Por qué debe ser así
Dicen los conocedores y expertos que la presentación de un candidato envuelve su currículo, que nos dice sus antecedentes, experiencias y lo que quiere hacer en el futuro. Muchas veces los votantes tienen en su mente a un hombre o una mujer ideal que quieren que sea ese candidato y votan por el que más se acerca a ese ideal. Pero es peligroso, porque ninguno o ninguna cuenta con esas virtudes para hacerlos perfectos. Buscan liderazgo, carisma, capacidad y, hasta donde se pueda, que esté sobre la politiquería y sea sincero (a).
En las próximas elecciones los votantes elegirán a aquellos que sepan presentar sus discursos, que cambien el casete que se ha venido diciendo hasta ahora y prometa lo que pueda cumplir cuando triunfe en esas elecciones.
Si miramos al ex presidente Endara como candidato presidencial, es un hombre con experiencia, sobre todo en momentos difíciles en la historia patria, habiendo pasado una dictadura de 21 años, una invasión, unas arcas vacías y una desorganización increíble. La calma demostrada por él como Presidente permitió que volviera la tranquilidad, la libertad, sin venganzas, que conviviéramos pacíficamente y que los que tanto daño habían hecho al país, transitaran tranquilos por las calles para enseñarles lo que se hace en democracia, sin persecución, sin exilios, pocas cárceles e igualdad de trato para los panameños.
Se rodeó de un equipo que supo acompañarlo en su trabajo y adquirió experiencia administrativa como estadista. Hoy, el ex presidente Endara vuelve al juego político como candidato, con un pedigrí envidiable que ha hecho posible la acogida entre los ciudadanos panameños y, con simpatía se le adhieren cada vez más, una gran cantidad de simpatizantes. Prueba de ello es el crecimiento que el Partido Solidaridad ha tenido en adherentes, gracias a la simpatía endarista. Es un candidato que, sea cual sea el resultado de las elecciones, finaliza su carrera política por lo que se le facilitaría su trabajo con medidas drásticas que debiera tomar para sacar al país del marasmo en que está, pensando poco en el costo político.
Pienso en las decisiones que otras organizaciones políticas deben tomar sin pensar en las conveniencias de apoyar a Endara y hacer alianza con Solidaridad. Cuando un partido pequeño se alía con uno grande sin conseguir grandes concesiones, pierde la posibilidad de contar los votos necesarios para su subsistencia.
Por experiencia sabemos que quienes votan por tal o cual candidato, lo harán por los partidos grandes, reduciendo la cantidad de votos de los partidos aliados y pocas posibilidades de legisladores y representantes que dan poder para negociar más adelante. Los grandes no cederán así no más sus curules y se aprieta el cinturón. Ese sería el caso del Liberal.
Por otro lado, hay otros donde una gran parte de adherentes desean apoyar a Endara, mientras sus autoridades quieren hacerlo con otro candidato. Viendo objetivamente diríamos que, líderes y bases vendrían a brindar a poyo al candidato de su simpatía, dividiendo el partido que luego será difícil unir nuevamente. Caso del MOLIRENA.
En política no se puede ser terco ni cerrado; pero es que, muchas veces privan los intereses particulares de sus dirigentes, prebendas y concesiones que no quieren perder, pensando en el presente y no mirando las ventajas de mirar hacia el futuro, con más tiempo y mayores probabilidades de estar en el gobierno de Endara, cuando él triunfe.
Pertenezco al grupo grande de votantes que simpatiza con el ex presidente por su liderazgo, desprendimiento, haberse prestado para ser candidato cuando el país podía volcarse a una crisis política y apareciera otra figura charlatana en vez de alguien ya probado. Tengo fe y confianza en el pueblo que votará el 2 de mayo de 2004 y escogerá el mejor gobernante.
(Nota: La columna semanal de la Dra. Marisín Villalaz de Arias saldrá publicada los días miércoles en esta sección de Opinión, a partir de la próxima semana).
En las próximas elecciones los votantes elegirán a aquellos que sepan presentar sus discursos, que cambien el casete que se ha venido diciendo hasta ahora y prometa lo que pueda cumplir cuando triunfe en esas elecciones.
Si miramos al ex presidente Endara como candidato presidencial, es un hombre con experiencia, sobre todo en momentos difíciles en la historia patria, habiendo pasado una dictadura de 21 años, una invasión, unas arcas vacías y una desorganización increíble. La calma demostrada por él como Presidente permitió que volviera la tranquilidad, la libertad, sin venganzas, que conviviéramos pacíficamente y que los que tanto daño habían hecho al país, transitaran tranquilos por las calles para enseñarles lo que se hace en democracia, sin persecución, sin exilios, pocas cárceles e igualdad de trato para los panameños.
Se rodeó de un equipo que supo acompañarlo en su trabajo y adquirió experiencia administrativa como estadista. Hoy, el ex presidente Endara vuelve al juego político como candidato, con un pedigrí envidiable que ha hecho posible la acogida entre los ciudadanos panameños y, con simpatía se le adhieren cada vez más, una gran cantidad de simpatizantes. Prueba de ello es el crecimiento que el Partido Solidaridad ha tenido en adherentes, gracias a la simpatía endarista. Es un candidato que, sea cual sea el resultado de las elecciones, finaliza su carrera política por lo que se le facilitaría su trabajo con medidas drásticas que debiera tomar para sacar al país del marasmo en que está, pensando poco en el costo político.
Pienso en las decisiones que otras organizaciones políticas deben tomar sin pensar en las conveniencias de apoyar a Endara y hacer alianza con Solidaridad. Cuando un partido pequeño se alía con uno grande sin conseguir grandes concesiones, pierde la posibilidad de contar los votos necesarios para su subsistencia.
Por experiencia sabemos que quienes votan por tal o cual candidato, lo harán por los partidos grandes, reduciendo la cantidad de votos de los partidos aliados y pocas posibilidades de legisladores y representantes que dan poder para negociar más adelante. Los grandes no cederán así no más sus curules y se aprieta el cinturón. Ese sería el caso del Liberal.
Por otro lado, hay otros donde una gran parte de adherentes desean apoyar a Endara, mientras sus autoridades quieren hacerlo con otro candidato. Viendo objetivamente diríamos que, líderes y bases vendrían a brindar a poyo al candidato de su simpatía, dividiendo el partido que luego será difícil unir nuevamente. Caso del MOLIRENA.
En política no se puede ser terco ni cerrado; pero es que, muchas veces privan los intereses particulares de sus dirigentes, prebendas y concesiones que no quieren perder, pensando en el presente y no mirando las ventajas de mirar hacia el futuro, con más tiempo y mayores probabilidades de estar en el gobierno de Endara, cuando él triunfe.
Pertenezco al grupo grande de votantes que simpatiza con el ex presidente por su liderazgo, desprendimiento, haberse prestado para ser candidato cuando el país podía volcarse a una crisis política y apareciera otra figura charlatana en vez de alguien ya probado. Tengo fe y confianza en el pueblo que votará el 2 de mayo de 2004 y escogerá el mejor gobernante.
(Nota: La columna semanal de la Dra. Marisín Villalaz de Arias saldrá publicada los días miércoles en esta sección de Opinión, a partir de la próxima semana).