Por una ley de prensa genuinamente democrática
Con fecha 28 de julio del presente año el diario El Panamá América publica un mensaje que el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Jorge Fasceto envía al mandatario Ernesto Pérez Balladares en torno a la situación que vive el país en materia de libertad de prensa, que llama a la reflexión e invita al gobierno nacional a ejecutar todos los esfuerzos y a autorizar los medios posibles, a fin de conseguir, para Panamá, una ley de prensa que fortalezca nuestra democracia, nuestra libertad y salvaguarde los derechos humanos.
Cuando los pueblos carecen del privilegio de la libertad de expresión, se encaminan hacia la dictadura y el caos y ello lo pudimos constatar los panameños durante el régimen militar que, por 21 años, persiguió implacablemente, a quienes luchaban por la defensa de la democracia y de la libertad.
¿Quién no recuerda el despojo de la Editora El Panamá América, el cierre de La Prensa y de otros medios de comunicación que defendían, con calor, el juego libre de ideas en Panamá y el respeto a los derechos humanos?.
Todo ese pasado está muy reciente y los panameños tenemos el compromiso de luchar y hacernos conscientes para que las leyes mordazas existentes, desaparezcan y vayamos limpiando el camino hacia una libertad de expresión a tono con los tiempos y en donde los medios de comunicación no encuentren obstáculos en la labor de divulgación y de lucha por el bienestar y progreso de la comunidad nacional.
Aún quedan lastres del pasado en lo que se refiere a libertad de expresión; las leyes mordazas son la muestra vergonzosa de esta realidad y el pueblo panameño tiene el importante papel de contribuir al perfeccionamiento del ejercicio que haga posible en toda su extensión, la libertad de prensa y a luchar por su permanente vigencia para fortalecer los valores que son inherentes al hombre que sólo puede desenvolverse, a plenitud, en un medio en donde se respeten sus derechos.
En una de sus partes el mensaje del presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa reunida en Panamá hace pocos días dice: "Es triste pensar que su legado al dejar la Presidencia sea una historia de ataques y leyes que denigran la libertad de prensa y tratan de sofocar su expresión". Es triste pensar que está usted perdiendo la oportunidad de redimirse ante la historia, su pueblo y la comunidad de periodistas, al respaldar esta iniciativa que empeora las condiciones en que los medios deben trabajar en Panamá".
Confiamos, sin embargo, en que la Asamblea no aprobará este proyecto de ley en su actual forma y que, en su defecto, el gobierno entrante dará marcha atrás y rectificará este exabrupto en provecho de las libertades y de la democracia panameña".
"Ambos tienen el deber de forjar para Panamá la mejor y única ley de prensa: aquella que no existe"
Cuando los pueblos carecen del privilegio de la libertad de expresión, se encaminan hacia la dictadura y el caos y ello lo pudimos constatar los panameños durante el régimen militar que, por 21 años, persiguió implacablemente, a quienes luchaban por la defensa de la democracia y de la libertad.
¿Quién no recuerda el despojo de la Editora El Panamá América, el cierre de La Prensa y de otros medios de comunicación que defendían, con calor, el juego libre de ideas en Panamá y el respeto a los derechos humanos?.
Todo ese pasado está muy reciente y los panameños tenemos el compromiso de luchar y hacernos conscientes para que las leyes mordazas existentes, desaparezcan y vayamos limpiando el camino hacia una libertad de expresión a tono con los tiempos y en donde los medios de comunicación no encuentren obstáculos en la labor de divulgación y de lucha por el bienestar y progreso de la comunidad nacional.
Aún quedan lastres del pasado en lo que se refiere a libertad de expresión; las leyes mordazas son la muestra vergonzosa de esta realidad y el pueblo panameño tiene el importante papel de contribuir al perfeccionamiento del ejercicio que haga posible en toda su extensión, la libertad de prensa y a luchar por su permanente vigencia para fortalecer los valores que son inherentes al hombre que sólo puede desenvolverse, a plenitud, en un medio en donde se respeten sus derechos.
En una de sus partes el mensaje del presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa reunida en Panamá hace pocos días dice: "Es triste pensar que su legado al dejar la Presidencia sea una historia de ataques y leyes que denigran la libertad de prensa y tratan de sofocar su expresión". Es triste pensar que está usted perdiendo la oportunidad de redimirse ante la historia, su pueblo y la comunidad de periodistas, al respaldar esta iniciativa que empeora las condiciones en que los medios deben trabajar en Panamá".
Confiamos, sin embargo, en que la Asamblea no aprobará este proyecto de ley en su actual forma y que, en su defecto, el gobierno entrante dará marcha atrás y rectificará este exabrupto en provecho de las libertades y de la democracia panameña".
"Ambos tienen el deber de forjar para Panamá la mejor y única ley de prensa: aquella que no existe"