Post Panamax: Váyanse por Cabo de Hornos
La periodista Diana Campos Candanedo expone en su impactante reportaje: "En peligro la "ruta" Panamá", del jueves 22 de junio corriente, las amenazas que se ciernen sobre la vía canalera. Es una campanada a las voces ultra conservadoras que nos conminan arrogantemente a "ordeñar" el Canal y decirles, como lo han hecho ya públicamente, a los barcos Post-Panamax: "Malditos Post-Panamax ¡Váyanse por el Cabo de Hornos!".
Considero de la mayor oportunidad, la divulgación de algunos conceptos que se emiten en dicho reportaje, así como los aparecidos en los últimos días referentes a la reunión en Londres de los altos ejecutivos de la Autoridad del Canal con la Junta Asesora de Usuarios y navieras internacionales, del 18 al 21 de junio del 2000. Unos son de aliento y otros de preocupación.
El economista Dr. Ricaurte Vásquez, subadministrador de la Autoridad del Canal de Panamá, afirma que el Canal debería crecer a un ritmo del seis por ciento (6%) anual, y sólo lo ha hecho al uno y medio por ciento (1-1/2%) en los últimos años, lo que no es alentador para los inversionistas prospectivos. Por otra parte, se anuncian proyectos de nuevos patios de contenedores en Farfán, Telfers, Coco Solo Norte y Sherman.
Tanto el Dr. Asaf Ashlar, Director del Departamento de Puertos y Vías Acuáticas de los Estados Unidos de América, como el miembro de la Junta Consultora de Londres, Hans Payer, experto marítimo, han preconizado que Panamá será el Centro Neurálgico de la Cuarta Revolución Global de Contenedores, que utilizarán los gigantescos barcos Post-Panamax de ciento cincuenta mil toneladas (150,000 DWT), donde se efectuarán también transbordos de barco a barcos menores. Estos gigantes portarán quince mil (15,000) contenedores, mientras que por el Canal sólo pueden pasar los que portan unos cuatro mil contenedores (4,000 TEU"s).
La disyuntiva sobre el futuro del Canal se perfila entre dos alternativas: Ampliar la capacidad del Canal actual con un Tercer Juegos de Esclusas vs un nuevo Canal a Nivel con Ensenadas. Tal fue el tema desarrollado por este autor ante el Administrador del Canal de Panamá, el lunes 12 de junio pasado.
Desafortunadamente sólo asistieron, por parte de la Autoridad de Canal, el ingeniero administrador y otros dos colegas ingenieros, cuando mi ofrecimiento incluía funcionarios y miembros de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá. Con todo, este "coloquio" entre el suscrito y el Administrador, mostró a los cuatro invitados de mi parte las abismales discrepancias de las dos metodologías de enfoque de la problemática canalera que representan las dos clásicas alternativas pugnantes.
Más que nunca, me permito insistir en que el Ejecutivo nacional estructure una seria Política de Estado en relación con el futuro del Canal, con la creación de un Ente Evaluador que estudie los componentes conflictivos de dichas alternativas maestras y dirima sobre su viabilidad tecnológica y científica con métodos experimentales incontrovertibles como lo son los modelos físicos o hidráulicos.
Sólo después de resolver y despejar estas nebulosidades se abrirá un cielo radiante de las verdaderas perspectivas de nuestro país ante el reto de la navegación marítima mundial, que no podremos retrasar y menos ignorar con aquello del "paso a paso", "piano-piano", para la avalancha de progreso con que nos inundará el siglo, que airoso ya se instala. Y que clama por soluciones de escala con capacidad instantánea de incrementación, no con l rigideces conservadoras de los "desarrollos sostenibles", el enclaustramiento del pensamiento que ha provocado en nuestro noble pueblo el concepto de "esclusas" y el abominable rictus del: "Post-Panamax-malditos sean ¡Váyanse por el Cabo de Hornos!"
Considero de la mayor oportunidad, la divulgación de algunos conceptos que se emiten en dicho reportaje, así como los aparecidos en los últimos días referentes a la reunión en Londres de los altos ejecutivos de la Autoridad del Canal con la Junta Asesora de Usuarios y navieras internacionales, del 18 al 21 de junio del 2000. Unos son de aliento y otros de preocupación.
El economista Dr. Ricaurte Vásquez, subadministrador de la Autoridad del Canal de Panamá, afirma que el Canal debería crecer a un ritmo del seis por ciento (6%) anual, y sólo lo ha hecho al uno y medio por ciento (1-1/2%) en los últimos años, lo que no es alentador para los inversionistas prospectivos. Por otra parte, se anuncian proyectos de nuevos patios de contenedores en Farfán, Telfers, Coco Solo Norte y Sherman.
Tanto el Dr. Asaf Ashlar, Director del Departamento de Puertos y Vías Acuáticas de los Estados Unidos de América, como el miembro de la Junta Consultora de Londres, Hans Payer, experto marítimo, han preconizado que Panamá será el Centro Neurálgico de la Cuarta Revolución Global de Contenedores, que utilizarán los gigantescos barcos Post-Panamax de ciento cincuenta mil toneladas (150,000 DWT), donde se efectuarán también transbordos de barco a barcos menores. Estos gigantes portarán quince mil (15,000) contenedores, mientras que por el Canal sólo pueden pasar los que portan unos cuatro mil contenedores (4,000 TEU"s).
La disyuntiva sobre el futuro del Canal se perfila entre dos alternativas: Ampliar la capacidad del Canal actual con un Tercer Juegos de Esclusas vs un nuevo Canal a Nivel con Ensenadas. Tal fue el tema desarrollado por este autor ante el Administrador del Canal de Panamá, el lunes 12 de junio pasado.
Desafortunadamente sólo asistieron, por parte de la Autoridad de Canal, el ingeniero administrador y otros dos colegas ingenieros, cuando mi ofrecimiento incluía funcionarios y miembros de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá. Con todo, este "coloquio" entre el suscrito y el Administrador, mostró a los cuatro invitados de mi parte las abismales discrepancias de las dos metodologías de enfoque de la problemática canalera que representan las dos clásicas alternativas pugnantes.
Más que nunca, me permito insistir en que el Ejecutivo nacional estructure una seria Política de Estado en relación con el futuro del Canal, con la creación de un Ente Evaluador que estudie los componentes conflictivos de dichas alternativas maestras y dirima sobre su viabilidad tecnológica y científica con métodos experimentales incontrovertibles como lo son los modelos físicos o hidráulicos.
Sólo después de resolver y despejar estas nebulosidades se abrirá un cielo radiante de las verdaderas perspectivas de nuestro país ante el reto de la navegación marítima mundial, que no podremos retrasar y menos ignorar con aquello del "paso a paso", "piano-piano", para la avalancha de progreso con que nos inundará el siglo, que airoso ya se instala. Y que clama por soluciones de escala con capacidad instantánea de incrementación, no con l rigideces conservadoras de los "desarrollos sostenibles", el enclaustramiento del pensamiento que ha provocado en nuestro noble pueblo el concepto de "esclusas" y el abominable rictus del: "Post-Panamax-malditos sean ¡Váyanse por el Cabo de Hornos!"