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¿Por qué Miguel Antonio Bernal?


Ya en el año 2009 y, aún cuando nadie sabe lo que en verdad nos depara el destino, el panorama económico y el político no se ven nada halagadores. El año 2008 fue un "Annus Horribilis", como dijo Su Majestad Elizabeth II en su alocución del 24 de noviembre de 1992 en el Guildhall, algo así como el Ayuntamiento de Londres. Y es que los monarcas están de moda, por ello nuestros pintorescos mandatarios fueron a visitar a Sus Majestades de España, mientras acá teníamos otro "Annus Horribilis o Terribilis", como se quiera llamarlo, pues cuando los "Annus" son malos, la misma vaina da. Por eso debemos ser muy cautos a la hora de escoger a nuestros candidatos y por eso me referiré al Dr. Miguel Antonio Bernal Villalaz.

Una de las razones por las que este año lamentaré no vivir en la bulliciosa ciudad de Panamá, será no estar allá y poder votar allí en las elecciones que se aproximan. Por las características de la capital, y todo lo que esto conlleva, el cargo de Alcalde del ese distrito reviste una particular importancia. Ser Alcalde de la ciudad de Panamá es un reto que muy pocos pueden ejercer con eficacia y garbo. Los problemas son múltiples y las soluciones requieren tanta energía, tanto dinamismo y tanta autoridad, que si la persona no es la más idónea los resultados pueden ser catastróficos para todos, incluyendo al propio burgomaestre. Para ello la aplicación de los principios legales debe realizarse de forma estricta y sabia, por lo que el conocimiento de estas ordenanzas y de la forma en llevarlas a cabo es vital.

Los habitantes de la ciudad capital tienen la ventaja de que uno de los candidatos a dicha Alcaldía es el Dr. Miguel Antonio Bernal, hombre íntegro que además es catedrático de Derecho y que ha demostrado en su honesta trayectoria no temer a nada al exponer la verdad y combatir las injusticias que tanto nos afectan. Su valentía es proverbial y ninguno de los otros candidatos ha pasado por las terribles experiencias a las que le sometieron los infames artífices de la peor de las desgracias que por veintiún años vivió nuestro país, ser esclavos de una infame y cruel dictadura militar. Esos cobardes golpearon a Don Miguel Antonio con la intención de acallar su voz, que briosa les acusaba y recriminaba sus perversos crímenes. Todavía hay alguno de ellos que se jactan de la impunidad de sus actos, todavía hay muchísimos de los que se aprovecharon de aquellos días para hacer sus fortunas y todavía existen en este país bocones villanos que se atreven a criticar a un hombre con el que jamás podrán compararse o igualarse por las limitaciones de sus propias personalidades.

Miguel Antonio Bernal -y espero que mis lectores lo comprendan- no sólo es el mejor de los candidatos a esa difícil posición, sino el que más merece llegar allí porque es independiente y, sin lugar a dudas, sabrá manejar la Alcaldía del distrito capitalino con la equidad y firmeza que tanto se requiere después de tantos años de incapacidad y verborrea.

El país está en deuda con ese valiente ciudadano.

101 años de Panamá América

 
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