verdaderos dueños somos los panameños, urgimos un No a los aumentos de la tarifa, Sí a la rebaja de la luz y Sí a la renacionalización de todo lo que implica el servicio de la energía eléctrica.
El Movimiento llama a las organizaciones, a las mujeres, a los jóvenes, a los trabajadores, a las amas de casa, a que conformemos un movimiento que ponga un alto al alza de los precios de la energía, que permita la renacionalización y que recuperemos nuestros recursos estratégicos naturales.
Les invitamos a participar defendiendo nuestra dignidad, con las siguientes acciones: colecta de firmas, piqueteo ante la embajada de España, el 14 de febrero, a las 2 de la tarde; movilización el 8 de marzo, partiendo de Plaza Porras, a las 4 de la tarde.
Pueblo panameño, participa y organízate en tus comunidades y centros de trabajo, para ser parte de estas actividades y que juntos logremos cambiar el rumbo de estas imposiciones. Por nuestra vida, por nuestra dignidad, por nuestros hijos, por nuestro país. "Sí a la renacionalización, sí a la rebaja de la luz, no al aumento".
Pretender que se puede imponer un silencio sobre el descontento ascedente, mientras importantes figuras de los Organos del Estado nos enrostran con arrogancia sus acciones e interés en las compañías generadoras, transmisoras o distribuidoras de electricidad, es una concepción arbitraria, además de contraria al interés nacional y a la dignidad de los panameños.
Por ello, debemos multiplicar nuestros llamados a protestar por todos los medios ciudadanos posibles contra la política antipanameña, antipopular y antidemocrática de aquellos foráneos y sus cipayos locales que asfixian a la familia panameña, mientras ellos exportan decenas y decenas de millones de dólares en ganancias obtenidas con el sudor, la sangre y las lágrimas de la mayoría de lospanameños.
El primer pronunciamiento de el Movimiento por la Dignidad Nacional que reagrupa diversas organizaciones gremiales, sindicales, cívicas y a un número plural de ciudadanos, da mejores perspectivas de nuestro compromiso en defensa de nuestros derechos y su contenido así lo hace constar:
"El Movimiento por la Dignidad Nacional, surge como un organismo que busca coordinar con los más amplios sectores de la sociedad panameña, de manera democrática, independiente, participativa y respetando la identidad de cada organización y las personas que integren el movimiento.
Nos anima el objetivo de ser un mecanismo de lucha, de resistencia y de construcción para una vida digna, humana, justa, verdaderamente democrática, por la soberanía de nuestros pueblos y la dignidad nacional. Nos oponemos a todas las políticas económicas neoliberales que se han venido ejecutando en nuestro país, principal causa del aumento del desempleo, la violencia, el hambre, los niveles de desnutrición y los factores de exclusión y empobrecimiento.
Esta agenda de dominación llevó, sin consulta ni participación ciudadana, a la privatización del IRHE e INTEL, entre otras instituciones estatales. Las empresas eléctricas han venido aumentando sostenidamente las tarifas y ahora el aumento es del 30%. Esa sobre explotación sólo terminará cuando volvamos a retomar, renacionalizándolas, las empresas de servicios públicos estratégicos, pues esa será la única forma de poner coto a estos aumentos decididos por intereses que lucran con los derechos de la población.
Quienes integramos MODINA, somos de la opinión que sólo detendremos este aumento si nos organizamos y movilizamos de inmediato y volvemos a retomar las empresas que fueron vendidas en un 49%. Porque los verdaderos dueños somos los panameños, urgimos un No a los aumentos de la tarifa, Sí a la rebaja de la luz y Sí a la renacionalización de todo lo que implica el servicio de la energía eléctrica.
El Movimiento llama a las organizaciones, a las mujeres, a los jóvenes, a los trabajadores, a las amas de casa, a que conformemos un movimiento que ponga un alto al alza de los precios de la energía, que permita la renacionalización y que recuperemos nuestros recursos estratégicos naturales.
Les invitamos a participar defendiendo nuestra dignidad, con las siguientes acciones: colecta de firmas, piqueteo ante la embajada de España, el 14 de febrero, a las 2 de la tarde; movilización el 8 de marzo, partiendo de Plaza Porras, a las 4 de la tarde.
Pueblo panameño, participa y organízate en tus comunidades y centros de trabajo, para ser parte de estas actividades y que juntos logremos cambiar el rumbo de estas imposiciones. Por nuestra vida, por nuestra dignidad, por nuestros hijos, por nuestro país. "Sí a la renacionalización, sí a la rebaja de la luz, no al aumento".