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Posición


Cada vez que suceden en nuestra comunidad de seres humanos supuestamente civilizados, no falta alguien que ya mecánicamente pregunte: Y qué dice la Iglesia, y qué opina la Iglesia, cuál es la posición de la Iglesia. Más aún, la Iglesia debe participar de las alegrías y tristezas de la comunidad, estar cerca de las luchas de los más pobres, y aunque no tiene un recetario mágico de soluciones para toda clase de situaciones que se presentan, según el momento histórico que se vive, intenta dar su posición. Curiosamente, la posición de la Iglesia no es la opinión aislada de este u otro sacerdote que habla bonito en una homilía o en una declaración a boca de jarro como respuesta a un periodista; la posición de la Iglesia local va dada por la declaración conjunta del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Panameña.
"Muerte de trabajadores y violencia.
Frente a los últimos acontecimientos en los que han fallecido dos trabajadores de la construcción y otros ha resultado heridos, la Iglesia Católica de Panamá hace los siguientes señalamientos:
  • Lamentamos la pérdida de las vida humanas de Osvaldo Lorenzo y Luis Argüelles y expresamos a sus familias nuestras condolencias y el ofrecimiento de nuestras oraciones.

  • El Estado y las empresas legalmente constituidas en nuestro país están en la obligación de respetar las leyes nacionales que rigen la actividad laboral. En este sentido, debe investigarse prolijamente el reclamo sobre derechos y libertades sindicales que hacen en este caso los sindicatos involucrados.

  • Los conflictos laborales, como todos los conflictos de carácter social o político, deben resolverse mediante el diálogo y el apego a los derechos humanos y a las leyes de la República. La violencia no es la vía para resolver los conflictos, por lo contrario, crea problemas más graves que aquellos que pretende resolver. El derecho de unos y otros debe prevalecer mediante la aplicación correcta de la ley y la justicia y nunca mediante el uso de la fuerza.

  • Los trabajadores de la construcción provienen de las capas de población más pobres del país, muchos vienen del campo a la ciudad en busca de un trabajo digno. Frente a condiciones laborales que les afectan gravemente ejercen su derecho de organizarse sindicalmente para lograr mejores condiciones de trabajo que les garanticen a ellos y a sus familias a una vida digna.

  • Son los propios trabajadores libremente y sin apremios, quienes deben decidir el tipo de organización que desean a cual afiliarse. Corresponde a las autoridades garantizar el derecho de la sindicalización libre a los trabajadores y su plena vigencia.

  • Llamamos a todas las partes a meditar sobre el sentido de la vida y de las instituciones que hemos creado para promover el bien común, a respetarnos y amarnos como hermanos, y a buscar de forma mancomunada la justicia y el respeto a la libertad de todos.

  • Exhortamos a la autoridad y a las instancias competentes a realizar las investigaciones administrativas y penales que permitan el esclarecimiento de las muertes de los trabajadores Osvaldo Lorenzo y Luis Argüelles y aplicar justamente la ley a quienes resulten responsables por el mal causado. Del mismo modo, las autoridades encargadas de velar por el orden publico y la seguridad ciudadana deben procurar en todo momento, la prevención de situaciones como las que hemos vivido durante los últimos días, en las que aparentemente, bajo la forma de conflictos intersindicales se han violado las normas de convivencia social".


