Posada Carriles
Según el diario Crítica, del 21 de diciembre del presente, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela aprobó una solicitud de extradición del terrorista cubano-venezolano Luis Posada Carriles, quien permanece detenido desde noviembre del año pasado en Panamá.
Nuestras autoridades mantienen sobreprotegido al reconocido terrorista y sus compinches, los cubano-estadunidenses Pedro Remón, Guillermo Novo y Gaspar Jiménez, acusados ante la Fiscalía Primera de Circuito Penal, por los delitos de posesión de explosivos, asociación ilícita para delinquir y atentar contra la seguridad colectiva (delitos comunes), al tratar de dinamitar el Paraninfo de la Universidad de Panamá donde se presentaba el Presidente de Cuba, Dr. Fidel Castro Ruz, en noviembre del 2000.
Los gobiernos de Cuba y Venezuela reclaman a Posada Carriles por haber dinamitado en 1976 un avión de Cubana de Aviación, hecho en el cual murieron 73 personas, en su mayoría jóvenes deportistas.
En 1985, el terrorista Posada Carriles, se fugó de una cárcel venezolana donde purgaba una pena como autor de ese suceso. Si el plan macabro de Posada Carriles en Panamá se hubiera llevado a cabo, hubieran sido asesinados al menos unos 800 panameños, junto al Presidente de Cuba, en el Paraninfo Universitario, el 18 de noviembre del 2,000.
La onda expansiva -según los expertos en explosivos- hubiera alcanzado también a todas aquellas personas que se encontraran a un kilómetro a la redonda del Paraninfo Universitario.
Por lo tanto, nos preguntamos: ¿por qué si se deportó a la guerrillera de las FARC, Gladys Goes, cuyo delito de "rebelión" es político, no se deporta también a Posada Carriles cuyo delito es común? (según datos de la Cruz Roja Internacional, la guerrillera colombiana deportada arbitrariamente hacia su país por las autoridades panameñas está "desaparecida").
El 6 de octubre de 1976 un artero atentado terrorista perpetrado por Luis Posada Carriles, Orlando Bosch (quien hoy se pasea como si nada libremente por EE.UU.), y mercenarios venezolanos, hicieron detonar dos sendas bombas en pleno vuelo de un avión civil de Cubana de Aviación que salía de Barbados, asesinando vilmente a 73 personas (57 cubanos, donde se incluyen 24 jóvenes y niños del Equipo Nacional de Esgrima de Cuba, 11 jóvenes de Guyana y 5 coreanos).
Algunos de estos asesinos terroristas que participaron en aquella acción están hoy presos aquí en Panamá, y desde la ciudad de Miami (EE.UU.) se hacen esfuerzos enormes para liberarlos. ¿Qué tienen que decir nuestras autoridades al respecto? ¿Por qué a Gladys sí y a Posada Carriles no? ¿Nuestro gobierno es de doble moral?
Nuestras autoridades mantienen sobreprotegido al reconocido terrorista y sus compinches, los cubano-estadunidenses Pedro Remón, Guillermo Novo y Gaspar Jiménez, acusados ante la Fiscalía Primera de Circuito Penal, por los delitos de posesión de explosivos, asociación ilícita para delinquir y atentar contra la seguridad colectiva (delitos comunes), al tratar de dinamitar el Paraninfo de la Universidad de Panamá donde se presentaba el Presidente de Cuba, Dr. Fidel Castro Ruz, en noviembre del 2000.
Los gobiernos de Cuba y Venezuela reclaman a Posada Carriles por haber dinamitado en 1976 un avión de Cubana de Aviación, hecho en el cual murieron 73 personas, en su mayoría jóvenes deportistas.
En 1985, el terrorista Posada Carriles, se fugó de una cárcel venezolana donde purgaba una pena como autor de ese suceso. Si el plan macabro de Posada Carriles en Panamá se hubiera llevado a cabo, hubieran sido asesinados al menos unos 800 panameños, junto al Presidente de Cuba, en el Paraninfo Universitario, el 18 de noviembre del 2,000.
La onda expansiva -según los expertos en explosivos- hubiera alcanzado también a todas aquellas personas que se encontraran a un kilómetro a la redonda del Paraninfo Universitario.
Por lo tanto, nos preguntamos: ¿por qué si se deportó a la guerrillera de las FARC, Gladys Goes, cuyo delito de "rebelión" es político, no se deporta también a Posada Carriles cuyo delito es común? (según datos de la Cruz Roja Internacional, la guerrillera colombiana deportada arbitrariamente hacia su país por las autoridades panameñas está "desaparecida").
El 6 de octubre de 1976 un artero atentado terrorista perpetrado por Luis Posada Carriles, Orlando Bosch (quien hoy se pasea como si nada libremente por EE.UU.), y mercenarios venezolanos, hicieron detonar dos sendas bombas en pleno vuelo de un avión civil de Cubana de Aviación que salía de Barbados, asesinando vilmente a 73 personas (57 cubanos, donde se incluyen 24 jóvenes y niños del Equipo Nacional de Esgrima de Cuba, 11 jóvenes de Guyana y 5 coreanos).
Algunos de estos asesinos terroristas que participaron en aquella acción están hoy presos aquí en Panamá, y desde la ciudad de Miami (EE.UU.) se hacen esfuerzos enormes para liberarlos. ¿Qué tienen que decir nuestras autoridades al respecto? ¿Por qué a Gladys sí y a Posada Carriles no? ¿Nuestro gobierno es de doble moral?