Preparémonos para la guerra
Indudablemente, no me estoy refiriendo a que debemos participar en la próxima guerra, la cual todo indica que es evidente, y puede ser que cuando estén leyendo este artículo, se haya iniciado esa confrontación bélica. A lo que me refiero es que, como país, debemos tomar una serie de medidas para que de alguna manera, este conflicto, nos perjudique lo menos posible. Todos sabemos que lo que está en juego es el dominio de las reservas multimillonarias de petróleo que posé Irak y que, a igual de la guerra del Golfo en 1991, el precio del mismo se va a disparar.
Como Panamá es un país importador de petróleo en un cien por ciento, el aumento de esos precios alterará nuestra ya débil economía. Por tal razón, el gobierno debe ir preparando las medidas a tomar para enfrentar este hecho.
Entre las medidas que se deben tomar en cuenta está la reserva de los diferentes derivados del oro negro que consumismos. Por otra parte, promover una campaña de ahorro de energía eléctrica. Debemos recordar que la estación seca se puede prolongar por causa del fenómeno del Niño; esto llevará a las empresas generadoras de energía eléctrica usar más las plantas movidas por combustibles para la generar energía.
De la misma forma, debemos ir buscando alternativas en lo que respecta al uso del transporte terrestre, ya que también se inicia el período escolar y aumenta el tráfico inmediatamente.
Quiero recordar que cuando en el período del presidente Endara se dio una situación similar con la guerra del Golfo y se aplicaron medidas, por lo que los efectos de esa guerra fueron pocos.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados, sin hacer nada porque los norteamericanos hablan de una guerra corta, y si no es así, qué pasa. Es mejor estar preparados para lo peor. Pero esta situación nos debe llevar, como país, a ir diseñando una política que nos permita ser menos dependientes del oro negro; mediante, por un lado, la creación de alternativas para producir energía eléctrica e ir pensando en medidas para la movilización del transporte terrestre, las cuales ya existen en otras naciones.
En Brasil, desde hace más de 50 años, la gasolina tiene un porcentaje de alcohol. Por otra parte, hace más de 20 años poseen autos movidos completamente con esa sustancia. Podemos, al igual que allá, iniciar con el transporte público y los vehículos del gobierno. Esto no sólo nos hace menos dependiente, sino que nos generará más fuente de trabajo y disminuirá la salida de divisas. Además, el alcohol es menos contaminante, mejorando con esto nuestro medio ambiente. Son estas situaciones las que debemos aprovechar para el bien de Panamá. Lo importante es iniciar de inmediato los pasos, para enfrentar la guerra, que no es de nosotros, pero sí nos afecta.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)
Como Panamá es un país importador de petróleo en un cien por ciento, el aumento de esos precios alterará nuestra ya débil economía. Por tal razón, el gobierno debe ir preparando las medidas a tomar para enfrentar este hecho.
Entre las medidas que se deben tomar en cuenta está la reserva de los diferentes derivados del oro negro que consumismos. Por otra parte, promover una campaña de ahorro de energía eléctrica. Debemos recordar que la estación seca se puede prolongar por causa del fenómeno del Niño; esto llevará a las empresas generadoras de energía eléctrica usar más las plantas movidas por combustibles para la generar energía.
De la misma forma, debemos ir buscando alternativas en lo que respecta al uso del transporte terrestre, ya que también se inicia el período escolar y aumenta el tráfico inmediatamente.
Quiero recordar que cuando en el período del presidente Endara se dio una situación similar con la guerra del Golfo y se aplicaron medidas, por lo que los efectos de esa guerra fueron pocos.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados, sin hacer nada porque los norteamericanos hablan de una guerra corta, y si no es así, qué pasa. Es mejor estar preparados para lo peor. Pero esta situación nos debe llevar, como país, a ir diseñando una política que nos permita ser menos dependientes del oro negro; mediante, por un lado, la creación de alternativas para producir energía eléctrica e ir pensando en medidas para la movilización del transporte terrestre, las cuales ya existen en otras naciones.
En Brasil, desde hace más de 50 años, la gasolina tiene un porcentaje de alcohol. Por otra parte, hace más de 20 años poseen autos movidos completamente con esa sustancia. Podemos, al igual que allá, iniciar con el transporte público y los vehículos del gobierno. Esto no sólo nos hace menos dependiente, sino que nos generará más fuente de trabajo y disminuirá la salida de divisas. Además, el alcohol es menos contaminante, mejorando con esto nuestro medio ambiente. Son estas situaciones las que debemos aprovechar para el bien de Panamá. Lo importante es iniciar de inmediato los pasos, para enfrentar la guerra, que no es de nosotros, pero sí nos afecta.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)