¿Por qué Juan Jované?
Cuando uno se refiere a alguna persona puede hacerlo por varios motivos. En el caso del profesor Jované esas razones son la admiración y el respeto ante un hombre serio, fiel a sus principios y comprometido con los más necesitados.
Pero no viene al caso elogiar a uno de los más destacados economistas panameños, sino que quisiéramos indicar por qué Juan Jované sería el indicado para ocupar la Dirección de la Caja de Seguro Social.
Esa institución es una de las más difíciles de administrar dado los intereses involucrados y las limitaciones presupuestarias. En ese sentido, a nivel mundial, la preocupación por las finanzas públicas ha originado la idea de que los gastos del Estado en materia de seguridad social deben controlarse.
La realidad panameña en cuanto a seguridad social enfrenta también ese problema. Constantemente se habla del colapso eventual en programas como el de Invalidez, Vejez y Muerte. Concretamente, el gobierno de Pérez Balladares eliminó las jubilaciones especiales a diferentes sectores aduciendo que el Estado no podía hacer frente a esas obligaciones; sin embargo, ahora se habla de una restauración de las mismas, propuesta hecha por el mismo partido político que las modificó (¿remordimiento de conciencia o conveniencia política?).
Las restricciones económicas que enfrenta la CSS también se agravan por el incumplimiento del pago de la cuota patronal que la prensa escrita ha informado que es de unos B/.60 millones.
Ahora bien, el problema de la CSS no sólo es financiero. El trasfondo de todo, es el concepto de seguridad social que se defienda y no debe ser otro que el de buscar la equidad, y es que los mecanismos de seguridad social se crearon para proteger a los obreros en los momentos de enfermedad, maternidad, desempleo, invalidez, vejez y muerte.
Precisamente, Juan Jované viene sustentando la búsqueda de equidad, sobre todo en un país que manifiesta una de las peores distribuciones del ingreso latinoamericanas. Jované entiende como equidad a las acciones encaminadas a enfrentar la pobreza a través de garantizar igualdad en el acceso de las oportunidades de superación, para llegar a una sociedad libre donde las diferencias de ingreso y riqueza sólo se den según el esfuerzo productivo de cada persona (Jované: Economía y Equidad, pp.10-13)- Lograr esa equidad implica preocuparse por el desarrollo humano, es decir, por la educación y la salud, donde por supuesto se inserta la seguridad social.
Está claro que el nuevo director tiene que poseer una visión que busque superar esas dificultades que tiene el pueblo panameño en acceder a servicios de salud buenos. Si eso se logra se estará dando un gran paso en el cierre de la brecha entre pobres y ricos.
El gran mérito del economista en cuestión es que siempre ha evidenciado su preocupación por los más necesitados ( incluso en el aula de clases) y lo demuestran dos cosas: su trabajo intelectual y el apoyo de los obreros y jubilados a su candidatura. Como alumno del profesor me consta que siempre ha ayudado a los obreros en sus reivindicaciones justas, dándoles elementos de juicios para defenderlas. Pero su labor también ha llegado a los empresarios y de ello pueden hablar los usuarios de la Zona Libre de Colón que demostraron , asesorados por Jované, que la universalización de incentivos no benefició a este sector.
Humildemente creemos que hemos dado sustento del por qué la presidenta Moscoso debería escoger a Jované. Pero no podemos concluir sin referirnos a la irresponsabilidad del señor Riera quien luego de pasar todo el proceso de postulación renuncia a ella. Aún así, aunque a la nueva presidenta se le quiera proponer cualquier otro candidato, ya sabe por qué Jované sería un buen director de la CSS.
Pero no viene al caso elogiar a uno de los más destacados economistas panameños, sino que quisiéramos indicar por qué Juan Jované sería el indicado para ocupar la Dirección de la Caja de Seguro Social.
Esa institución es una de las más difíciles de administrar dado los intereses involucrados y las limitaciones presupuestarias. En ese sentido, a nivel mundial, la preocupación por las finanzas públicas ha originado la idea de que los gastos del Estado en materia de seguridad social deben controlarse.
La realidad panameña en cuanto a seguridad social enfrenta también ese problema. Constantemente se habla del colapso eventual en programas como el de Invalidez, Vejez y Muerte. Concretamente, el gobierno de Pérez Balladares eliminó las jubilaciones especiales a diferentes sectores aduciendo que el Estado no podía hacer frente a esas obligaciones; sin embargo, ahora se habla de una restauración de las mismas, propuesta hecha por el mismo partido político que las modificó (¿remordimiento de conciencia o conveniencia política?).
Las restricciones económicas que enfrenta la CSS también se agravan por el incumplimiento del pago de la cuota patronal que la prensa escrita ha informado que es de unos B/.60 millones.
Ahora bien, el problema de la CSS no sólo es financiero. El trasfondo de todo, es el concepto de seguridad social que se defienda y no debe ser otro que el de buscar la equidad, y es que los mecanismos de seguridad social se crearon para proteger a los obreros en los momentos de enfermedad, maternidad, desempleo, invalidez, vejez y muerte.
Precisamente, Juan Jované viene sustentando la búsqueda de equidad, sobre todo en un país que manifiesta una de las peores distribuciones del ingreso latinoamericanas. Jované entiende como equidad a las acciones encaminadas a enfrentar la pobreza a través de garantizar igualdad en el acceso de las oportunidades de superación, para llegar a una sociedad libre donde las diferencias de ingreso y riqueza sólo se den según el esfuerzo productivo de cada persona (Jované: Economía y Equidad, pp.10-13)- Lograr esa equidad implica preocuparse por el desarrollo humano, es decir, por la educación y la salud, donde por supuesto se inserta la seguridad social.
Está claro que el nuevo director tiene que poseer una visión que busque superar esas dificultades que tiene el pueblo panameño en acceder a servicios de salud buenos. Si eso se logra se estará dando un gran paso en el cierre de la brecha entre pobres y ricos.
El gran mérito del economista en cuestión es que siempre ha evidenciado su preocupación por los más necesitados ( incluso en el aula de clases) y lo demuestran dos cosas: su trabajo intelectual y el apoyo de los obreros y jubilados a su candidatura. Como alumno del profesor me consta que siempre ha ayudado a los obreros en sus reivindicaciones justas, dándoles elementos de juicios para defenderlas. Pero su labor también ha llegado a los empresarios y de ello pueden hablar los usuarios de la Zona Libre de Colón que demostraron , asesorados por Jované, que la universalización de incentivos no benefició a este sector.
Humildemente creemos que hemos dado sustento del por qué la presidenta Moscoso debería escoger a Jované. Pero no podemos concluir sin referirnos a la irresponsabilidad del señor Riera quien luego de pasar todo el proceso de postulación renuncia a ella. Aún así, aunque a la nueva presidenta se le quiera proponer cualquier otro candidato, ya sabe por qué Jované sería un buen director de la CSS.