¿Por qué no te callas?
La megalomanía del mal imitador de Bolívar, lo ha llevado a insultar no sólo a su Némesis, el presidente de los Estados Unidos, sino también al secretario general de la OEA, al presidente Fox de México, al canciller de Chile, al ex presidente Aznar de España, a la Iglesia Católica y, en general, a todos aquellos que no ven el mundo desde su encumbrado ego. Así mismo inunda periódicamente con su abundante palabrería, las ondas hertzianas de su sufrido país para hacer promesas imposibles, que sabe bien que no va a cumplir y para llenar de enjundiosos elogios a tiranos como Fidel Castro y desquiciados como Ahmadinejad, pasando por sus discípulos de Bolivia y Nicaragua.
"¿Por qué no te callas?" resume realmente el hastío de un mundo que busca el camino de la paz y la prosperidad a través del trabajo honrado, el respeto a la propiedad privada y los valores morales y familiares, dentro de un marco de libertad garantizado por el Estado de Derecho.
"¿Por qué no te callas?" es una admonición a los demagogos con suerte y petróleo que tarde o temprano tendrán que entender que "El pez muere por la boca", o porque se le seca la charca.