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Preparativos para una nueva guerra


Siguiendo a EEUU, el Reino Unido se viene alistando para ir hacia el mayor conflicto bélico de este milenio. Bush ha declarado que Hussein viene burlando a los investigadores de la ONU. Ha ordenado el envío de 50,000 nuevos soldados a la región para reforzar un número similar existente. Gran Bretaña pondría 20,000 hombres.
Se estima que las condiciones para una nueva guerra podrían estar dadas en febrero, después que se haya emitido el reporte de los inspectores. Mientras más rápido sea el ataque, calcula el Pentágono, hay la ventaja que no se combata en el salcochable verano desértico que haría aún más difícil las condiciones para las tropas asaltantes que deben cubrirse con sofisticados trajes y máscaras anti-gas.
Irak ha presentado un extenso informe donde afirma que no posee armas de destrucción masiva. Los inspectores de Naciones Unidas no han encontrado nada significativo al respecto. Si bien la CIA y el MI5 aseveran que Hussein tiene escondidos ciertos arsenales, ninguna prueba ha sido mostrada. El caso contra Irak no tiene aún fuerte evidencia.
Para el "Daily Mirror" el lunático que sí tiene armas de destrucción masivas y que quiere guerra es Bush.
Varios parlamentarios laboristas han denunciado que Washington quiere la guerra bajo cualquier pretexto pues el objetivo es poder acceder al segundo yacimiento petrolero más grande del Medio Oriente. La afinidad entre Blair y Bush se debería, sostienen ellos, a que ambos comandan las potencias que tienen las mayores multinacionales petrolíferas, las mismas que tienen sus ojos puestos en el oro negro iraquí.
Saddam permitió que Naciones Unidas haya podido entrar hasta en sus propios palacios, tragándose el orgullo nacional, buscando ganar tiempo y debilitar argumentos a la Casa Blanca. El temor de Bagdad es que los inspectores vuelvan a filtrar información que sea usada por los bombarderos. Lo cierto es que Hussein tiene menos armas y hombres que cuando atacó Irán (1980-88) o Kuwait (1991).
222Una nueva guerra contra Irak sería la quinta que llevase a cabo el Nuevo Laborismo tras 5 años en el poder.
Ninguno de sus vecinos lo ve como una amenaza real. Sus mayores atrocidades las cometió cuando recibía aval y miles de millones de dólares de Occidente. Sus mayores armas (incluyendo las químico-biológicas) las adquirió de las mismas potencias que hoy quieren desarmarle.
Para 10 Downing Street y la Casa Blanca, un ataque contra Irak puede ser imprescindible si se quiere eliminar una fuente de terrorismo. Opositores dentro del laborismo británico y de los demócratas estadounidenses afirman que el principal foco de violencia que hay es el producido por Al Qaeda y Bin Laden, quienes siguen operando. Para éstos una guerra contra Irak distrae y debilita la lucha contra los terroristas e incluso les da mayores justificativos.
En enero se darán una serie de eventos y marchas contra la guerra. Dentro de los pacifistas hay muchos que afirman que el principal peligro en el Medio Oriente es Israel, el cual es intocable pese a poseer armas nucleares y estar aterrorizando a la población nativa. El sector más militante dentro del campo anti-guerra son los socialistas para quienes la derrota de Blair y Bush en una guerra contra Irak haría que mejoren las condiciones para que los trabajadores y los inmigrantes incrementen sus ingresos y derechos.
Una nueva guerra contra Irak sería la quinta que llevase a cabo el Nuevo Laborismo tras 5 años en el poder. El partido que anteriormente planteaba el desarme unilateral y el pacifismo, se ha convertido en el principal defensor del belicismo norteamericano en el mundo. Justifican su actitud planteando que se necesita un nuevo orden donde toda amenaza contra las democracias sea erradicada y se mantenga una línea fuerte que evite posibles macro-atentados en Londres y otras metrópolis como el del 11 de septiembre.

101 años de Panamá América

 
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