¿Por qué tantos comités y consejos?
El gobierno está aplicando la inclusión como sistema de gobierno. Pero no estamos refiriéndonos a la inclusión educativa, sino a la política, aquella que se practica a través de los comités, reuniones, consejos consultivos, pactos y consejos de todo tipo y que el gobierno panameño ha diseñado para escuchar de primera mano lo que los voceros escogidos quieran decirle in situ.
Los que defienden esta forma de gobernar del presidente Martín Torrijos aseguran que se incrementa la participación social. No obstante, hay modelos que en el pasado se intentaron aplicar, semejantes a éstos, y por los resultados de esas pasadas experiencias se aconseja prudencia a la hora de pensar que podrán derrotar el muro de la burocracia que pareciera ser el freno natural del sistema aún vigente y es absolutamente cerrado, excesivamente centralizado, vertical y poco democrático. Demás está decir que algunos consejos están presididos por funcionarios que devengan salarios más altos que los ministros de Estado.
Hace una semana se realizó el séptimo Consejo Consultivo Comunitario en Bocas del Toro, y allí estuvo el gobierno en pleno escuchando a los voceros escogidos de las comunidades, representando a miles que no tienen ni tendrán acceso a una cita con un ministro o una ministra para presentar sus propuestas.
La creación de tantos comités, consejos y demás formas paralelas de gestión gubernamental deja en evidencia que el sistema de gobierno tradicional no funciona. Es decir, la burocracia enraizada en los ministerios, alcaldías y demás, no está cumpliendo con su deber con la efectividad y apertura que reclaman las comunidades.
Los que defienden esta forma de gobernar del presidente Martín Torrijos aseguran que se incrementa la participación social. No obstante, hay modelos que en el pasado se intentaron aplicar, semejantes a éstos, y por los resultados de esas pasadas experiencias se aconseja prudencia a la hora de pensar que podrán derrotar el muro de la burocracia que pareciera ser el freno natural del sistema aún vigente y es absolutamente cerrado, excesivamente centralizado, vertical y poco democrático. Demás está decir que algunos consejos están presididos por funcionarios que devengan salarios más altos que los ministros de Estado.
Hace una semana se realizó el séptimo Consejo Consultivo Comunitario en Bocas del Toro, y allí estuvo el gobierno en pleno escuchando a los voceros escogidos de las comunidades, representando a miles que no tienen ni tendrán acceso a una cita con un ministro o una ministra para presentar sus propuestas.
La creación de tantos comités, consejos y demás formas paralelas de gestión gubernamental deja en evidencia que el sistema de gobierno tradicional no funciona. Es decir, la burocracia enraizada en los ministerios, alcaldías y demás, no está cumpliendo con su deber con la efectividad y apertura que reclaman las comunidades.