default

Preocupaciones electorales


M e sentí incómodo cuando Josemigue habló de la expansión del Canal como una de las medidas económicas que respaldaría su presunto gobierno. Poco después el administrador del Canal afirmó que la ampliación de la vía era vital.
La primera aseveración es prematura, pues la ciudadanía no ha sido informada a cabalidad acerca de los estudios que se han adelantado y que servirán de base para llegar a una decisión bien razonada. Igual pienso con relación a la segunda afirmación. Prefiero que la discusión de este tema de Estado se lleve a cabo fuera del contexto de la campaña electoral que vivimos.
Estoy seguro que el administrador Alemán Zubieta no quiere entremezclar el Canal de Panamá con la política vernacular.
Eso, en verdad, "no se debe ni se puede hacer". ¿O sí? Es muy importante que se discutan las alternativas de financiación de un proyecto tan magno como es la ampliación del Canal.
He señalado que el Canal debe ser para beneficio de Panamá y sus gentes primero y, segundo, para beneficio del mundo. Este debate apenas se ha rozado tangencialmente, vendrán muchos más.
Me preocupa ver que norieguistas furibundos están saliendo a la palestra a defender y apoyar la candidatura de Martincito, aparentemente, sin percatarse ni importarle que sus intervenciones proselitistas no puede considerarlas positivas el pueblo panameño que sufrió bajo el autocrático y férreo régimen de la narcodictadura.
Me molestan los dimes y diretes acerca de una supuesta "guerra sucia" que se está iniciando. Creo que la tal guerra no es más que el "dando y recibiendo" a que están acostumbrados los políticos de siempre. Todos los politiqueros están en lo suyo.
Lo que más me molesta es ver la cantidad de dinero que están gastando los dos partidos que controlan el sistema "partidocrático" que de democrático tiene nada. Lo más esencial es el partido y el pueblo a lo mejor viene por añadidura, si viene.
Hubo un aviso pagado por el PRD publicado el domingo 29 de febrero que reza: "¡La juventud se lució en los carnavales!" No puedo pensar en un proselitismo más falto de profundidad y que trata de ganarse el voto de los jóvenes de manera pueril. En la misma edición aparece otro aviso: "Gracias por tu apoyo juventud" y se afirma que el legislador Camilo Gozaine recibió un rotundo respaldo de más de dos mil jóvenes que "...participaron del evento organizado por la juventud Camilista y el Team Martín."
Me aterra pensar que los jóvenes panameños, que son el futuro de la patria, sean nuevamente engañados con música reguee. Y digo nuevamente, porque lo mismo sucedió en 1994 cuando un reconocido cantaautor creyó que nuestro país se podía administrar a las mil maravillas con bongó, clave, guitarra, maracas y güiro.
Cumplo con recordarle a la juventud que la historia se repite en espiral y que decenas de miles de jóvenes quedaron con las flores en la estación hace casi diez años. ¿O no?
Igualmente, quiero recordarle a todos los panameños, niños, jóvenes, adultos y ancianos, que problemas tales como la corrupción, la depresión económica y el desempleo han sido plantados por todos nosotros, pero principalmente por las acciones, a veces criminales y otras alegres e irresponsables, de los que han pretendido gobernar el país para su propio beneficio.
Estas reflexiones, estas preocupaciones, deben formar parte integral de los elementos de juicio que todos debemos analizar concienzudamente para tratar de cumplir con el sagrado deber de escoger a los mejores funcionarios que tengan la voluntad y la capacidad de hacer avanzar la nave del Estado.
Analicemos, meditemos, acerca de todas las promesas que se hacen y que se ha probado hasta ahora que mayormente se incumplen. Esto es nuestro deber y obligación, quizás así le evitemos a Panamá y a sus gentes desórdenes injustificables como los que estamos presenciando en Haití y Venezuela, por ejemplo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América