Postergando decisiones
Pero otras decisiones mucho más fáciles, misteriosamente se postergan una y otra, y otra vez más, hasta la desesperación.
Si un funcionario que hace parte del gabinete, comprobadamente no da "pie con bola", el Presidente, en lugar de solicitarle la renuncia, le envía mensajes subliminales y generalizados.
Una de las características que tendremos que evaluar en serio a la hora de tomar la decisión de por quién depositar el voto en las elecciones del 3 de mayo de 2009, será la capacidad de tomar decisiones, sean éstas fáciles o difíciles. No puede un jefe del Ejecutivo pretender como práctica consuetudinaria la postergación. Así no se avanza.