Por un tratamiento universal contra el SIDA
La inminente llegada de diciembre trae consigo la Navidad, una época familiar y entrañable que nos hace recordar nuestra infancia, cuando creíamos en la magia de los regalos que llegaban volando y en que, gracias al nacimiento del Niño Jesús, la paz y felicidad de todas las personas estaban aseguradas durante la moratoria de las fiestas. Pero, el primer día de diciembre nos trae también la conmemoración del Día Internacional del SIDA, y la publicación de las últimas noticias sobre el estado de la enfermedad en el mundo por parte de las agencias internacionales. El pasado 25 de noviembre se presentó el informe "Situación de la epidemia de SIDA.
Diciembre de 2003", un nuevo estudio exhaustivo sobre la epidemia publicado por ONUSIDA (Agencia de Naciones Unidas para el SIDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según este informe, durante este año, cinco millones de personas se infectaron por el VIH y tres millones fallecieron por causa del SIDA en todo el mundo, las cifras más altas jamás registradas. Desgraciadamente, estos números dejan escaso margen para la esperanza, por más que nos empeñemos en hacer del mes de diciembre una época propicia para el amor y la paz.
Gracias al informe 2003 sabemos que existen avances en la lucha contra la epidemia, pero los esfuerzos de prevención y atención siguen siendo a todas luces insuficientes. Aunque la aplicación de las soluciones al SIDA y la acción política han mejorado drásticamente en los últimos años, los progresos realizados siguen siendo pequeños y lentos para responder adecuadamente al crecimiento mundial. Por si teníamos dudas sobre el avance de la enfermedad en África subsahariana, recordaremos que en esa zona geográfica uno de cada cinco adultos vive con el VIH/SIDA, la tasa más alta desde el comienzo de la epidemia. Además, los altos niveles de mortalidad se solapan ahora con nuevas infecciones, creando un ciclo de enfermedad y muerte alimentado por la carencia de programas de prevención y tratamiento antirretrovírico de gran alcance. Con la excepción del Senegal y Uganda, pueden nombrarse pocas campañas de prevención satisfactorias en ese continente.
Si bien las tasas de infección varían de un país a otro, el VIH/SIDA se ha afianzado firmemente en la mayor parte de los países de la región africana meridional, pero hay otras zonas (en el documento se cita a China, Indonesia, Papua Nueva Guinea, algunas repúblicas del Asia central, los Países Bálticos y el Magreb) donde la enfermedad está aumentando, y se cita a Vietnam como el ejemplo de cómo puede surgir de pronto la epidemia donde existen altos niveles de consumo de drogas por vía intravenosa. Según palabras del Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA, "resulta bastante evidente que nuestros actuales esfuerzos mundiales continúan siendo manifiestamente insuficientes para una epidemia que no cesa de crecer vertiginosamente. El SIDA está atrapando África meridional con sus garras y amenaza a otras regiones en el mundo.
El informe presentado hoy advierte a las regiones que sufren epidemias de VIH más recientes de que si no actúan de inmediato, les pasarán factura, tal como le está ocurriendo ahora al continente africano". El Dr. Piot también insistió en las repercusiones económicas y sociales de la pandemia, fáciles de adivinar pero aún por llegar.
De acuerdo con el nuevo informe, en el mundo viven con el VIH unos 40 millones de personas, incluidos 2,5 millones niños menores de 15 años. A la región más gravemente afectada, África subsahariana, le correspondieron más de 3 millones de las nuevas infecciones y 2,3 millones de muertes. En 2003, se produjeron en el mundo unos 14,000 nuevos casos diarios de infección. Más del 95% de esas personas viven en países de bajos y medianos ingresos.
El informe indica, de nuevo, que es urgente ampliar el acceso de los afectados al tratamiento. Con este fin, la OMS y diversas organizaciones asociadas están desarrollando una estrategia mundial integral para suministrar tratamiento antirretrovírico a tres millones de personas para 2005, conocida como estrategia "3 x 5" y que se hará pública con motivo del Día Internacional del SIDA 2003.
La OMS considera que el fracaso en proporcionar tratamiento a los millones de afectados puede considerarse una emergencia sanitaria global y, tras haber afianzado anteriormente la prevención, está dirigiendo sus esfuerzos actuales hacia la universalización del tratamiento.
