Por quién vas a votar
Escribir sobre política en época de elecciones es un asunto de responsabilidad personal; ésta, considerando la importancia de las mismas, requiere objetividad. Considero apropiado generar información orientadora, lo cual cuenta con sus niveles de subjetividad.
En ocasiones, perdemos de vista que los partidos grandes, aún con su historia de fracasos, están mejor preparados para enfrentar los retos del presente en cuanto al "cambio" requerido.
Debemos comprender que sus fracasos, históricos, provienen de la pertinaz ausencia de un liderazgo estadista y emprendedor.
Siempre consideré que la alianza de oposición era vital, si de ella resultara el enfrentamiento de dos aspirantes. Con tres, la división del voto aún puede causar efectos imprevisibles.
El valor de las encuestas: Es un buen negocio y conveniente a quien arranque temprano a la cabeza de las mismas. Altos y peligrosos niveles de influencia en un país que vota a ganador. Observarlas por factores de curiosidad, excelente. Dejarse influir por ellas, negativo.
El voto debe provenir del razonamiento individual integral producto de la comunicación estructurada recibida, directamente, de los aspirantes. Esa funcional obligación puede perderse ante el oleaje de las encuestas.
La unidad partidista es su paradigma fundamental. Curioso lo del Partido Panameñista y Vanguardia Moral de la Patria. Darle paso a la juventud y energía, con el apoyo de la experiencia, parecía dirimible. ¿Influyen las encuestas en el rompimiento de este paradigma, aparentemente, desgajado? Creo que sí; éstas pueden haber motivado, positiva o negativamente, la alianza parcial de la oposición.
Cuando dos partidos grandes se enfrentan y uno pierde, surgen heridas leves. Diferente es el caso, cuando un partido pequeño le gana a los dos grandes o, cuando un partido grande, negocia una unión, desde una postura desventajosa. Ello podría implicar grados de "invalidación". La historia hablará claro sobre esto.
En política, la experiencia de los partidos es un recurso primordial. Adosarle a ésta un líder estadista, capaz de conformar un equipo experimentado, visionario y cónsono con su líder, representaría la real esperanza de lograr el inicio del cambio, entendido como el "hacer" diferente en el manejo de los asuntos del Estado.
Esperemos que la alianza reciente de la oposición sea positiva. La ciudadanía necesita certidumbre y concreción. Hoy sólo cuenta con eslóganes y estadísticas. Cuida tu voto, inviértelo bien, éste vale oro para nuestra nación, su presente y futuro.