Este comunicado fue suscrito por las actuales autoridades de la Conferencia Episcopal Panameña. De esta manera tenemos la posición de la Iglesia Católica de Panamá en estos momentos de tensión. El tenga oídos que oiga.
El problema es que existe en nuestra sociedad la dictadura de una publicidad engañosa que dirige intencionalmente el uso del tiempo libre de los niños y adolescentes en el consumo de la televisión y los videojuegos. Razón suficiente para que los padres brinden a sus hijos, criterios claros para no confundir libertad con "liberación" de cualquier norma o deber propio de su edad.
Si la libertad no va unidad a la responsabilidad, la educación sería un auténtico fracaso. Debemos enseñarles a nuestros hijos a descubrir la disciplina en medio del juego, pero también que aprendan a perder, sin caer en un afán de competencia desmedida en la que se usa cualquier medio con tal de ganar.
Una cosa que no hemos logrado es felicitar a quien nos ganó limpiamente, alegrarnos del bien ajeno y reconocer el error propio, eso hay que rescatarlo.
En lo que atañe a la televisión coincido con Alfonso Aguiló, cuando precisa en el libro "Tu hijo de 10 a 12 años", que su uso indiscriminado genera pereza y pasividad, lo cual dificulta la rapidez con la que tiene que actuar un niño de esta edad al momento de hacer sus tareas escolares o de casa.
Un uso excesivo de la televisión debilita la voluntad si los padres no ayudan a que su hijo adquiera un sentido crítico respecto a los programas que ve.
En mi opinión, la televisión no es mala ni buena, sólo es un medio que, dependiendo como se use, puede ayudar a hacer del niño un ciudadano crítico y culto, pero también puede convertirlo en una "fábrica de ociosidad", porque en vez de homo sapiens, lo transformamos en un homo videns.
Deben existir con más razón horarios y programaciones supervisadas por los padres, quienes olvidan que las palabras soeces los niños también las aprenden de los contenidos violentos y sexuales que la televisión propaga.
Los videojuegos, a diferencia de la televisión permiten una relación más interactiva. Considero que -a excepción de los que tienen contenido violento- el videojuego en cierta forma desarrolla la capacidad de diseñar diferentes estrategias para solucionar un problema. Pero aquellos con escenas violentas no hacen más que cultivar en el niño la semilla de la agresión física. En ambos casos, los videojuegos, al igual que cualquier otro medio tecnológico como el Internet, debe ser usado con prudencia y sin llegar al exceso, porque de lo contrario se corre el riesgo de que este medio desplace las actividades sociales propias del niño.
El Internet es un medio que puede ayudar a convertir información en conocimiento, de modo que el niño también lo use como una fuente de aprendizaje. Pero debemos orientarlo, para que no se "pierda" en contenidos que pueden deformar su conciencia moral.
No permitamos que nuestros niños se conviertan en sedentarios. Comparen el tiempo que sus hijos le dedican al estudio, a las tareas escolares y a jugar al aire libre respecto al tiempo que pasan sentados frente al Internet, la televisión y los videojuegos.
El otro modelo es el compartido, para dos personas. Tiene 2.61 mts. de altura máxima, el área interna de 1.18 mts. y largo de 1.20 mts.
Estarán a prueba por un periodo de 30 días.
Atrae la desgracia abrir un paraguas en un sitio techado o en la propia casa.
Un amuleto es un objeto al que supersticiosamente se le atribuye una virtud sobrenatural para alejar algún daño o peligro o para proporcionar algo, como por ejemplo las famosas patas de conejo, los búhos de la suerte, el escarabajo egipcio, la cruz de Caravaca o las figuritas de los elefantes con la trompa hacia arriba.
También se dice que la sal, así como el ajo, tiene el poder de alejar a los malos espíritus.
Quedamos sorprendidos con nuestra investigación.
Por dos días consecutivos escuchamos a la gente hablar sobre supersticiones. Es un tema que en términos generales conocen muy bien.
Las mujeres están convencidas de que si colocan su cartera en el piso, les faltará dinero. También creen en que el gato negro es de mala suerte y que la planta de sábila no debe faltar en casa.
Mientras que los hombres, son incapaces de pasar por debajo de una escalera y dedicarse a hacer más de cuatro cosas un martes 13.
Interesante fue darse cuenta que sin distingo de sexo, edad, nivel de educación y clase social, los panameños son fieles creyentes de las supersticiones.
Llámese supersticiones, fetichismo o creencias, nuestra vida gira en torno a influencias extrañas no explicables por la razón. ¿Qué dices ahora, eres o no supersticioso?
El número 13 es de mala suerte.
No dejes tu cartera o bolso en el piso, te será difícil conseguir dinero.
No pases por debajo de una escalera, tendrás el peor de los días.
Si se quiebra un espejo en casa tendrás siete años de ruina. Para contrarrestar la maldición debes recoger sus pedazos uno por uno, ponerlos en una bolsa y botarlos de una vez.


101 años de Panamá América

 
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