Los datos se conocen, las estrategias existen, el tratamiento funciona y la prevención resulta económica. ¿Por qué resulta tan difícil frenar esta enfermedad? ¿Es cuestión de ignorancia, de voluntad política, de compromiso internacional, de inversión económica? Cuanto más conocemos sobre su avance, más preguntas quedan por contestar. Una última, ¿hasta cuándo?
*Especialidad en cooperación sanitaria. Agencia de información Solidaria
Diciembre de 2003", un nuevo estudio exhaustivo sobre la epidemia publicado por ONUSIDA (Agencia de Naciones Unidas para el SIDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según este informe, durante este año, cinco millones de personas se infectaron por el VIH y tres millones fallecieron por causa del SIDA en todo el mundo, las cifras más altas jamás registradas. Desgraciadamente, estos números dejan escaso margen para la esperanza, por más que nos empeñemos en hacer del mes de diciembre una época propicia para el amor y la paz.
Gracias al informe 2003 sabemos que existen avances en la lucha contra la epidemia, pero los esfuerzos de prevención y atención siguen siendo a todas luces insuficientes. Aunque la aplicación de las soluciones al SIDA y la acción política han mejorado drásticamente en los últimos años, los progresos realizados siguen siendo pequeños y lentos para responder adecuadamente al crecimiento mundial. Por si teníamos dudas sobre el avance de la enfermedad en África subsahariana, recordaremos que en esa zona geográfica uno de cada cinco adultos vive con el VIH/SIDA, la tasa más alta desde el comienzo de la epidemia. Además, los altos niveles de mortalidad se solapan ahora con nuevas infecciones, creando un ciclo de enfermedad y muerte alimentado por la carencia de programas de prevención y tratamiento antirretrovírico de gran alcance. Con la excepción del Senegal y Uganda, pueden nombrarse pocas campañas de prevención satisfactorias en ese continente.
Si bien las tasas de infección varían de un país a otro, el VIH/SIDA se ha afianzado firmemente en la mayor parte de los países de la región africana meridional, pero hay otras zonas (en el documento se cita a China, Indonesia, Papua Nueva Guinea, algunas repúblicas del Asia central, los Países Bálticos y el Magreb) donde la enfermedad está aumentando, y se cita a Vietnam como el ejemplo de cómo puede surgir de pronto la epidemia donde existen altos niveles de consumo de drogas por vía intravenosa. Según palabras del Dr. Peter Piot, Director Ejecutivo de ONUSIDA, "resulta bastante evidente que nuestros actuales esfuerzos mundiales continúan siendo manifiestamente insuficientes para una epidemia que no cesa de crecer vertiginosamente. El SIDA está atrapando África meridional con sus garras y amenaza a otras regiones en el mundo.
El informe presentado hoy advierte a las regiones que sufren epidemias de VIH más recientes de que si no actúan de inmediato, les pasarán factura, tal como le está ocurriendo ahora al continente africano". El Dr. Piot también insistió en las repercusiones económicas y sociales de la pandemia, fáciles de adivinar pero aún por llegar.
De acuerdo con el nuevo informe, en el mundo viven con el VIH unos 40 millones de personas, incluidos 2,5 millones niños menores de 15 años. A la región más gravemente afectada, África subsahariana, le correspondieron más de 3 millones de las nuevas infecciones y 2,3 millones de muertes. En 2003, se produjeron en el mundo unos 14,000 nuevos casos diarios de infección. Más del 95% de esas personas viven en países de bajos y medianos ingresos.
El informe indica, de nuevo, que es urgente ampliar el acceso de los afectados al tratamiento. Con este fin, la OMS y diversas organizaciones asociadas están desarrollando una estrategia mundial integral para suministrar tratamiento antirretrovírico a tres millones de personas para 2005, conocida como estrategia "3 x 5" y que se hará pública con motivo del Día Internacional del SIDA 2003.
La OMS considera que el fracaso en proporcionar tratamiento a los millones de afectados puede considerarse una emergencia sanitaria global y, tras haber afianzado anteriormente la prevención, está dirigiendo sus esfuerzos actuales hacia la universalización del tratamiento.
Los datos se conocen, las estrategias existen, el tratamiento funciona y la prevención resulta económica. ¿Por qué resulta tan difícil frenar esta enfermedad? ¿Es cuestión de ignorancia, de voluntad política, de compromiso internacional, de inversión económica? Cuanto más conocemos sobre su avance, más preguntas quedan por contestar. Una última, ¿hasta cuándo?
*Especialidad en cooperación sanitaria. Agencia de información Solidaria