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Por la salud, el agua como tema de Estado


Los panameños siempre nos hemos enorgullecido de tener una calidad de agua potable entre las mejores del mundo, y a esto se ha debido, en gran parte, el buen nivel de salud que gozamos. Pero hoy estamos viviendo otra realidad: Barriadas enteras no tienen agua, otras la reciben durante tres o cuatro horas al día, y los que la recibimos no estamos seguros si tiene la calidad con la cual antes contábamos. Sabemos que la actual administración no es la culpable de esta situación, pero sí tiene la oportunidad de darle solución con sólo algo de voluntad política para hacerlo.
Los cuatro principales problemas que tiene el IDAAN, son: 1.La falta de medidores. Sólo un 40% de las residencias y locales comerciales tienen medidores, lo que provoca desperdicio de agua y produce una facturación deficiente. 2. Fuga de agua en el sistema de distribución. 3. Sistema de cobro deficiente. 4. La poca o ninguna concienciación que se tiene acerca de la contaminación de nuestras fuentes naturales de captación de agua.
Al solucionar estos problema, la planta potabilizadora de Chilibre no perderá la cantidad de agua que actualmente pierde y por lo tanto, trabajará con más eficiencia y mejorará la calidad del agua. Indudablemente las nuevas potabilizadoras deben entrar a trabajar lo antes posibles, ya que la ciudad ha crecido de manera rápida y desordenada y hay que adaptarse a ese hecho.
La solución no está ni en privatizar el IDAAN, ni en la concesión de la administración de la institución, porque el problema no está en la producción, sino en la distribución y cobro.
Creo que una posible solución sería otorgarle al IDAAN una autonomía financiera y administrativa similar a la del Seguro Social. El Fondo Fiduciario podría prestarle la cantidad necesaria para corregir sus deficiencias e invertir en sus necesidades urgentes. Pero hay que actuar cuanto antes, porque la situación es más grave de lo que nos imaginamos.
Tengo entendido que en los próximos días el gobierno va abordar el asunto. Le propongo que convoque a la sociedad civil, la sociedad política y a expertos en el tema, para que en semanas definamos una política nacional del agua, con soluciones a corto, mediano y largo plazo, donde prevalezca el sentido de nación. El agua es imprescindible para la salud y la vida, pero, además, para el futuro del Canal.
Las grandes potencias y los países grandes como México tienen grandes preocupaciones por el futuro del preciado líquido, a tal punto que se dice que en 15 a 20 años, la causa de conflicto armado será el agua. Por estas y todas las razones antes mencionadas, por el futuro de nuestro país y por la salud de todos los panameños, el agua debe ser un asunto de Estado de carácter inmediato.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tendrán que callar." Ghandi.
cdaa@sinfo.net

101 años de Panamá América

 
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