Presidencialismo decadente
Dante Caputo ha señalado, como Consejero Especial de la Secretaría General de la OEA, y lo dijo en Panamá, cosa interesante, que en nuestra América Latina existe un “presidencialismo extremo” entre tanto que los sistemas de control republicanos están “muy debilitados". A sus declaraciones Caputo siguió sosteniendo que: “En América Latina tenemos presidencialismos extremos, en el borde del cesarismo”, destacando el hecho de que la reelección en América Latina: “no tiene los mismos mecanismos de control democrático que en Europa”.
Estas declaraciones se producen, cosa que ha sido advertida por otros analistas, en momentos en que en nuestros países ya ha se da dado inicio a deliberar discusiones sobre la reelección presidencial entre tanto también se incluye en el debate político iniciativas para eliminar el límite de los mandatos presidenciales.
A todo eso Caputo ha destacado el hecho, y que junto a personalidades como Miguel Antonio Bernal, nuestro propio hermano y teórico Ramiro Guerra, sin dejar de mencionar a juristas como el extinto César A. Quintero, ya lo habíamos dicho en nuestro medio: que la reelección permanente con sistemas de control republicanos muy debilitados, con un Parlamento que no ejerce plenamente sus funciones y que las delega no es la misma historia que en el viejo continente. Recordemos: Constitucionalmente el Ejecutivo patrio está diseñado para concentrar demasiado poder y casi sin control alguno. Ya casi célebre, al menos en nuestra cultura política, luego, es el llamado carácter cesarista que Caputo le atribuye a los deficientes y flacos sistemas presidenciales de nuestra irredenta América India. Por ello ha dicho que estos débiles controles propios de parlamentos inoperantes en cuanto al poder o autoridad que les permitan ejercer controles sobre el Ejecutivo vienen a acentuar “mucho más el rasgo cesarista de los regímenes presidenciales latinoamericanos”, aunque el poder sea necesario “para construir”, advierte Caputo, pero “en el marco del Estado democrático de Derecho". Ha destacado nuestro referente tres cuestiones trascendentes para valorar a los sistemas parlamentarios europeos: 1. Se trata de sistemas parlamentarios, donde hay un “permanente” control sobre el Ejecutivo; 2. Donde existe el voto de censura y 3. Donde la mayoría parlamentaria puede llevar a la caída del primer ministro.
Viciada la Constitución Nacional, tal y como está; ausente de nuevos paradigmas que alborean el amanecer del constitucionalismo teorizado, entre otros, por Habermas, Khun, y señalando que está de por medio un neoconstitucionalismo relacionado con la globalización, se impone revisar cuestiones propias de el claro reconocimiento de los “derechos constitucionales” como: a) debido proceso”, b) las nuevas ocho modalidades de habeas corpus, c) “el paradigma de la certeza y no de la verdad, d) el tema concerniente a la personalidad jurídica y del concepto del non bis in idem y del habeas corpus colectivo o protector de derechos difusos u homogéneos múltiples. Luego, siendo así las cosas, no cabe duda que de lo que se trata es de perfeccionar el Estado de Derecho.